Escándalo Epstein | Starmer se aferra al cargo pese al aumento de la presión por su papel en el ‘caso Mandelson’
Las consecuencias del caso Mandelson han provocado un inusual consenso en la oposición británica. Todos los partidos, a excepción del Partido Laborista, han respaldado una moción del Partido Conservador para que el primer ministro, Keir Starmer, se someta a una investigación del comité de Privilegios de la Cámara de los Comunes por mentir presuntamente en sede parlamentaria sobre el proceso de nombramiento del exministro Peter Mandelson como embajador en Washington. La propuesta de los tories ha añadido más presión sobre Starmer, aunque apenas tiene posibilidades de prosperar debido a la negativa de la gran mayoría de la bancada laborista a darle su apoyo.
[–>[–>[–>La oposición considera que el primer ministro mintió cuando afirmó que Mandelson había superado con éxito los procesos de selección para ser nombrado embajador a finales de 2024. Unas afirmaciones que, según se conoció más tarde, resultaron ser falsas. Mandelson, vinculado con el pederasta Jeffrey Epstein, no superó el proceso de selección, pero el Ministerio de Exteriores decidió desobedecer la recomendación de los funcionarios y dio luz verde a su nombramiento a pesar de las dudas que ya existían en ese momento. La gran pregunta es si Starmer conocía la decisión de Exteriores y mintió de forma deliberada o si esta decisión se tomó sin su consentimiento.
[–> [–>[–>Presión sobre los laboristas
[–>[–>[–>
El primer ministro ha insistido en que, de haber conocido los vínculos de Mandelson con Epstein, jamás lo hubiese nombrado embajador. Unas explicaciones que no han convencido a la líder de la oposición, Kemi Badenoch, quien ha instado a los diputados laboristas a sumarse a la moción para evitar perder credibilidad ante sus electores. «Cuando fueron elegidos, prometieron a sus electores integridad y unos estándares elevados. Estoy segura de que, en aquel momento, la mayoría de ustedes lo decían en serio», ha asegurado en su intervención en la Cámara de los Comunes. «No se trata del Partido Laborista, sino de que el primer ministro rinda cuentas no solo ante la oposición, sino también ante ustedes mismos y sus electores».
[–>[–>[–>
Los conservadores han intentado darle a Starmer su propia medicina, recurriendo a la misma estrategia que él utilizó en 2022, cuando lideraba la oposición. El líder laborista impulsó entonces una moción para que el entonces primer ministro, Boris Johnson, se sometiera a una investigación del comité de Privilegios por mentir al Parlamento sobre el escándalo del Partygate. Johnson acabó renunciando a su cargo antes de conocerse el resultado de la investigación, pero la deliberación en 2023 le obligó a dejar su escaño en la Cámara de los Comunes y a retirarse definitivamente de la política activa.
[–>[–>[–>Algunos diputados laboristas han asegurado que Starmer debería someterse al escrutinio del comité de Privilegios para predicar con el ejemplo, pero el líder laborista ha ordenado a los suyos que voten en contra de la moción bajo el riesgo de ser suspendidos del partido si se suman a la oposición.
[–>[–>[–>
Investigación en marcha
[–>[–>[–>
El fracaso de la propuesta de los tories, sin embargo, no pondrá ni mucho menos fin al escándalo. La Comisión de Exteriores del Parlamento británico sigue investigando los motivos que llevaron al nombramiento de Mandelson y cuál fue el grado de responsabilidad de las personas implicadas en este proceso, incluido el exjefe de Gabinete de Starmer, Morgan McSweeney, quien renunció a su cargo a mediados de febrero salpicado por la crisis.
[–>[–>
[–>En una declaración este martes ante la comisión, McSweeney ha reconocido que el nombramiento de Mandelson fue «un gran error» pero ha asegurado que defendió su candidatura porque consideraba que el exministro —y excomisiario de Comercio en Bruselas— tenía el perfil indicado para el puesto en un momento en que el establecimiento de buenas relaciones comerciales con Estados Unidos era algo prioritario para el Gobierno laborista tras el Brexit. McSweeney ha insistido en que defendió el nombramiento pensando en el «interés nacional» y no en su relación personal con Mandelson, considerado uno de sus grandes mentores políticos.
[–>[–>[–>
Starmer tiene todavía muchos frentes abiertos. Las posibles conclusiones desfavorables de las investigaciones parlamentarias que sí están en marcha, así como la publicación de nuevos documentos confidenciales relacionados con el nombramiento, pueden asestarle un nuevo golpe y acabar definitivamente con la paciencia de los diputados laboristas, en cuyas manos recae el futuro político del primer ministro a corto plazo.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí