“Es una gran cita gastronómica para la ciudad”
Las Jornadas del Chuletón, disponibles hasta el 8 de febrero, ya están de vuelta en Gijón y lo hacen con la misma fórmula que las ha convertido en una cita fija del calendario gastronómico local. Cinco sidrerías de la ciudad participan en la decimosexta edición de esta iniciativa, que vuelve a demostrar que, lejos de agotarse, mantiene intacta su capacidad de atracción entre el público.
[–>[–>[–>“Es algo que no decae”, resume Tomás Borge, responsable de La Fueya de Tomás, uno de los establecimientos participantes. “Al ser cada año, y dejar pasar un tiempo entre edición y edición, siempre tiene mucha aceptación”, explica. Prueba de ello es que, incluso antes del arranque oficial, ya había clientes llamando para reservar mesa.
[–> [–>[–>Un menú reconocible que no se toca
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Una de las claves del éxito, coinciden los organizadores, es no alterar una propuesta que funciona. El menú mantiene la estructura habitual: cecina y mejillones al estilo de cada casa, un kilo de chuletón de vaca vieja acompañado de patatas y pimientos, postre casero y sidra Contrueces, con dos botellas por menú para dos personas. El precio se queda en 78 euros para dos personas, un coste que desde la organización consideran ajustado a la calidad del producto que se ofrece.
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La selección de la carne, clave de las jornadas
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Detrás del producto estrella de las jornadas está, un año más, Cárnicas Trasacar. Su responsable, Javier Trabadelo, explica que para esta edición se han seleccionado 50 chuleteros de raza frisona, un vacuno mayor que requiere una elección muy cuidada. “Hay que buscar piezas con un buen grado de engrasamiento para conseguir una carne de alta calidad”, detalla.
[–>[–>[–>La carne se somete posteriormente a un proceso de maduración de entre 20 y 25 días, buscando el equilibrio entre sabor, jugosidad y terneza. “Es fundamental para que el producto llegue en las mejores condiciones a la mesa”, apunta Trabadelo, que destaca también la cecina incluida en el menú, elaborada con los cuartos traseros de las vacas y con un periodo de curación de un año.
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Profesionalidad y producto como señas de identidad
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Las jornadas se celebran hasta el 8 de febrero en Los Pomares, El Cuetu, El Pedreru, La Fueya de Tomás y Sidrería Cabranes, cinco locales gijoneses que repiten participación. “Estamos hablando de establecimientos con una profesionalidad muy alta, tanto de los propietarios como de sus equipos”, subraya Trabadelo.
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[–>Desde la organización destacan el esfuerzo conjunto para ofrecer un menú competitivo sin renunciar a la calidad. “Todos ponemos nuestro granito de arena para que el precio sea ajustado y la experiencia merezca la pena”, añade.
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Con dieciséis ediciones a sus espaldas, las Jornadas del Chuletón se han convertido en una propuesta plenamente consolidada. “Ya está instituido”, resume Tomás Borge. “La aceptación es total”.
[–>[–>[–>Desde Trasacar animan tanto a los gijoneses como a visitantes de otros puntos de Asturias a acercarse a los locales participantes. “Van a encontrar buena atención, buen servicio y un producto de mucha calidad a un precio muy competitivo”, concluye Trabadelo.
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