esta es la hoja de ruta para recuperar la antigua fábrica
Oviedo da este jueves un impulso decisivo a una de sus apuestas para apuntalar su aspiración de ser Capital Europea de la Cultura 2031. El recinto de la antigua fábrica de armas de La Vega, ese inmenso archipiélago de ladrillo y silencio que separa el corazón de la ciudad de su periferia, tiene ya una hoja de ruta con fecha de ejecución. El equipo de gobierno municipal aprobará en la junta de gobierno ordinaria de esta semana la convocatoria del esperado concurso de ideas, un mecanismo de precisión administrativa que busca un objetivo tan ambicioso como perentorio: el proyecto definitivo para integrar La Vega en el casco urbano debe estar listo en los primeros meses de 2027.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>No se trata solo de dibujar sobre el plano. Se trata de «suturar una herida histórica». El Ayuntamiento, bajo la batuta de la concejalía de Planeamiento Urbanístico que dirige Nacho Cuesta, quiere que la solución venga de la mano de la excelencia. Por ello, el concurso nace con una dotación económica de 80.000 euros en premios, un reclamo para atraer a los estudios de arquitectura y urbanismo más prestigiosos del país, que ya han empezado a asomar la cabeza por los despachos de la calle Peso.
[–> [–>[–>El ganador no solo se llevará la gloria y un cheque de 40.000 euros —la mitad de la bolsa total—, sino que recibirá el encargo directo, mediante un procedimiento negociado sin publicidad, de redactar todos los documentos técnicos que darán soporte jurídico a la metamorfosis del recinto como un espacio donde convivirán la cultura, la innovación empresarial y los usos residenciales. Es decir, el cerebro que imagine la nueva Vega será el mismo que tenga que bajar al detalle de la normativa para redactar la modificación del planeamiento, el catálogo urbanístico y el plan especial.
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El cronograma es un esprint de fondo. Una vez que el anuncio se publique en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE), se abrirá un primer filtro de 30 días para presentar proyectos. Cinco finalistas serán elegidos y tendrán tres meses para presentar sus propuestas. Tras el fallo del jurado —donde un arquitecto de reconocido prestigio nacional tendrá voz cantante junto a los técnicos locales–, el vencedor dispondrá de seis meses adicionales para entregar el fajo de documentos del encargo. Sumando plazos y trámites, el horizonte de principios de 2027 se erige como la meta volante antes de de ejecutar el traspaso de la propiedad de los naves y terrenos del Ministerio de Defensa al Ayuntamiento de Oviedo.
[–>[–>[–>La tarea no es sencilla. El pliego de condiciones es un equilibrio de fuerzas entre la modernidad y el respeto a la historia. La Vega, explica el Ayuntamiento, ya no puede ser un elemento aislado, un «vaticano» industrial vallado y ajeno. El objetivo fundamental es su integración plena en la trama urbana, pero con una lista de deberes que asustaría al más pintado: mejorar los accesos a la ciudad, respetar el trazado del Camino de Santiago y la Ruta de la Plata, y no perder de vista la sombra sagrada de San Julián de los Prados. Santullano, ese vecino milenario, exige una integración que no lo opaque, sino que lo ponga en valor como la joya de la corona que es.
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Usos mixtos
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Pero el concurso no solo mira al pasado prerrománico o al patrimonio industrial de las naves. La nueva Vega debe ser un organismo vivo. Se busca una «mixtificación de usos»: que haya empresas, que haya equipamientos, que haya zonas verdes y que, sobre todo, haya vida. Que la antigua fábrica deje de ser un muro para convertirse en la gran fachada y puerta de entrada a Oviedo.
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[–>Mientras los arquitectos afilan sus lápices, el suelo también empieza a hablar. Paralelamente al concurso, el Ayuntamiento sigue tramitando unas excavaciones arqueológicas. Tras el paso del georradar, que detectó estructuras de gran tamaño con una orientación distinta a las naves actuales en un 20% de la parcela, toca meter la pala con cuidado. Es el peaje necesario para asegurar que el futuro de La Vega no se asiente sobre incógnitas. El Consistorio también negocia con Defensa una cesión de usos adelantada de las naves para empezar a desarrollar algunos proyectos en el complejo.
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El presupuesto para la redacción de toda la documentación asciende a 284.335 euros. Es el precio de la seguridad jurídica para el proyecto. La Vega, ese espacio que ha sido cuartel, fábrica y ahora promesa, tiene por fin un calendario. En 2027 se conocerá exactamente cómo será el futuro del alma de la ciudad, pero la cuenta atrás empieza ya este jueves. n
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