estas cláusulas del contrato de alquiler pueden ser inválidas
Firmar un contrato de alquiler Es uno de los trámites más habituales para miles de personas, ya sea a la hora de acceder a una vivienda o iniciar un negocio en un local comercial. Sin embargo, más allá del precio mensual o la duración del acuerdo, existen numerosos aspectos legales que ambas partes deben respetar para evitar problemas futuros. En España todas estas cuestiones están reguladas por la Ley de Arrendamientos Urbanos, conocida como LAUque establece los derechos y obligaciones tanto de los propietarios como de los inquilinos.
Dentro de esta normativa hay un apartado que es especialmente importante para quienes viven en alquiler. Este es el artículo 6 de la ley.disposición creada para evitar que los inquilinos tengan que aceptar condiciones o cláusulas abusivas que reduzcan los derechos mínimos reconocidos por la legislación vigente.
Artículo 6 de la LAU y protección contra cláusulas abusivas
Cuando el propietario y el inquilino suscriben un contrato de alquiler de su vivienda habitual, ambos deberán cumplir lo dispuesto en la Ley de Arrendamientos Urbanos. En ese contexto, El artículo 6 funciona como garantía jurídica para el inquilino, ya que invalida cualquier cláusula que pueda perjudicarle si contradice lo establecido por la norma..
Esto significa que, si en el contrato aparece una condición que limite derechos reconocidos por la ley o empeore la situación del inquilino respecto de los mínimos legales, dicha cláusula se considerará automáticamente nula.. Sólo podría mantenerse si la propia normativa permitiera expresamente su inclusión, algo que, según la ley, ocurre en contadas ocasiones.
Además, este mecanismo de protección no se aplica por igual a todos los tipos de arrendamiento. Él artículo 6 Está diseñado específicamente para contratos de vivienda habitual. En el caso de alquileres de locales comerciales, existe mayor libertad para pactar determinadas condiciones entre las partes.
¿Qué pasa si una cláusula viola la ley?
El objeto de esta regla es evitar que el propietario imponga condiciones inferiores a las garantizadas por el Ley de Arrendamientos Urbanos. Por tanto, cuando una cláusula infringe lo recogido en la LAU y perjudica al inquilino, queda anulada y automáticamente se aplica lo dispuesto en la legislación.
La única manera de introducir cambios válidos respecto de algunos aspectos regulados por la ley es por existe un acuerdo firmado entre ambas partes y que este acuerdo no contradice los derechos básicos reconocidos al inquilino.
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