El Senado exige al Gobierno la derogación inmediata del cierre de Almaraz
Bajo el lema «Almaraz se queda y Extremadura no sale», los senadores del Partido Popular Mónica Grados y José Antonio Monago han defendido la continuidad de la central, advirtiendo una vez más de que su cierre tendría graves consecuencias económicas, sociales y energéticas para … Extremadura, pero también para toda España.
Por este motivo, el pleno del Senado ha aprobado una moción del Grupo Parlamentario Popular en la que se exige al Gobierno que derogación inmediata del calendario de cierre de la central nuclear de Almaraz y la tramitación urgente de la solicitud de prórroga de su licencia de explotación.
Durante su intervención, Grados acusó al Gobierno socialista de mantener una decisión que «perjudica gravemente a los extremeños». El senador por Cáceres pidió al PSOE que escuche incluso a los suyos alcaldes socialistaspartidarios de una ampliación de la central, y advirtieron de que «no condenar a Extremadura a un colapso socioeconómico».
Entre las cifras en las que el PP basa la petición, destacan los datos de empleo y la riqueza económica que la planta genera para la región: cerca de 4.000 empleos directos e indirectos y alrededor de El 5% del PIB extremeño. Extrapolando la importancia de mantener abierta la planta, Grados recordó que cubre el 7% de la demanda eléctrica anual de España y actúa como polo de atracción de nuevas inversiones industriales en la región.
4.000
Cerca de 4.000 empleos directos e indirectos y la generación de alrededor del 5% del PIB extremeño son las cifras en las que se basan los defensores de la continuidad de la central nuclear de Cáceres.
Por su parte, Monago culpó al Gobierno de mantener un calendario energético basado en «dogmas y no en criterios técnicos». El expresidente extremeño advirtió también de que el cierre afectará a las familias de Campo Arañuelo, encarecerá la factura eléctrica de los consumidores, reducirá la competitividad industrial y comprometerá la seguridad del suministro en territorios como Andalucía, Castilla-La Mancha, Madrid y Portugal.
Monago también criticó al Ejecutivo de Pedro Sánchez por avanzar con un plan de cierre mientras otros países europeos revisan sus estrategias nucleares.
El ambiente entre quienes defienden la continuidad de la central de Cáceres sigue agitando la suerte del acuerdo entre el Gobierno y los dirigentes políticos catalanes, a quienes se podría dar el control del sector energético a través de las centrales nucleares, ampliando el plazo para el cierre de todas sus plantas, como informó este diario. Y si bien es cierto que esto significaría ir en contra de la Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), aprobado en 2021 a petición de la Unión Europea, parece que también se están modificando los planes europeos en torno a la vida de esta energía, que se ha vuelto prácticamente indispensable para el mix energético actual, lo que podría ayudar a cambiar los tiempos en nuestro país, pese a la oposición frontal de sus socios de gobierno, Sumar.
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