EXPLOTACIÓN SEXUAL CIUDAD LINEAL | Un timbre, multas y un sótano con rejas: liberadas ocho mujeres explotadas sexualmente en un chalé de Madrid
Sonaba un timbre y se acababa todo. Da igual que estuvieran comiendo, descansando o intentando arañar unos minutos de respiro en un sótano sin ventilación: tenían que salir de inmediato y ponerse ante el siguiente cliente. Así, bajo órdenes constantes, amenazas económicas y un férreo control sobre sus movimientos, vivían ocho mujeres explotadas sexualmente en un chalé de lujo de Ciudad Lineal (Madrid), que han sido liberadas por la policía.
[–>[–>[–>Las víctimas dormían hacinadas en dos cuartos minúsculos del sótano de la casa, en literas, con sus pertenencias amontonadas por doquier y con dos pequeñas ventanas cerradas con rejas. Cuando llegaba su turno, no se les permitía negarse a ninguna práctica sexual, e incluso algunas llegaron a ser obligadas a acostarse con menores de edad, según ha informado este miércoles en rueda de prensa la Jetafura Superior de Policía Nacional de Madrid.
[–> [–>[–>La pesadilla estaba organizada al detalle. En la vivienda había una pizarra con multas y carteles repartidos por la casa donde se fijaban prohibiciones, sanciones y normas de obligado cumplimiento. Las mujeres podían ser castigadas por intentar rechazar un servicio o incluso por no limpiar la casa conforme a las exigencias de la organización. Algunas, por si fuera poco, no habían vuelto a salir al exterior desde su llegada, mientras uno de los cabecillas escondía su documentación para reforzar todavía más su situación de sometimiento.
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La investigación arrancó en diciembre del año pasado, cuando los agentes supieron de la existencia de esta posible trama de explotación. Según pudieron averiguar, el grupo utilizaba una página web para anunciar a sus víctimas, publicar sus fotografías y ofertar los servicios sexuales que debían prestar. A través de ese portal se concertaban entrevistas personales tras las que, según la Policía, las mujeres eran empujadas a firmar contratos ficticios, muchas veces sin conocer siquiera su contenido.
[–>[–>[–>Esos documentos incluían habitualmente cláusulas de cesión de imagen y exclusividad para ejercer la prostitución en el chalé en cuestión. A partir de ahí, la explotación era total. Las mujeres debían estar disponibles las 24 horas del día, con un único día de descanso a la semana, mientras dos encargadas, en turnos de 12 horas, se ocupaban de gestionar llamadas, citas, cobros y también la supuesta venta de droga a los clientes.
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La casa estaba distribuida ex profeso para el negocio. Las plantas baja y superior se utilizaban para los servicios sexuales, mientras que a las víctimas se las confinaba en el sótano, al que se accedía por una escalera angosta. Allí solo tenían a su disposición dos habitaciones pequeñas y un baño diminuto. La falta de ventilación y las rejas en los ventanucos, subrayan los investigadores, hacían imposible una huida incluso en caso de incendio.
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[–>Todo terminó el pasado mes de febrero con la entrada y registro en el inmueble. Durante el operativo, los agentes localizaron a las ocho mujeres y se incautaron de 2.000 euros en efectivo, teléfonos móviles, diversa documentación y cocaína. Asimismo, se detuvo a seis personas (un hombre y cinco mujeres) como presuntos responsables de delitos de pertenencia a organización criminal, prostitución, contra la salud pública y corrupción de menores. Dos de los principales cabecillas ya han ingresado en prisión provisional.
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