Europa avala ayudas para compensar más de la mitad del sobrecoste de los fertilizantes
El Parlamento Europeo aprobó este martes una reforma urgente de la Política Agrícola Común (PAC) que permitirá a los estados miembros conceder ayudas para cubrir, en algunos casos, hasta el 80% del coste extra que enfrentan los agricultores al comprar fertilizantes, con … el objetivo de garantizar el suministro para la próxima campaña agrícola y evitar una disminución de la producción.
La reforma, presentada por la Comisión en primavera y apoyada por el Parlamento Europeo con 576 votos a favor, 62 en contra y 15 abstenciones, permitirá también aumentar los anticipos de los pagos directos de la PAC del 70% al 75% y abonarlos a los agricultores inmediatamente después de presentar la solicitud, sin esperar al calendario habitual fijado en octubre.
Una iniciativa que, según el Parlamento, se ha tramitado mediante el procedimiento de urgencia para que las nuevas medidas entren en vigor lo antes posible y los trabajadores de la campo tiene suficiente liquidez para hacer frente al incremento del coste de los fertilizantes antes del inicio de la próxima campaña.
Además de aumentar los avances, el nuevo marco, que ahora tendrá que recibir la aprobación formal del Consejo (Gobiernos), otorga a los Estados miembros una mayor flexibilidad para reorganizar los presupuestos asignados a los pagos directos de la PAC para el próximo ejercicio financiero, con el fin de adaptar la ayuda a las necesidades derivado del incremento en el costo de estos insumos.
En general, estas subvenciones podrán cubrir hasta 50% de los costos adicionales derivados de su compra, porcentaje que aumentará hasta el 80% para los agricultores acogidos a ecoesquemas o compromisos agroambientales destinados a reducir el uso de fertilizantes químicos.
Las tensiones geopolíticas hacen subir los precios
La reforma responde al fuerte aumento del precio de estos insumos que, según el texto, representan hasta el 16% de los costes de producción de muchas explotaciones agrícolas y cuyo aumento de precio amenaza con reducir cultivos y aumentar el precio de los alimentos.
Según los datos incluidos en la propuesta, la Unión Europea importa alrededor del 30% de los fertilizantes nitrogenados y el 70% de los fertilizantes fosfatados utilizados por la agricultura, mientras que la producción comunitaria depende en gran medida del gas natural.
El texto atribuye este aumento de precios a las tensiones geopolíticas de los últimos años, incluida la invasión rusa de Ucrania y, más recientemente, la crisis en el Medio Oriente y el cierre del Estrecho de Ormuz, factores que han encarecido tanto la energía como las materias primas necesarias para fabricar fertilizantes.
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