«Estoy muy contenta y agradecida», confiesa Manuela Quintana tras ser elegida como «Mujer del año» de Salas
El pasado 8 de marzo, coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer, el Ayuntamiento de Salas desveló que Manuela Quintana, «Manolita» la del Hotel Solo, fue elegida como la Mujer del Año 2026 del concejo. «Estoy muy contenta y muy agradecida, tanto al Ayuntamiento como a mis vecinos, que me quieren tanto», confesó a LA NUEVA ESPAÑA la salense, nacida en La Folguerosa (en la parroquia de Malleza) y que siendo ya «muy joven» se trasladó a la capital del concejo para trabajar junto a sus familiares.
[–>[–>[–>Desde que se supo que era ella quien recibiría un homenaje por parte del Ayuntamiento y rodeada de sus vecinos, «Manolita» ha recibido de forma constante llamadas «de todas partes». De hecho, la popularidad de la salense traspasa fronteras y muchas de las felicitaciones que ha recibido han llegado desde el extranjero. «Mucha gente que nos conoce y familiares que residen viven fuera», apuntó Quintana, que reconoció que ha pasado algunos días «pegada al teléfono».
[–> [–>[–>[–>[–>[–>Y es que Quintana es una de las figuras más reconocidas de la capital salense, cuyo casco histórico observa cada mañana desde la galería de la segunda planta del hotel que fundó a principios de los años setenta después de haber trabajado en el bar Soto, que comparte el nombre con su actual negocio frente a la plaza de la colegiata de Santa María la Mayor. «Aquí lo vigilo todo. Este balcón es oro», comentó Quintana.
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Dos décadas jubilada
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Precisamente, es ahí, en el hotel, donde más dio muestra Quintana del trabajo y el esfuerzo que la han caracterizado y que, este año, le ha valido para ser la Mujer del Año en Salas. Y es que, pese a haberse jubilado a los 65 años -este mes de junio se cumplen 26 años de su jubilación-, Quintana nunca ha dejado de colaborar en algunas labores de hotel, del que actualmente se encargan su hija Dolores y su nieta Paula, a las cuales no ha dudado en ayudar durante estos años para algunas tareas como el lavado o planchado.
[–>[–>[–>Y es que tras la apertura del hotel en 1973 «no había tiempo para descansar». «Siempre trabajé muchísimo, más desde que me quedé viuda muy joven», declaró Quintana, que casi desde el principio se hizo cargo tanto del negocio como de la crianza de sus tres hijos: Dolores, la pequeña; Ángel, el mediano; y Aurora, la mayor que, como su madre, también disfruta de la jubilación.
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«Muchísimas comidas»
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En aquellos años, Quintana tuvo que asumir varios retos. A la conciliación familiar y laboral, experimentó el esfuerzo que requiere ampliar un negocio que arrancó con tan solo una planta y que, desde el inicio, logró atraer a clientes con la comida: «Dábamos muchísimas comidas, no parábamos», recordó la galardonada, que detalló que con el tiempo pudo ir ampliando el hotel con dos plantas más.
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[–>Ahora, Quintana tiene nuevas preocupaciones. Sin dejar de lado su pasión por el trabajo, la familia sigue siendo parte esencial de su vida. A sus tres hijos, Quintana suma cinco nietos y tres bisnietos, con los que espera disfrutar de una jornada «maravillosa» en la que será reconocida como Mujer del Año 2026. «Estoy encantada por este premio», concluyó Quintana, desde su privilegiado mirador a la plaza de la colegiata de Salas.
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