ESTADOS UNIDOS | Trump busca «activamente» un «cambio de régimen» en Cuba para fin de año, según ‘The Wall Street Journal’
«Que estos tiempos difíciles sean oportunidad para el crecimiento». «Que el teatro sea resistencia y belleza, abrazo y ballesta, luz y ventana abierta». «Rebeldía y dignidad». Granma, el órgano oficial del Partido Comunista cubano, se atiborró este jueves de consignas que convocan al arrojo. Al mismo tiempo, otro diario, The Wall Street Journal, sostuvo que Donald Trump pretende «derrocar» al Gobierno que encabeza Miguel Díaz-Canel y busca activamente en su interior a dirigentes dispuestos a llegar a un acuerdo con Washington. La publicación se basa en declaraciones de «funcionarios estadounidenses anónimos», según los cuales ese escenario está planeado para finales de 2026. Si bien no existe todavía un plan concreto, la reciente captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte del Ejército norteamericano «se dejó como modelo y advertencia para Cuba«.
[–>[–>[–>La fuente citada por el WSJ informa que se han celebrado reuniones con exiliados cubanos y grupos cívicos en Miami y Washington para «identificar a un funcionario del Gobierno cubano que «quiera llegar a un acuerdo». La Administración Trump, añade, «ha evaluado que la economía de Cuba está al borde del colapso» y que sus autoridades nunca han sido tan frágiles «después de perder a un benefactor vital como Maduro». Los hechos del 3 de enero en Caracas deberían servir «como una amenaza implícita para La Habana».
[–> [–>[–>Las evaluaciones de los servicios de inteligencia estadounidenses a las que tuvo acceso el WSJ «han pintado un panorama sombrío de la economía de la isla, plagada de escasez crónica de productos básicos, medicamentos y apagones frecuentes». De otro lado, «Trump y su círculo más cercano, muchos de los cuales tienen vínculos con Florida, consideran que derrocar el régimen comunista de Cuba es la prueba definitiva de su estrategia de seguridad nacional para remodelar el hemisferio, según funcionarios». Lo que ha ocurrido con Delcy Rodríguez en Venezuela es una prueba «de que Estados Unidos puede dictar condiciones».
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Sin embargo, otras voces le recuerdan al diario que «el modelo de Venezuela puede ser más difícil de replicar en Cuba». Ricardo Zúñiga, un exfuncionario de la Administración Obama que ayudó a negociar la breve distensión entre Estados Unidos y Cuba entre 2014 y 2017, señaló a propósito: «Estos tipos son mucho más difíciles de convencer». En la isla «no hay nadie que se sienta tentado a trabajar del lado estadounidense».
[–>[–>[–>Amenazas y recomendaciones
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Desde el «secuestro» de Maduro, Trump no ha dejado de lanzar advertencias a Cuba en tono profético. «Está por caer», ha llegado a decir. El multimillonario republicano ha anunciado también que ni una gota de petróleo venezolana llegaría a la mayor de las Antillas. Tampoco dinero recibido «en grandes cantidades» a cambio de proporcionar «servicios de seguridad» a Hugo Chávez y luego Nicolás Maduro. «Les recomiendo encarecidamente que lleguen a un acuerdo, ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE», ha sugerido.
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«No existen conversaciones con el Gobierno de EEUU, salvo contactos técnicos en el ámbito migratorio», ha asegurado Díaz-Canel. El avance posible en las relaciones entre ambos países «deben basarse en el derecho internacional en vez de en la hostilidad, la amenaza y la coerción económica». El Gobierno atribuye la crisis estructural de la isla a las sanciones impuestas por la Casa Blanca. El país caribeño tiene la disposición de «sostener un diálogo serio y responsable» con EEUU, siempre que sea sobre «bases de igualdad soberana» y «respeto mutuo», «sin injerencia en asuntos internos y con pleno respeto a nuestra independencia».
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[–>«El régimen tiene que elegir entre dimitir o atender mejor a su pueblo», dijo la semana pasada Jeremy Lewin, subsecretario interino de Ayuda Exterior del Departamento de Estado. En Miami, donde los políticos llevan mucho tiempo defendiendo que el camino hacia un cambio de régimen en La Habana pasaba por terminar con la asistencia venezolana, «la destitución de Maduro ha desatado el júbilo y las fervientes expectativas de que Cuba sea la siguiente». No han faltado desde el 3 de enero aliados de Trump y legisladores estadounidenses han compartido vídeos generados por inteligencia artificial que muestran una utopía poscomunista, «con barcos llegando desde Miami, reuniones familiares y Trump y Rubio conduciendo un descapotable de los años 50 frente a los relucientes hoteles» de capital de la isla.
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