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Es un robo histórico, lo voy a subir a Twitter

Es un robo histórico, lo voy a subir a Twitter
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  • Publishedabril 2, 2026



Gerard Piqué vuelve a estar en el centro de la polémica arbitral tras el frenético 3-3 entre los Andorra y el málaga el día 33 de Segunda división, un partido que dejó fútbol y ruido en los despachos.

El máximo accionista y presidente del club andorrano ha sido protagonista de un nuevo capítulo de tensión con el establishment arbitral que ya ha hecho saltar las alarmas en el seno de las comisiones disciplinarias.

El incidente consta con todo detalle en el acta del árbitro murciano Alejandro Ojaos Valera. Según el informe arbitral, todo estalló camino al vestuario, en el descanso, cuando Piqué se dirigió al asistente número 1 a muy corta distancia y en un tono calificado de agresivo.

«Una vez finalizada la primera parte, y estando en el túnel de vestuarios, D. Gerard Piqué Bernabéu se dirigió al árbitro asistente número 1 en actitud agresiva, gritando y señalando con el dedo índice a unos centímetros de su cara, utilizando repetidamente los siguientes términos: “Es un vuelo histórico” Y «Lo voy a subir a Twitter»«, aparece en el acta.

Pese a la advertencia, en las redes sociales del exfutbolista no aparecieron publicaciones relacionadas con este llamado «robo histórico».

La amenaza de llevar la protesta a la opinión pública se queda, de momento, en el papel oficial del partido, pero refuerza la imagen de Piqué que utiliza a su mediático portavoz como elemento de presión sobre el arbitraje.

Un tenso enfrentamiento

El enfrentamiento no se limitó al cuerpo arbitral. Del acta consta que Piqué también tuvo un enfrentamiento verbal con jugadores del Málaga en el mismo vestuario.

“Esta persona también atacó ofensivamente a los socios del Málaga CF, teniendo que ser separada por los integrantes del FC Andorra y seguridad”, señala el documento, destacando que fue necesaria la intervención del personal del club y de seguridad para evitar que el episodio se agravara.

Un momento del partido entre Málaga y Andorra

Un momento del partido entre Málaga y Andorra

FC Andorra

La raíz del enfado de Piqué está en una primera parte repleta de decisiones polémicas.

Andorra vio anulado el gol de Yeray por una falta anterior de Lautaro sobre Murillo y, poco después, concedió el 0-2 tras un penalti concedido por el pisotón de Gael a Joaquín Muñoz en el tiempo de descuento de la primera parte. Estas dos acciones, que cambiaron el escenario del partido, provocaron un sentimiento de descontento en el ámbito local, con Piqué como cara visible de la protesta.

El resultado del partido, con marcador final de 3-3 y gol malaguista en los minutos decisivos, no disminuyó la atención sobre el comportamiento del líder andorrano.

Este episodio se suma a otros enfrentamientos previos entre el ex central y los árbitros desde su retirada, en particular en su faceta de propietario del Andorra.

Este historial puede pesar ahora en la valoración de las comisiones disciplinarias, que podrían abrir un expediente y traducir lo reflejado en el acta en una nueva sanción económica al club o incluso en medidas personales contra Piqué.

La escena del túnel de vestuarios vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre los límites del discurso de los directivos hacia los árbitros de fútbol profesional.

En el caso de Piqué, su doble condición de exjugador de élite y figura mediática amplifica cada gesto y cada frase, y transforma un partido de Segunda División en un nuevo caso de estudio de la tensión permanente entre clubes y árbitros.



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