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Extra Fitur 2026: Hacia los Balcanes más inexplorados | Fitur | Extras

Extra Fitur 2026: Hacia los Balcanes más inexplorados | Fitur | Extras
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  • Publishedenero 23, 2026



Las cifras del turismo siguen batiendo récords. Más de 1.100 millones de turistas dejaron sus maletas entre enero y septiembre de 2025, según la última edición del Barómetro del Turismo Mundial elaborado por Turismo de la ONU; Un 5% más que el mismo periodo de 2024 y un 3% más respecto a 2019, el año previo a la pandemia. Todo ello en un contexto marcado por la saturación de determinados destinos, la fuerte inflación de los servicios turísticos y una situación geopolítica global lejos de considerarse relajada.

Por ello, las escapadas a destinos más asequibles y menos saturados, que siempre han estado en el radar de los viajeros, ocupan cada vez más un lugar entre las preferencias de los turistas. Según el último informe de Skyscanner, el deseo de viajar al extranjero sigue creciendo, pero más de un tercio de los viajeros (34%) buscan activamente evitar las zonas concurridas y el 31% planea visitar lugares populares, pero sólo en temporada baja. Un porcentaje similar dice que demasiadas personas han afectado negativamente su experiencia de viaje.

Además, el informe del buscador llama la atención sobre el hecho de que el 17% de los encuestados afirma que seguirá viajando a lugares saturados simplemente porque les resulta complicado elegir otro lugar adonde ir y saber qué hacer en esos destinos. Esto, particularmente en el ámbito de las escapadas de fin de semana o de tres o cuatro días, que según eDreams sigue siendo una tendencia creciente, está impulsando a los viajeros a dirigir su mirada hacia destinos europeos más asequibles, pero menos concurridos.

Gracias a estas premisas, la región de los Balcanes se está consolidando como un destino próspero. Y es que, según los datos facilitados por Booking, todos los destinos de esta región tienen importantes perspectivas de crecimiento de cara a 2026, especialmente durante los meses de verano. Entre ellos se encuentra Bulgaria en primera posición, con un crecimiento esperado del 44% respecto a las mismas fechas en 2025; seguida de Macedonia del Norte, con un 35%; Kosovo (23%), Albania (20%), Montenegro (175) y Serbia, con un 3%. No en vano, Tirana, la capital albanesa, lleva varios meses entre la selección de destinos con mejores precios de Skyscanner, y Skopje, la capital de Macedonia del Norte, está entre los lugares recomendados por el buscador para 2026 porque «combina a la perfección el encanto oriental de su antiguo bazar otomano con un centro monumental neoclásico reconstruido».

Bulgaria, más que Sofía

Este país bañado por el Mar Negro puede presumir de una gran versatilidad turística. No faltan hermosas playas ni pequeños pueblos llenos de encanto, ni por supuesto una naturaleza impresionante que aún sabe albergar lagos, monasterios o picos escarpados. Su capital, Sofía, conserva los vestigios de su pasado comunista en su reconocible arquitectura, entre las que emergen joyas como la catedral ortodoxa Alexander Nevsky, uno de los símbolos del país; las ruinas romanas de Serdica junto a la pequeña iglesia medieval de Sveta Petka; la mezquita otomana de Banya Bashi o la sinagoga sefardí que presume de ser una de las más grandes del mundo.

Pero más allá de la capital, Bulgaria conserva tesoros como Koprivshtitsa, una ciudad que parece congelada en el tiempo, o Plovdiv, una de las ciudades más antiguas de Europa, con un casco antiguo laberíntico lleno de antiguas mansiones y calles empedradas; un impresionante teatro romano y el segundo monasterio ortodoxo más importante del país, Bachkovo. El primero, Rila, se encuentra además en uno de los parajes naturales más bellos del país, rodeado de escarpadas montañas, bosques, cuevas y siete impresionantes lagos glaciares. Otro espacio natural para visitar, especialmente en primavera, es Kazanlak y el Valle de las Rosas, pero también los túmulos de los reyes tracios. Y para quienes buscan playa, el Mar Negro ofrece lugares como Varna, Burgas, Nessebar o Sozopol.

Macedonia del Norte, sí

Es uno de esos raros destinos a los que aún no ha llegado el turismo de masas y que conserva el merecido calificativo de asequible. Su capital, reconstruida prácticamente por completo tras el terremoto que la destruyó en 1963, es conocida como la ciudad de las mil estatuas, y la reconstrucción se planteó con cierto carácter colosal. Más allá de esto, Skopje aún conserva su antiguo bazar otomano, el Carsijaque también da nombre al casco antiguo; la Fortaleza Kale, que domina los tejados de la ciudad; la casa natal de Teresa de Calcuta y el puente de piedra que cruza el río Vardar.

Y si buscas una incursión en una naturaleza casi prístina, no sólo puedes visitar los parques nacionales de Mavrovo, Galicica y Pelister, sino que el cañón de Matka, un paraíso para los amantes del kayak y el senderismo, se encuentra a pocos kilómetros de la capital. Por último, Ohrid y su lago homónimo, el más antiguo de Europa y que sirve de frontera natural con Albania, en cuya costa es casi imprescindible perderse.

Kosovo secreto

Desde su independencia unilateral en 2008, este pequeño territorio (no reconocido como país por España) se ha posicionado como un destino turístico en auge en Europa. Su capital, Pristina, mezcla enormes mezquitas con el brutalismo de su pasado comunista, y entre sus edificios más emblemáticos se encuentran la Biblioteca Nacional, con sus cúpulas de cristal, el Museo Nacional y la Catedral Madre Teresa, con una preciosa panorámica de la ciudad desde su torre.

Prizren es también una de las ciudades más pintorescas gracias a su casco antiguo, su puente de piedra y su castillo que ofrecen una vista impresionante de la ciudad y del río que la atraviesa. Pec, además de contar con el Monasterio Decani, es el mejor lugar para explorar el Parque Nacional Bjeshkët e Nemuna. Y para terminar con los paraísos naturales, el lago Gazivoda, al norte, es la culminación del concepto de naturaleza desconocida.

El ascenso de Albania

Apodada la tierra de las águilas, Albania ya se está poniendo de moda. No en vano, en 2025 acogió a 12 millones de turistas, cifra que casi quintuplica su población. Tirana se suma a la lista de aquellas capitales que no estarían en las listas de viajes si el aeropuerto no estuviera ubicado allí, pero si la visitas puedes tomar el pulso paseando por la plaza Skanderbeg, la plaza principal de la ciudad, y aprovechar para entrar en la Mezquita Et’hem Bey, el Museo Nacional o la Biblioteca Nacional. Pero si hay un lugar que realmente merece la pena visitar es Bunk’Art 2, un refugio antinuclear transformado en museo para recordar la época de la dictadura de Enver Hoxha.

Albania también tiene tesoros arqueológicos como Butrint -con su ágora, termas y teatro romano- o hermosas ciudades históricas como Berat o Gjirokastër. Si quieres descubrir lo que se esconde, Theth es el punto de entrada a los Alpes albaneses y a la encantadora ciudad de Valbonë. Pero lo que más turistas atrae al país son sin duda las playas. La conocida como Riviera Albanesa, en el suroeste y bañada por el mar Jónico, se extiende entre Vlorë y Saranda con aguas cristalinas, inmensa belleza natural y precios asequibles. Destaca Ksamil, la Bahía de Dafina y la visita a Blue Eye, un manantial que, como su nombre indica, tiene un impresionante color azul y una profundidad aún por identificar.

Montenegro, más allá de Kotor

La Bahía de Kotor, considerada el fiordo más meridional de Europa, es uno de los principales destinos turísticos de este pequeño país, un poco más grande que Asturias. Aquí destaca la localidad de Kotor, con un precioso casco antiguo rodeado de murallas en las que no faltan baluartes, puentes levadizos y, por supuesto, una fortaleza: la de San Juan. También destacan las visitas a la plaza principal, la catedral de San Trifón y el teleférico que conecta Kotor con el monte Lovcen, ofreciendo unas vistas increíbles. Y adentrándose en otras zonas de la bahía, es imprescindible visitar el mirador y las islas de Perast, las laberínticas callejuelas del centro de Budva, las playas salvajes de la península de Luštica o la serpenteante carretera panorámica, con sus decenas de curvas e impresionantes miradores.

Más allá de sus costas, Montenegro ofrece el Parque Natural Prokletije; Aunque su nombre puede traducirse como montañas malditas, es un auténtico paraíso para senderistas y montañeros. O el parque Durmitor, con sus casi dos docenas de lagos glaciares y que incluye el cañón del río Tara, que, con 80 kilómetros de longitud y más de 1.300 metros de profundidad, es uno de los más grandes de Europa. O lo que es lo mismo, el lugar ideal para un descenso a raftingpracticar senderismo, hacer tirolesa o dar un paseo viaje en coche Vista panorámica a lo largo de la sinuosa carretera P4.



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