¿Estamos obsesionados con el antiaging? Maribel Yébenes explica cómo envejecer bien la piel y mantener su firmeza
Durante años, la palabra antienvejecimiento Esto marcó el discurso sobre la belleza y no como algo positivo, ni natural aunque así sea. Cremas, tratamientos y mensajes que prometían borrar las arrugas o parecer más jóvenes a cualquier precio construyeron una narrativa hacia las mujeres en la que el envejecimiento parecía casi un fracaso. Pero afortunadamente esto está cambiando y hoy nos preguntamos si luchar contra el envejecimiento tiene sentido o si el verdadero lujo es envejecer bien.
Esto no significa que las mujeres deban dejar de cuidarse, sólo que no quieren perder su identidad o convertirse en imágenes idealizadas. El resumen es claro: ya no se trata de parecer de otra época, sino de sentirse bien con uno mismo. En este contexto, la voz de Maribel Yebenespionera de la medicina estética en España y con más de 50 años de experiencia, es fundamental para entender hacia dónde va la belleza actual. Desde sus centros, donde ha tratado a madres, hijas e incluso nietas, defiende desde hace décadas una filosofía que hoy lleva nombre propio: el wellaging, una forma de cuidar la piel y el rostro sin negar el paso del tiempo, pero sin renunciar al cuidado ni a la salud.
“El problema no es antienvejecimiento, pero querer no envejece”
Para Maribel Yébenes, más que una obsesión por el antienvejecimiento, lo que existía era una mala interpretación del concepto. “Durante años, el antienvejecimiento se entendía como ‘no envejecer’, cuando en realidad Esto debería significar envejecer mejor. El problema surge cuando intentamos a toda costa borrar el paso del tiempo, perdiendo nuestra identidad y naturalidad, o incluso dañando las estructuras de la piel y los tejidos”, explica.
La larga trayectoria de Maribel Yébenes ha permitido observar algo fundamental: La piel no envejece de la misma manera en todas las personas. ni en todas las etapas de la vida. “Hemos tenido el privilegio de tratar generación tras generación, lo que nos ha permitido comprender en profundidad cómo cambia el rostro con el tiempo”.
A partir de esto, nos explica, su equipo desarrolló el Índice de Firmeza, un sistema exclusivo que permite identificar dónde se encuentra la piel y en qué zonas es necesario trabajar. mejora tu firmezay se cuida la piel como un órgano vivo y no como una superficie a corregir. “Para nosotros el bienestar no es una tendencia, es una filosofía que siempre ha estado presente en la casa: cuidado, prevención y respeto por la naturaleza”.
¿Se puede tener mejor piel a los 50 que a los 30?
Aunque parezca contradictorio, la respuesta es sí. Yébenes le ve a diario en consulta. “Tenemos clientas mayores de 50 años cuya piel está hoy más bonita que cuando tenían 30. Nuestro objetivo es mantener esa luminosidad, frescura y firmeza a través de protocolos totalmente personalizados y un seguimiento muy cercano”. Lo principal es entender que la piel evoluciona y que los cuidados deben adaptarse a cada etapa, sin fórmulas universales ni soluciones rápidas.
Así ha cambiado la forma de envejecer en consulta
Para Maribel Yébenes envejecer bien no se trata de parecer más joven, sino de reconocerse a uno mismo. «Este Nos vemos pronto descansado, brillante. y acorde a tu edad. Sé tu mejor versión en cada etapa de la vida. “La verdadera belleza radica en mantener la esencia, no en transformarla”.
La medicina estética también ha evolucionado. Hoy los pacientes llegan mejor informados y sobre todo empiezan antes. “Ahora ya no sólo intentan corregir. El objetivo es prevenir, mantener y apoyar. Y esta necesidad también ha hecho que inevitablemente los tratamientos más solicitados hayan cambiado y, como nos cuenta Maribel, los protocolos ahora sean menos invasivos y respetuosos.
Cuando le pregunté cuál era uno de sus tratamientos más solicitados, destacó uno: MI Transformador Naturalun protocolo no invasivo con ultrasonido que estimula la producción de colágeno y mejora visiblemente la firmeza de la piel, proporcionando un efecto lifting natural, sin cirugía ni dolor.
El estrés y el estilo de vida también dejan marcas en el rostro
Él El bienestar emocional y los hábitos diarios juegan un papel clave. en el envejecimiento del rostro y cada vez más expertos nos hablan de ello y de la importancia de no olvidarlo. “El estrés crónico, la falta de sueño, la mala alimentación o el no cuidarse emocionalmente repercuten directamente en el rostro: flacidez, arrugas marcadas, piel apagada”. Por este motivo, la medicina estética no debe actuar sola, sino integrarse en un enfoque global del bienestar, donde cuerpo, piel y emociones estén en armonía.
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