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el riesgo invisible que preocupa a la DGT, ya que dispara la fatiga y aumenta los accidentes

el riesgo invisible que preocupa a la DGT, ya que dispara la fatiga y aumenta los accidentes
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  • Publishedfebrero 20, 2026



La mayoría de los conductores lo piensan Velocidad, cansancio o condiciones de la carretera. cuando evalúas el riesgo de viaje. Sin embargo, pocos consideran un factor cotidiano como la alimentación. La Dirección General de Tráfico (DGT) Recuerda esto mientras conduces. Come bien y conduce mejor que el falta de comida puede convertirse en un desencadenante directo de accidentes, especialmente en viajes largos. Conducir con el estómago vacío No sólo genera malestar: afecta por completo a tu capacidad de reacción.

La verdad es que al alterar la capacidad de respuesta mientras conduce Representa un riesgo directo y mensurable, porque cada segundo cuenta cuando el tráfico cambia inesperadamente. EL DGT recuerda que el modorra, EL fatiga o el simple descenso de la atención (todo potenciado por no haber comido comida) reducir la velocidad con la que el conductor procesa la información y realiza una maniobra evasiva.

A reacción retardada, Aunque sean unas décimas, pueden ser suficientes para no frenar a tiempo ante un obstáculo, desviarse de la trayectoria correcta o no detectar un vehículo que se aproxima. Eso pérdida de agilidad mental, relacionado con el cansancio resultante del hambre o con gota de azúcar, multiplica la probabilidad de error humano, el factor más frecuente detrás de los accidentes de tráfico según el documento de la DGT citado anteriormente.

Cómo afecta el ayuno a la conducción

A cuerpo sin combustible Es como un vehículo sin gasolina. Cuando llegue el momento de ponerse al volante, saltarse una comida Puede parecer inofensivo, pero tiene consecuencias obvias. La DGT advierte de que reprimir la sensación de hambre es peligroso, porque el conductor se siente cansado, más nervioso y menos capaz de prestar atención a la carretera. Esta combinación es explosiva: reduce la concentración, la toma de decisiones y los reflejos, tres pilares esenciales para una conducción segura.

Además, comer poco o nada puede causar niveles bajos de azúcar en sangre (hipoglucemia), Eso comprometer el rendimiento físico e intelectual del conductor. Asimismo, la guía recuerda que estas situaciones no sólo generan debilidad, sino que también pueden provocar somnolencia o mareos, ambos factores de riesgo directo a la hora de conducir.

Bostezando mientras conduce

ayuno intermitente

Como si eso no fuera suficiente, el DGT él también lo subraya el hambre prolongada aumenta la fatiga, un enemigo silencioso que los automovilistas tienden a subestimar. El cansancio, por su parte, alarga los tiempos de reacción y multiplica los errores humanos, la causa más frecuente de accidentes viales según las estadísticas oficiales. El ascenso de ayuno intermitente y la práctica en estos días de Ramadán musulmán, lo que lleva mucho tiempo horas sin ingerir alimentos, representa un desafío adicional para quienes se ponen al volante con el estómago vacío.

Aunque estos hábitos pueden ser seguros en condiciones normales, la DGT, como ya se ha comentado, advierte conducir con hambre es peligroso provocando fatiga, nerviosismo y una notable disminución de la atención. Permanecer Muchas horas sin comer provocan debilidad, mareos y somnolencia, Síntomas especialmente críticos al conducir. Durante los periodos de ayuno el organismo puede entrar en fases de fatiga que reducen su capacidad de reacción.

comiendo en el auto

Coma ligero antes de conducir.

el cuerpo necesita energía constante mantener la atención cada comida ligera antes de empezar El motor puede marcar la diferencia. EL DGT recomienda optar por porciones moderadas, evitando comidas copiosas, pero también largos periodos sin ingerir alimentos. La clave está en el equilibrio: suficiente comida para evitar la fatiga, pero bastante ligero para evitar provocar somnolencia durante el viaje. Recuerda también la importancia de mantenerte hidratado y hacer descansos. cada dos horas o 200 kilómetros, no sólo para descansar, sino para comer algún alimento sencillo y renovar tu nivel de energía.

La falta de hidratación, incluso leve, también aumenta la fatiga muscular y la pérdida de estado de alerta. Por su parte, los alimentos que se deben consumir Al realizar un viaje largo en coche son: verduras, verduras o sopas desgrasadas y opta por carnes magras como pollo o pavo, así como pescado blanco de fácil digestión, siempre preparado a la parrilla, a la parrilla o al horno para reducir el contenido de grasa. También recomienda acompañar el plato fuerte con guarniciones de verduras en lugar de almidones fritos o pesados. En cuanto al postre, la prioridad debe ser fruta fresca, sorbetes o infusiones digestivas, evitando bollería y bollería rica en grasas.

En el lado opuesto, El cuerpo reacciona peor a las comidas abundantes. alimentos muy grasos, salsas abundantes, platos flatulentos como legumbres o algunas verduras, refrescos y estimulantesque favorecen la pesadez, la acidez y la somnolencia, comprometiendo la seguridad durante la conducción. Todo ello, junto con el prohibición estricta conducir mientras se bebe alcohol.



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