ESTRENOS CINE | ‘Toy Story 5’, el regreso de los juguetes que construyeron los cimientos del imperio Pixar
La primera película de la saga ‘Toy story’ supuso, en 1995, la puesta de largo de Pixar Animations Studio. Aquella película fue algo así como la piedra filosofal de la compañía: la creación de una mitología tierna, divertida y nada escapista a partir de los juguetes de un niño; el primer éxito comercial realmente apabullante de la productora, que entonces ya se había desligado de Industrial Light & Magic y estaba bajo el paraguas de Disney; el primer largometraje de la historia del cine realizado con animación por computadora; la constatación de un innovador e influyente estilo en el campo de los dibujos animados. Pixar había firmado contrato con Disney y de buenas a primeras superaba con creces lo que estaba haciendo el estudio creado por Walt Disney tantos años atrás.
[–>[–>[–>Woody, el cowboy enamoradizo. Buzz Lightyear, el héroe espacial. La proactiva Jessie. Bo Peep, la pastorcilla de porcelana que tanto le gusta a Woody. El multiforme Mr. Potato. Rex, el tiranosaurio de plástico. Slinsky y su resorte en espiral. Son los principales juguetes con los que disfruta el pequeño Andy, tan ajeno a las tribulaciones reales que viven sus preciados muñecos. Tribulaciones muy cómicas, pero a veces dignas de un relato de terror, como la presencia en el primer filme de Babyface, el bebé araña, constituido por una cabeza de muñeco sin un ojo y unas patas mecánicas de arácnido.
[–> [–>[–>La bebé araña de ‘Toy Story’ / Disney
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Los juguetes también se angustian al verse desterrados del imaginario de Andy cuando a este le hacen un importante regalo de cumpleaños. Woody, que pasa de juguete preferido a quedar olvidado en una caja y en la segunda película es secuestrado por un ávido coleccionista de juguetes, vive en una tribulación continua. En la tercera entrega, cuando Andy parte a la universidad y Woody y compañía quedan confinados en una suerte de guardería de trastos viejos, aparecen Barbie y Ken, otra mitología juguetona. Y, al final, Andy le regala sus juguetes a la pequeña Bonnie, cerrando su círculo vital y abriendo otro.
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Un creador cancelado
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Los buenos números en la taquilla siempre ayudan. No se pueden entender las franquicias y sagas hollywoodienses sin el rédito comercial de cada película. ‘Toy story’ (1995) la dirigió John Lasseter, miembro fundador y productor ejecutivo de Pixar. Llegó a lo más alto como pionero de la nueva animación, pero las denuncias por acoso sexual de varias trabajadoras de Pixar le llevaron a dejar la empresa en 2018, convertirse en jefe de animación de otro estudio, Skydance Animation, y perder toda la entidad y prestigio que una vez tuvo. Pero él no solo realizó ‘Toy story’, también creó los personajes y lideró el desarrollo de los sistemas de animación. La primera película tuvo un presupuesto de 26 millones de euros, que prácticamente recuperó en el primer fin de semana de estreno en Estados Unidos y Canadá; hoy lleva recaudados cerca de 350 millones.
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John Lasseter, con los personajes de ‘Toy Story’ en 2009 en Venecia / Claudio Onorati / EFE
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Después de ‘Bichos’, la segunda aventura en formato largo de Pixar, Lasseter reactivó al niño Andy y sus juguetes para ‘Toy story 2’ (1999), codirigida con Ash Brannon y otro de los grandes nombres de la firma, Lee Unkrich. El presupuesto se triplicó, 90 millones de euros aproximadamente, y aunque las ganancias fueron muy buenas –unos 430 millones–, la relación inversión y rédito fue inferior a la del primer filme. Como ya había ocurrido dos décadas y media antes con ‘El padrino II’, ‘Toy story’ demostró que las segundas partes sí podían ser buenas.
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Desde entonces, entrado el nuevo siglo, Lasseter volvió a sus personajes más queridos solo cuando le parecía necesario, porque la mayoría de las producciones de la casa funcionaban igual de bien: ‘Monstruos S.A.’, ‘Buscando a Nemo’, ‘Los Increíbles’, ‘Cars’, ‘Ratatouille’, ‘WALL·E” y ‘Up’, la primera película animada que inauguró una edición del festival de Cannes.
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[–>Una era de secuelas
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‘Toy story 3’, de Unkrich en solitario, llegó en 2010, en un momento no de agotamiento, pero si de una cierta reconsideración (‘Brave’, ‘Del revés’). El filme brilló con luz propia: pocas veces se ha explicado tan bien el paso de la infancia y la adolescencia a la edad adulta, el fin de la inocencia en la vida de Andy. Empezaba una era de secuelas, como si los escritores de Pixar fueran incapaces de crear nuevos personajes tan interesantes: ‘Cars 2’, ‘Cars 3’, ‘Los Increíbles 2’, ‘Del revés 2’. Las sagas de ‘Toy story’ y ‘Los Increíbles’ son las únicas que han mantenido las cotas de calidad en cada entrega. Disney invirtió 173 millones –que igual no nos debería parecer tanto teniendo en cuenta que por un jugador de fútbol los equipos de Madrid piden u ofrecen 150 millones– en la tercera parte, y ha recaudado… ¡más de mil millones! Cifra astronómica que se queda por detrás ‘Del revés 2’, el mayor éxito de Pixar, con 1.500 millones.
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Las cosas seguían yendo bien para el estudio en 2019, así que la aparición de ‘Toy story 4’, realizada por Josh Cooley, resultó natural: idéntico presupuesto y unos cuantos euros más de beneficio en relación con la tercera. Pero la quinta entrega, dirigida y escrita por Andrew Stanton –que puso voz al emperador Zurg en ‘Toy story 2’– y McKenna Harris, aparece en un momento crítico para Pixar, después de unas cuantas películas que no han rendido lo mismo ni han resultado tan imaginativas: ‘Soul’ –estrenada en plataformas a causa de la pandemia–, ‘Luca’, ‘Elemental’, ‘Elio’ y el decepcionante ‘spin-off’ de ‘Toy story’, ‘Lightyear’ (2022), centrado en los orígenes aventureros del héroe que inspiraría al famoso juguete.
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Ahora, ‘Toy story 5’, en la que Woody, Jessie y demás personajes se enfrentan a la Tablet de Bonnie, tiene una clara misión: recuperar el tiempo perdido, restituir el prestigio de aquella Pixar que fue la más visionaria del cine de animación y volver a cuadrar bien los números. El filme del año pasado, ‘Elio’, costó 130 millones y ha recaudado en todo el mundo apenas tres millones más. Insuficiente. No han salido aún las cifras de ‘Toy story 5’, pero en función del éxito del filme, los próximos proyectos anunciados tendrán un sentido u otro: ‘Gatto’, para el año próximo; ‘Los Increíbles 3’, para 2028, y ‘Coco 2’, para 2029.
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Si los dibujos son los mismos, evolucionados, no pueden fallar las voces que les dieron sentido. En las cinco películas es Tom Hanks quien representa a Woody, y de Buzz Lightyear siempre se ha encargado Tim Allen. El reparto se ha mantenido fiel. Wallace Shawn como Rex en los cinco filmes. Don Rickles, fallecido en 2017, en el papel de Mr. Potato en los tres primeros. John Morris como Andy del primero al cuarto. Annie Potts sigue siendo Bo Peep, y Joan Cusack pone voz a Jessie desde ‘Toy story 2’. Añadamos el cameo de R. Lee Ermey, que fue en los tres títulos iniciales un sargento a imagen y semejanza (vocal) del que encarnó en ‘La chaqueta metálica’. Para la quinta entrega se habló de Taylor Swift, pero ya se ha confirmado que era solo un rumor. Sí lo hacen en la versión española Bad Bunny (pizza con gafas de sol), Penélope Cruz (Flamenco) y Bizarrap (gnomo), tres juguetes olvidados en una casa de jardín.
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