está en Asturias, no tiene olas y cuenta con 150 metros de arena fina
En plena costa oriental asturiana, a sólo dos kilómetros de Llanesun escondido playa que parece diseñado para familias.
mientras el mar cantábrico Golpea con fuerza buena parte de la costa norte de España, el Playa de caca Desafía esa imagen salvaje y se convierte en una especie de piscina natural protegida entre acantilados. Un rincón único que muchos consideran una de las playas más seguras del país. niños.
Su secreto radica no sólo en la belleza del paisaje, sino en su particular formación geológica. La playa está situada al fondo de un estrecho canal rodeado de paredes de piedra caliza que actúan como un auténtico escudo natural contra las olas del mar. cantábrico.
Playa de Poo, en Asturias.
Cuando las olas chocan contra el acantilados En el exterior, el agua penetra suavemente en el interior de la cala perdiendo prácticamente toda su fuerza.
El resultado es una lámina de agua tranquila, sin apenas corrientes ni rompientes, donde los más pequeños podrán jugar con mucha más seguridad que en otras playas abiertas al mar. A esto se suma otro factor clave para la familias: la arena tiene un pendiente muy suave y progresivalo que evita caídas bruscas en el fondo marino.
durante el marea altael agua cubre buena parte de la playa y transforma el enclave en un espectacular piscina natural de tonos verdes y turquesas. El agua, además, suele ser algo más templado que en otras zonas del cantábrico cuando queda retenido sobre la arena caliente.
En esos momentos, el paisaje adquiere un aire casi irreal, rodeado de prados verdes y formaciones rocosas que parecen surgir directamente del mar.
Pero uno de los grandes atractivos de la playa de Poo es precisamente su capacidad de cambiar de apariencia cada pocas horas.
Con el marea bajael agua desaparece casi por completo del interior del ensenada y da paso a una enorme explanada de arena blanca mojada. Entonces el escenario cambia radicalmente: niños corriendo, partidos de fútbol improvisados, familias caminando y pequeños buscando conchas y cangrejos entre las rocas.
Este cambio constante de paisaje es una de las características que más fascina a quienes lo visitan por primera vez. Y también uno de los motivos por los que este enclave asturiano aparece recurrentemente en las listas internacionales sobre las playas más singulares y hermosas de Europa.
Publicaciones y rankings especializados en viajes, como la edición británica de geografía nacional o plataformas turísticas europeas como Los mejores destinos europeoshan destacado en distintas ocasiones la espectacular integración paisajística de la playas de llanes con el entorno natural asturiano.
De dimensiones reducidas y recogidas, y un litoral de aproximadamente 150 metros de ancho, Poo comparte protagonismo con otros arenales emblemáticos de la zona, como Torimbia cualquiera Gulpiyuri.
Además de sus condiciones naturales, la playa ofrece múltiples comodidades para quienes viajan con niños. El acceso es sencillo y prácticamente llano desde las zonas de aparcamientoalgo especialmente valorado por las familias. Durante la temporada de verano tiene servicio de salvavidas, duchas y baños publicos.
Otro de sus puntos fuertes es la proximidad de restaurantes y gradas situado prácticamente al pie de la arena. Esto permite disfrutar de la cocina asturiana sin alejarse demasiado de la playa: desde un fabada cualquiera pescado del cantábrico incluso quesos típicos de la zona o un sidra extendido frente al mar.
Todo ello en un entorno protegido que forma parte del Paisaje Protegido del Costa Oriental de Asturias. Frente a la playa también emerge el islote conocido como el Castro de Poouna formación rocosa con forma de barco que protege la entrada a la cala y aporta aún más personalidad a uno de los rincones más sorprendentes de la costa española.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí
