Estados Unidos admite que sus enemigos compran datos de geolocalización de sus tropas para atacarlas o espiarlas
El rastro que dejas cada vez que utilizas tu teléfono móvil expone tu privacidad. Para el ejército, esa información puede convertirse en una arma de guerra.
[–>[–>[–>Estados Unidos ha admitido por primera vez que sus adversarios han comprado datos comerciales de geolocalización para atacar y espiar a las tropas estadounidenses desplegadas en países en conflicto.
[–> [–>[–>En un documento interno de abril revelado ahora por Reuters, el Comando Central del Ejército confirma oficialmente que ha recibido «múltiples informes de amenazas sobre la explotación por parte de adversarios de datos de localización comerciales para atacar o vigilar al personal estadounidense en la zona de operaciones».
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El mensaje del rebautizado como Departamento de Guerra no aporta más detalles. Sin embargo, la agencia apunta a que el comando emisor opera en Oriente Medio y en el Golfo Pérsico, donde EEUU se enfrenta a Irán por la apertura del estrecho de Ormuz.
[–>[–>[–>Data brokers en el campo de batalla
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Internet ha alumbrado una industria opaca y ampliamente desregulada cuyo millonario negocio se basa en recopilar tus datos personales para venderlos a terceros. Gracias a los data brokers o comerciantes de datos, cualquiera que tenga una tarjeta de crédito puede saber cómo te llamas, dónde duermes y ubicarte en un mapa.
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Soldados estadounidenses participan en un ejercicio militar de la OTAN en Hohenfels, Alemania, en 2025. / MARTIN DIVISEK / EFE
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Esa economía de vigilancia, normalizada en la red, ya se está aplicando al campo de batalla. Y es que, si los adversarios pueden identificar dónde se concentran los soldados y sus hábitos de vida, también pueden aprovechar esa información «para lanzar ataques con misiles, drones y bombas colocadas en las carreteras, así como con fines de contrainteligencia», reza la carta.
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[–>El senador demócrata Ron Wyden ha afirmado en un comunicado que es hora de «empezar a considerar al sector de la tecnología publicitaria como una amenaza para la seguridad nacional«.
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Es hora empezar a considerar al sector de la tecnología publicitaria como una amenaza para la seguridad nacional
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Lo sabían y no hicieron nada
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El documento destapado por Reuters supone la primera confirmación oficial de esta práctica. Sin embargo, y como advierte Wired, el Pentágono fue advertido durante una década por sus propios contratistas, analistas y agencias de inteligencia. En manos de los militares, el uso de redes sociales y aplicaciones que recopilan todo tipo de información personal estaba permitiendo rastrear sus operaciones, un peligro que también se ha expuesto en otros países como Alemania.
[–>[–>[–>Aun así, el Gobierno estadounidense ha hecho poco para evitar que eso suceda. El país sigue sin lograr un acuerdo para aprobar una ley integral sobre privacidad que proteja a los ciudadanos —como sí hizo la Unión Europea con el Reglamento General de Protección de Datos— y solo ha vetado la reventa de los datos compartidos con contratistas militares, no con el resto de empresas.
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Wired remarca que las autoridades estadounidenses también han tratado de explotar esa oscura industria a su favor. En 2021, y tras una investigación periodística del portal Motherboard, la Agencia de Inteligencia de Defensa confesó al Congreso que estaba comprando datos comerciales de localización —también de sus propios ciudadanos— sin orden judicial. La presidencia de Donald Trump ha normalizado ese aparato de vigilancia social para espiar y reprimir a inmigrantes y opositores.
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