España, la mejor preparada ante la crisis del petróleo
Él Consejero Delegado de Repsol, Josu Jon ImazTiene claro y entiende que España, España, está muy preparada para la crisis del petróleo.
El Estrecho de Ormuz se ha convertido una vez más en el centro de la geopolítica energética global.
Lo que empezó hace apenas una semana como un movimiento de máxima presión de Washington sobre Teherán ha tenido su primer giro de alivio este viernes.
Irán anunció la reapertura total del estrecho al tráfico comercial, aunque vincular la medida a la validez del alto el fuego con Estados Unidos.
La reapertura provocó una caída del 10% en el precio del crudo y un repunte generalizado de las bolsas. Sin embargo, la fragilidad del escenario queda expuesta en las propias condiciones iraníes: la Guardia Revolucionaria advirtió que si se mantiene el bloqueo naval estadounidense será considerado una violación del cese de hostilidades y el estrecho se cerrará nuevamente.
Para España, sin embargo, la crisis ha revelado una fortaleza estructural que no comparte la mayoría de sus socios europeos. Josu Jon Imaz, director general de Repsol, lo resumió claramente en el foro ¡Despierta, España! del 13 de abril: España es, a su juicio, «el país mejor preparado de Europa para afrontar la situación» generada por el bloqueo y la caída de la producción petrolera.
Repsol, cartera de suministro orientada al Atlántico
La razón subyacente es geográfica y estratégica al mismo tiempo. Según Imaz, el 60% del petróleo que llega a España procede de América, mientras que el 30% procede de África, tanto del norte del continente como de la costa occidental.
Sólo el 6% o el 7% proceden de Oriente Medio. Esta composición de la oferta hace que España esté muy marginalmente expuesta a cierres o restricciones en el Estrecho de Ormuz, por donde pasa el grueso del crudo que abastece al centro y norte de Europa.
A este factor geográfico se suma la calidad del tejido industrial del refino.
El directivo de Repsol destacó que España cuenta con «refinerías grandes, buenas y con un alto grado de conversión», capaces de procesar hasta 60 tipos diferentes de crudo cada año, lo que proporciona una flexibilidad de suministro que pocos países del continente pueden igualar.
Entre las empresas con instalaciones en territorio español, Imaz citó a Moeve, BP y la propia Repsol como pilares de esa capacidad.
El bloqueo de Trump y su lógica de presión
Él origen de la crisis actual se remonta al domingo 13 de abril, cuando Trump anunció en su red Truth Social que la Marina de los Estados Unidos comenzaría a bloquear todos los barcos que intentaran entrar o salir del país. Estrecho de Ormuzcon el objetivo declarado de reducir la capacidad de Irán para financiar su defensa limitando sus ingresos petroleros.
La medida tenía una lógica estratégica precisa pero un coste económico inmediato. Los precios del petróleo se dispararon y el barril de Brent subió un 8% hasta 104 dolares.
La presión inflacionaria que esto supone sobre la economía estadounidense fue un arma de doble filo para el propio Trump: el aumento de los precios del petróleo ha contribuido a elevar la inflación hasta el 3,3% en marzo, frente al 2,4% de febrero, y los estadounidenses ya pagaban más de cuatro dólares por galón de gasolina.
Un bloqueo efectivo obligaría a Beijing a reorientarse suministro urgentecon consecuencias en los mercados globales que son difíciles de evaluar.
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