Economia

Es una preocupación constante de que todo esté en orden […] y evidentemente pagar, pagar muchos impuestos

Es una preocupación constante de que todo esté en orden […] y evidentemente pagar, pagar muchos impuestos
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  • Publishedjulio 19, 2026



Carmen Quinteiro acababa de cumplir 23 años cuando decidió que abrir su propia barbería era la única forma posible de trabajar ya que entendía que había que hacerlo.

La vocación le llegó durante el confinamiento, cuando convirtió la casa familiar en un improvisado taller con familiares como modelos y se formó con un curso en línea para obtener el certificado de prácticas. Hoy, desde el número 12 de la calle Princesa, en el centro histórico de PontevedraLidera un equipo de tres personas y atiende a una clientela que no ha parado de crecer, aunque el camino hasta la inauguración fue todo menos un paseo.

Un proyecto frenado desde hace once meses por la normativa de la zona monumental

La joven empresaria confiesa que el principal obstáculo al que se enfrentó a la hora de abrir su negocio fue la maraña burocrática. El local, ubicado en el zona antiguaactivó una serie de demandas municipal quien convirtió la apertura en un laberinto de procedimientos que no desentonarían en una novela de Kafka.

«Tardaron un tiempo nueve meses para confirmar el proyectoPor eso tardé once meses en abrir, fue desesperante», explica Quinteiro, que tuvo que pagar «más del doble del presupuesto por culpa de la maldita normativa.» Las restricciones económicas también le impidieron distribuir la barbería a su gusto, detalle del que todavía hoy se arrepiente.

Lejos de intimidarse, la emprendedora asegura que nunca se preguntó si era demasiado joven para dar el paso: «Quienes me conocen ya saben que cuando digo que voy a hacer algo no es para obtener la opinión. es para informar«.

La experiencia previa en otras barberías le había enseñado que su forma de trabajar merecía un espacio propio, y la cercanía generacional con los clientes se ha convertido en una de sus mejores herramientas. «Tengo una ventaja con los clientes debido a la proximidad en edad, Nos llevamos bien», admite. Sin embargo, la puesta en marcha no le dio ninguna otra tranquilidad: «En términos de ventajas para abrir el negocio, ninguno«De hecho, todo fueron dificultades». La prueba de fuego llegó cuando, tras casi un año de trámites y reformas obligadas, la barbería consiguió abrir sus puertas y empezó a demostrar la rentabilidad de la apuesta.

Carmen trabajando en su tienda con su empleado Pau pablo martínez romero

La losa invisible de los impuestos y la obsesión por el orden

Lo que no se ve detrás del mostrador es lo que, según Quinteiro, más desgasta. «La preocupación constante que todo esté en orden: limpieza, horarios, cuentas, redes sociales, empleados y, obviamente, pagar, pagar muchos impuestos«, enumera, en una frase que resume la trastienda de cualquier empresa regentada por un autónomo.

La cita es fiel reflejo de una jornada que, aunque limitada a seis o siete horas al día De cara al cliente, se extiende en los márgenes con la gestión administrativa, atención a proveedores y mantenimiento de un ambiente de trabajo que define como «buen ambiente» entre ella y sus dos trabajadores.

Esa autoexigencia le pasó factura al principio. «Siempre pensé que lo que trabajaba no era suficiente»reconoce, aunque asegura haber aprendido a delegar y confiar en su equipo.

Sobre el ausentismo, un debate recurrente En el sector (y, en general, en todas las profesiones), Quinteiro cree que no ha tenido problemas en su negocio, pero sí cree que «No deberías trabajar más de seis horas seguidas por el dolor que produce estar de pie».

La realidad del trabajo, admite, la ha llevado a rechazar clientes o ampliar su propio horario cuando alguien tiene una necesidad. urgente. La barbería, afirma, exige equilibrio entre tijera y descanso, entre facturas y salud.

Si tú, como Carmen, tienes algo que decir sobre tu profesión o simplemente quieres compartir las particularidades de la misma, escríbeme un correo a la dirección iago.rodriguez@difoosion.com; Estaré encantado de hablar con usted y considerar realizar una entrevista para escribir un artículo sobre sus experiencias.



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