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España hipoteca su futuro: 43.000 millones de euros para subvencionar la falta de empleo

España hipoteca su futuro: 43.000 millones de euros para subvencionar la falta de empleo
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  • Publishedfebrero 10, 2026




Presumir de que la ayuda pública llega cada vez a más personas es, en última instancia, una confesión de fracaso sistémico. Él Gobierno de Pedro Sánchez ha convertido el Ingreso Mínimo Vital (IMV) y la red de subvenciones en el eje central de su política económica, pero los datos oficiales de 2026 pintan una realidad inquietante: España no erradica la pobreza, la cronifica y, lo que es peor, la subsidia con el dinero de un contribuyente cada vez más asfixiado.

Según los últimos datos, el gasto en IMV se ha disparado hasta superar el 18,8 mil millones de euros acumulado, protegiendo ya a más de 2,4 millones de personas. Si a esto le sumamos los más de 24.400 millones de euros anuales que el Estado destina hoy a prestaciones y subsidios por desempleo –un 40% más que al inicio de la legislatura–, nos encontramos ante una factura de miseria que crece sin control mientras el Ejecutivo saca pecho ante unas cifras de paro «oficiales» que no se corresponden con el volumen de personas que necesitan un pago público para sobrevivir.

El círculo vicioso de la dependencia

El problema no es la existencia de una red de seguridad, sino que se ha convertido en una trampa de cristal. Al aumentar el gasto en subsidios de subsistencia por encima del incentivo para el trabajo real, se envía un mensaje peligroso: La pobreza es un estado permanente. que el Estado debe gestionar, no resolver. Que hoy haya 391.000 beneficiarios del IMV más que hace apenas un año no es una victoria social; Es el reconocimiento de que la inflación y la falta de dinamismo laboral han arrojado a cientos de miles de familias más al pozo de la vulnerabilidad.

Una economía basada en subsidios

Es paradójico que el El gobierno se jacta de tener una «membresía récord» mientras que el Nómina mensual IMV alcanza los 458 millones de euros. Si la economía va como un cohete, ¿por qué el proyecto de ley para apoyar a quienes no trabajan ni llegan a fin de mes es más alto que nunca?

Estamos ante una política que prioriza voto cautivo de subsidio contra la dignidad del empleo productivo. Subsidiar la miseria en lugar de promover la riqueza es una estrategia de corto plazo que las hipotecas Presupuestos Generales del Estado y condena a España a ser un país de ciudadanos dependientes. Reconocer que hay más pobres que necesitan ayuda es simplemente admitir que el modelo ha fracasado.



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