Entra en fase de liquidación La Elisa, la histórica empresa que abasteció de caramelos al Congreso de los Diputados
Por extraño que parezca, antiguamente existía una partida presupuestaria específica destinada a costear caramelos y mermeladas de los diputados dentro de los gastos del Congreso de los Diputados. Turrones y Dulces de Hellín, conocida por su marca La Elisa, Fue una de las empresas que abasteció la cámara durante años.
Sus dulces eran uno de los símbolos institucionales más característicos de las Cortes hasta 1916, momento en el que el Gobierno decidió limitar el gasto público en mermeladas y extras alimentarios.
Estos caramelos llegaron al Congreso de la mano de un representante de la época. Un gesto que acabó popularizando los llamados ‘Caramelos de Congreso’ de esta empresa, elaborados con yema de huevo artesanal.
Estos dulces legendarios de la marca La Elisa se convirtieron en el remedio oficial para calmar el carraspeo y aclarar las voces de los diputados durante las largas y acaloradas sesiones de debate de la época.
Pero Turrones y Dulces de Hellín, cuyo origen se remonta a 1850, Entró en quiebra a finales del año pasado.
Y ahora afronta su fase de liquidación con el fin de vender su unidad productiva situada en Hellín (Albacete).
Aunque se ha abierto la fase de liquidación, la actividad empresarial no se ha extinguido automática o inmediatamente. Parte de la plantilla permanece activa con actividad limitada.
El objetivo es preservar las instalaciones, la maquinaria y facilitar una eventual venta de la unidad productiva en su conjunto, maximizando así el valor de realización y el empleo, según el plan de liquidación al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL-Invertia.
El La masa activa (maquinaria de producción e inventarios) está valorada en 89.158,52 euros.
A esto hay que sumarle los créditos pendientes contra la masa (deudas surgidas tras la declaración del concurso) que son 51.501,88€ incluyendo posibles indemnizaciones por despido.
La opción preferida por el administrador concursal es la venta total de la unidad de producción, pero también se baraja la posibilidad de subastarla por lotes divididos en líneas de producción de turrones, caramelos y vehículos.
Otros productos
la evolución de Turrones y Caramelos Hellín Refleja la transición típica de un pequeño taller artesanal del siglo XIX a una fábrica moderna.
Nació de la pastelería Confitería La Esperanza en 1850. Pero la empresa cobró fama cuando a principios del siglo XX, el pastelero Elisa Arsenal Se hizo cargo de la dirección del taller.
Su habilidad y la altísima calidad de sus recetas hicieron que el lugar adquiriera una enorme fama en toda la región. De ahí que estos dulces pasaran a ser conocidos como La Elisa.
Su popularidad llegó a tal extremo que, en el año 1905el establecimiento recibió el título de Proveedor Oficial de la Casa Real.
Durante décadas, su caramelos cilíndricos con sabores suaves (anís, fresa, limón, plátano) envueltos en su clásico papel blanco con letras azules y rojas eran imprescindibles.
La empresa fue adquirida en los años 60 por la familia Requena, quienes impulsaron la marca a nivel industrial.
De hecho, tiene el honor de ser la primera empresa en producir caramelo de roca industrialmente, algo que hizo a partir de 1985.
Hablamos de caramelos cilíndricos personalizados con dibujos, letras o logotipos en su interior.
Además de estos dulces, la icónica empresa también elabora turrones y dulces.
Pero la situación económica y otros grandes gigantes del caramelo han puesto fin a 170 años de historia curiosamente ligada al mundo de la política española.
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