El portaviones Gerald R. Ford, de Mallorca a liderar el ataque de EEUU a Venezuela
El portaaviones nuclear estadounidense Gerald R. Ford, el más moderno buque de guerra de la armada estadounidense y la mayor arma de disuasión jamás construida, con 350 metros de eslora, 5.000 soldados a bordo y 90 aviones de combate, recaló en la bahía de Palma durante seis días el pasado mes de octubre. Fue su primera parada desde que en junio salió de Norfolk (Virginia) para participar en una misión, primero en el Atlántico Norte, en Noruega, bajo mando de la OTAN, y después en el Mediterráneo, sacudido en ese momento en su zona oriental por el conflicto en Israel.
[–>[–>[–>Palma se convirtió en el lugar de asueto durante seis días para 3.000 de sus 5.000 soldados, que llevaban cinco meses embarcados sin poner un pie en tierra. Y en Mallorca pudieron finalmente hacerlo gracias a la red de embarcaciones que comunicó el enorme buque de guerra con el Dique del Oeste. Los soldados se alojaron en hoteles con sus parejas; visitaron Palma, Valldemossa, el centro comercial Mallorca Fashion Outlet, las Cuevas del Drach e incluso la playa de Es Trenc. Y los conductores que los pasearon por la isla recibieron generosas propinas y recuerdos del portaaviones en forma de camisetas, gorras y cazadoras en señal de agradecimiento.
[–> [–>[–>Pero el 6 de octubre se acabó la fiesta en Mallorca. El Gerald R. Ford puso rumbo al Adriático y fondeó muy cerca de las costas de Croacia, donde permaneció muy poco tiempo como fuerza de disuasión, con la vista en Oriente Medio, al recibir la orden de trasladarse de inmediato al Caribe venezolano con la misión de «detectar, vigilar e interrumpir las actividades y agentes ilícitos que pongan en peligro la seguridad de Estados Unidos».
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Llegó a su destino a principios de noviembre. Y ayer lideró desde el mar el ataque a Caracas y la captura de Nicolás Maduro, junto a cinco destructores, un grupo anfibio con tres nuevos buques y toda la potencia destructora de la fuerza aérea.
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