el vestido Monique Lhuillier y la presencia de Julia Roberts
La actriz Emma Roberts se casó con el actor Cody John en una ceremonia íntima al aire libre en Idaho el pasado viernes 25 de julio. Las imágenes obtenidas por Page Six muestran una idílica boda junto a un lago, donde la novia deslumbró con un vestido de la diseñadora Monique Lhuillier que ella misma definió como ‘un viejo muñeco fantasma’.
El vestido de Monique Lhuillier: un guiño a la muñeca victoriana
Roberts confesó a ‘Vogue’ que no sabía exactamente qué buscaba cuando empezó a buscar su vestido. «Sólo quería que tuviera una inspiración muy vintage», explicó. ‘Estoy obsesionado con los libros antiguos, la búsqueda de tesoros y lo efímero. Quería que ese espíritu brillara en el diseño”. La creación, un modelo drapeado de la casa Monique Lhuillier con chal desmontable, combinó una falda fluida con un velo capilla y un voilette de encaje retro que la actriz lució echado hacia atrás a modo de tiara.
El resultado, un diseño sutilmente teñido en lugar de un blanco puro, encajaba perfectamente con la atmósfera casi de otro mundo que Roberts buscaba. «Me siento como un duende», declaró después de probarse el vestido terminado. El toque masculino lo aportó el novio, Cody John, con un traje color chocolate que armonizaba con la vegetación salvaje que enmarcaba el altar de madera.
Julia Roberts, Danny Moder y un hijo como paje honorario
Entre los invitados, la presencia más fotografiada fue la de la tía de la novia, Julia Roberts, acompañada de su marido Danny Moder. La actriz ganadora del Oscar no quiso perderse el día más especial de su sobrina, consolidando una imagen de familia unida ante las cámaras. También fue destacable la aparición de Rhodes, el hijo de cinco años de Emma Roberts y su expareja Garrett Hedlund, quien ejerció de paje y acompañó a su madre hasta el altar.
La ceremonia, oficiada por un hombre de traje negro, se desarrolló bajo un arco de madera rodeado de flores campestres y piedras que bordeaban la orilla del agua. Un escenario que no necesita traducción: puro romanticismo y alejado del ruido mediático que suele rodear a la actriz de ‘American Horror Story’.
La boda de Emma Roberts pone de relieve un mantra que están adoptando las nuevas generaciones de Hollywood: menos alfombra roja y más lago privado.
La lección de privacidad que Roberts aprendió hace años
La discreción que ha rodeado la boda no es casualidad. En una entrevista con ‘Cosmopolitan’ en 2019, la actriz ya dejó claro su planteamiento: ‘Nunca quiero hablar de las relaciones que estoy ni que terminan o han terminado. Ya es bastante difícil estar solo con alguien sin añadir audiencia. Una declaración de principios que el compromiso anunció en julio de 2024, con un divertido pinchazo a su madre por anticiparse a los hechos, no hizo más que ratificarla.
En un momento en el que otras parejas de la industria optan por compartir hasta el último detalle en las redes sociales, Emma Roberts y Cody John han optado por el silencio. Un recordatorio de que en la era de la sobreexposición, el verdadero lujo puede ser un «sí, quiero» desenfocado.
El veredicto VIP
- 📸 Imagen pública: Emma Roberts refuerza su perfil de actriz discreta que se aleja del drama, incluso en un paso tan sonado como el matrimonio.
- 💎 El detalle de lujo: El diseño de Monique Lhuillier, de la colección nupcial 2026, reinterpreta el encaje victoriano con un drapeado etéreo valorado en unos 20.000 euros.
- 🗣️ El medio ambiente cuenta: Fuentes cercanas a la actriz aseguran que la elección de Idaho responde a un deseo de recuperar la intimidad que perdió durante su juventud en los platós.
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