En una salida quiso que bebiera alcohol y se me abalanzó
El sacerdote escolapio Josep Blay (Terrassa, 1940) es un abusador que, ejerciendo de maestro en una decena de centros de la compañía Escola Pia de Cataluña, ha estado en contacto con menores durante más de 60 años. El documental ‘La Fugida. Veritats Ocultes‘ pudo documentar que, en 1968, Blay abusó sexualmente de un alumno de la escuela Pia de Sitges y también que, en 2008, agredió a cuatro niñas de 8 años de una parroquia de Alella (Barcelona), en 2008, caso por el que en 2024 fue condenado a 22 meses de prisión. Tras la emisión del documental, el pasado 24 de marzo en 3Cat, varios exalumnos que se cruzaron con Blay en centros de la Escola Pia de Cataluña de Granollers, Moià e Igualada han arrojado más luz sobre una trayectoria docente marcada por las palizas, las burlas y los abusos sexuales. “Como sacerdote predicaba una cosa, pero como hombre hacía otra”, sentencia uno de sus antiguos pupilos.
[–>[–>[–>Recurrentes traslados de colegio
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Blay ejerció de maestro en Granollers, Sitges, Moià, Tàrrega, Caldes de Montbui, Igualada y Alella. También consta que estuvo en Balaguer. Varios de sus traslados coincidieron con episodios de abusos o palizas, algunos de los cuales incluso trascendieron. Pero Blay siguió en contacto con menores a pesar de todos los casos.
[–> [–>[–>Colérico, déspota, violento, manipulador. Los adjetivos que usan para describir a Blay sus exalumnos, de centros distintos y edades muy dispares, coinciden. Dos hombres escolarizados en el colegio de Granollers (1964-67) se refieren a Blay como un docente que, en ocasiones, llegó a ser “sádico”.
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Los exalumnos lo describen como colérico, déspota, violento, manipulador y sádico
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“Me llamaba y me decía que me sacara las gafas. Después comenzaba a golpearme en la cara”, recuerda uno de ellos, Manel Cirac. “Un día tuve que ir a la fuente del patio porque me salía mucha sangre de los labios y de la nariz”, asegura. Manel no es capaz de enumerar todas las veces que recibió palizas por parte de Blay, agresiones que nunca supo a qué se debían. “Era un abusador, porque yo tenía 9 años”, zanja.
[–>[–>[–>“Siempre pillaban los mismos, sabía a quién podía golpear, y lo convertía en su ‘cap d’esquila’ [un concepto que en catalán equivale a ‘perro apaleado’]”, aclara el otro exalumno.
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Abusos y agresiones en Sitges
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Tras su paso por Granollers, están documentados sus primeros abusos sexuales a niños gracias al testimonio de uno de los protagonistas de ‘La Fugida. Veritats Ocultes’, Josep Cardeñoso. Sucedieron en Sitges entre 1967 y 1970. Cardeñoso reveló en el documental que Blay se ofreció para darle clases de repaso. Pero que en realidad aquel refuerzo para mejorar su rendimiento escolar fue simplemente una excusa para encerrarlo en sus aposentos, un apartamento que los miembros escolapios tenían junto al colegio.
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[–>«Me llamaba y me decía que me sacara las gafas y después comenzaba a golpearme en la cara»
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En Sitges también consta una paliza a un niño de edad similar a Cardeñoso, Llorenç García. “Un profesor me castigó y me sacó al pasillo. Entonces apareció Blay y me preguntó quién me había castigado, pero dije mal el nombre del profesor. Comenzó a darme de bofetadas. Me abrí una brecha porque en una de ellas acabé chocando contra la puerta de la clase. Tuvo que salir el profesor a pedirle a Blay que se detuviera”, explica este vecino de Sitges. “Mi padre, al verme llegar con la cara desfigurada, fue al colegio y agarró por las solapas a Blay, que nunca volvió a tocarme”, recuerda García. Tras abusar de Cardeñoso y apalear a García, Blay fue enviado a Moià.
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En Moià, Blay estuvo 6 años, hasta 1976. “A algunos alumnos los maltrataba física y psicológicamente”, explica otro exalumno de Blay en esta escuela. “Se reía de algunos, se burlaba de ellos, los ridiculizaba delante de todos. También les pegaba. Yo recuerdo que siempre daba coscorrones con el nudillo del dedo índice”.
[–>[–>[–>«Un día me empezó a pegar y un profesor le tuvo que pedir que se detuviera. Mi padre, al verme llegar con la cara desfigurada, fue al colegio y lo agarró por las solapas: nunca volvió a tocarme»
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De Moià, tal como confirma ahora la orden de la Escola Pia de Cataluña, Blay fue enviado a Tàrrega (Lleida), hasta 1985. Entre 1985 y 1988 estuvo en el colegio de Caldes de Montbui (Vallès Oriental). Y en 1988, Blay fue enviado a Igualada.
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«Esto podía evitarse»
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Meritxell tenía 9 años cuando vio por primera vez a Blay. Era, como en los colegios anteriores, un profesor religioso que estaba muy vinculado con todas las actividades deportivas: fútbol, baloncesto, patinaje. “A mí venía a verme siempre”, recuerda Meritxell, que ha tomado consciencia con los años de que Blay se obsesionó con ella y, para estar cerca, se hizo amigo de sus padres y se presentaba en su casa para ayudarle a repasar, como había hecho 30 años antes con Cardeñoso en Sitges.
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Una mujer de Igualada explica que acabó sufriendo depresión y trastornos alimentarios a causa del acoso de Blay, que empezó a los 9 años: una vez incluso le insistió para que bebiera alcohol y se le echó encima, aunque ella pudo huir
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“Me hacía sentar sobre su regazo, me hablaba al oído, me acariciaba el pelo”, explica Meritxell, que, aunque a esa edad no era capaz de discernir con claridad si Blay la quería o la usaba para excitarse, se sentía tan agobiada que acabó sufriendo depresión y trastornos alimentarios.
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La situación más grave entre Blay y Meritxell tuvo lugar durante una excursión al Pirineo. Blay le pidió que subiera a su habitación. Meritxell recuerda que Blay apestaba a alcohol y que quería insistentemente que ella se bebiera una botella de Agua del Carmen, una bebida alcohólica. Blay, según Meritxell, se abalanzó sobre ella, que pudo zafarse y huir. “Las piernas me temblaban”, asegura. Tras aquel episodio, Blay fue trasladado. “¿A dónde irá ahora?”, se preguntó Meritxell. Y se apiadó de los alumnos que caerían en sus manos a partir de entonces. Blay cometió los abusos sexuales más graves que constan en el destino posterior a Igualada, el de Alella, por lo que finalmente fue condenado.
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La Escola Pia de Cataluña ha solicitado que en esta noticia se recuerde que la orden dispone de un canal en la web para denunciar abusos sexuales y que pide a cualquier afectado o persona que tenga información sobre estos hechos u otros se ponga en contacto con la organización.
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