Entre bombas y votos
La guerra continúa en Oriente Medio sin que Estados Unidos e Israel hayan aclarado sus objetivos, con la certeza de que tendrá graves consecuencias económicas y la sensación generalizada de mayor incertidumbre política global. En esta situación de extrema complejidad, la Unión Europea queda eclipsada. Presos de una fuerte división interna y con muchas dudas sobre si practicar una política de valores u otra de intereses, sus dirigentes defienden postulados aparentemente contradictorios, que revelan una falta de determinación a la hora de actuar y generan cierta frustración en la opinión pública.
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