Familia del fallecido al ser reducido con una táser pide actuar contra agentes e IU ve «brutalidad y racismo»
– Álex Zea – Europa Press
MÁLAGA 23 mar. (EUROPA PRESS)-
El hermano de Haitam, fallecido el pasado mes de diciembre en Torremolinos (Málaga), tras sufrir una parada cardiorrespiratoria en una intervención en la que se utilizó una pistola taser, ha pedido aclarar responsabilidades y «la privación cautelar de libertad» de los policías que participaron en dicha acción, sobre la que IU ha denunciado «la brutalidad policial y el racismo» y ha vuelto a registrar preguntas al Ministerio del Interior tras la publicación de varios vídeos.
«No hay ningún argumento técnico ni jurídico que justifique el nivel de violencia. Las imágenes desmienten toda la versión oficial. No pedimos que nos crean, les pedimos que abran los ojos y visualicen. Lo que ven no es un enfrentamiento, sino un presunto asesinato encubierto», ha afirmado el hermano de la víctima, Nasser Mejri, en rueda de prensa junto a los coordinadores de IU Andalucía e IU Málaga, Toni Valero y Toni Morillas.
Según ha indicado, «ante hechos de tremenda gravedad, los seis policías quedan en libertad y ni siquiera están imputados porque el juez no ve delito alguno», a la espera de la autopsia; Al mismo tiempo, lamentó que «hay que mover cielo y tierra para demostrar lo que ya demuestran algunos vídeos, en los que se puede ver y oír todo».
Ha afirmado que se basan en «hechos documentados» y se ha referido al «incumplimiento» del protocolo de la Policía Nacional para el uso de este tipo de armas, así como a la falta de información a los servicios sanitarios y a la Policía Científica. Así, aseguró que «todas las pruebas audiovisuales contradicen los requisitos legales y técnicos», porque, dijo, «no fue el último recurso» y «no hay ninguna amenaza que lo justifique».
Así, según estos vídeos, Haitam «nunca atacó a los policías, sólo estaba nervioso y asustado; pero no hay un solo gesto de agresión hacia los agentes»; Pero ha apuntado que el último policía, «nada más entrar, entra disparando por la espalda, sin decir palabra, sin intentar ningún método de reducción» y «al ver que ya había cuatro compañeros encima de él, sobre una persona indefensa y desarmada».
Para él, «el uso del Taser de esta manera viola el principio de proporcionalidad y oportunidad recogido en el protocolo». «No existe ninguna amenaza grave, el taser se utiliza en caso de riesgo real de agresión grave o peligro para los agentes. Pero en ninguna parte del vídeo se puede ver una agresión mínima hacia los agentes, ni física ni verbal», añadió.
Asimismo, ha apuntado que el protocolo indica que el uso «debe ser mínimo e imprescindible» para reducirlo y tras cada descarga se debe evaluar; pero en el video «se ven once disparos. El primero lo derriba. Luego, el mismo que lo derribó, le da dos. Y una vez reducido al suelo, cuatro más del otro agente y uno más de este».
«Le ponen grilletes en las manos y una vez que lo esposan y lo pisotean, le dan dos más. Uno en la espalda, otro le levantan la camisa y se la meten directamente en la piel», dijo, señalando que, después de todo eso, «un agente saca su gas pimienta y se lo rocía en la cara, dejándolo asfixiado y súper debilitado».
Pero, además, ha asegurado que «no contentos con eso, ante la petición de un agente de ‘dale más, dale más’, le vuelven a dar el undécimo choque». «Esto ya es como una tortura», algo que el hermano ve en toda la actuación, en la que «supera con creces cualquier patrón permitido». «Ninguna norma autoriza repetir las descargas hasta que una persona esté inconsciente.»
Para la familia, el uso de la Taser tras ser encadenado «es un abuso de fuerza»; Además, se aplicaron descargas «en la espalda, la cadera e incluso en la piel de la zona lumbar». «Además, el policía que lo estaba estrangulando le presionó el cuello con la rodilla, lo que va en contra de cualquier norma de seguridad, al igual que pisarle la cabeza o pisarle la cara o el torso», dijo.
«Este nivel de violencia física supera absolutamente cualquier formación reglamentaria», ha afirmado, además de denunciar que «los agentes apagan deliberadamente sus cámaras corporales, justo al final», lo que «viola el protocolo de transparencia».
Ha criticado que el ministerio esté dando «una respuesta a un hecho tan grave e importante sin siquiera haberse molestado en haber visto los vídeos o al menos conocer ambas versiones» y que el tribunal esté negando procedimientos «tan importantes como la recogida de declaraciones de los testigos, que lo presenciaron todos y advirtieron a los agentes que pararan».
Respecto a las preguntas formuladas al Gobierno sobre esta actuación, el coordinador general de IU Andalucía, Toni Valero, ha dicho que han vuelto a registrar preguntas porque las respuestas dadas «no se corresponden en absoluto con lo que todo el mundo ya sabe, con lo que todo el mundo ya ha podido ver en los vídeos».
Valero ha trasladado toda su «consternación, respeto y cercanía a Nasser y su familia» por lo ocurrido y ha dicho que «ese día no sólo murió un hombre, ese día, un niño de siete años quedó huérfano, una madre perdió a su hijo, Nasser perdió a su hermano, una familia quedó destruida y, por tanto, por respeto y dolor es como nos presentamos hoy aquí».
Así, dijo que el ministerio respondió que la actuación policial «fue proporcional, pero esto no se corresponde con el uso reiterado de la pistola Taser; se ha informado que fue utilizada hasta en once ocasiones» y agregó que les aseguraron que «no hubo presión en el cuello ni en el pecho y es evidente que no fue así».
También ha considerado «muy grave» que les dijeran que los agentes que intervinieron tenían el entrenamiento adecuado para el uso de este tipo de armas Taser «y después de lo que hemos visto esto nos genera aún más preocupación, porque si estos agentes tenían el entrenamiento adecuado y lo hacían como lo hacían, la cosa es más grave».
El diputado ha reclamado que este caso «debe investigarse con todo el rigor». «En nuestra opinión, por lo que hemos visto, la muerte de Haitam es consecuencia de una respuesta policial desproporcionada, brutal y racista, y eso significa que la investigación debe continuar y nadie entiende que los agentes implicados siguen en la calle operando como si nada hubiera pasado».
Valero ha reiterado que han vuelto a pedir al ministerio «que sepa si va a abrir un expediente sancionador a estos agentes, si va a aclarar responsabilidades» y qué medidas se van a tomar para que «no nos vuelvan a mentir» en las preguntas. «Exigimos claridad, exigimos transparencia y exigimos responsabilidad», afirmó.
También han anunciado que van a registrar una Proposición No de Ley sobre el uso de armas Taser porque «el uso de la fuerza debe estar siempre sujeto a controles muy estrictos» y porque «el uso indebido de armas Taser puede provocar daños graves e incluso la muerte», además de implicar «tratos crueles, inhumanos y degradantes».
Por su parte, la coordinadora provincial de IU, Toni Morillas, también ha reclamado a Interior que asuma responsabilidades y que «todo el peso de la ley recaiga sobre estos agentes» y ha dicho que en los vídeos se demuestra que Haitam «fue víctima de una brutalidad». «Estamos ante un caso de racismo y violencia policial que no tiene cabida en una democracia y no debe quedar impune», afirmó.
Morillas ha subrayado que los vídeos corroboran «que lo ocurrido no tiene nada que ver con las respuestas que el Ministerio del Interior ha dado a nuestro diputado en una actitud y en una estrategia que miente, que falsea la realidad y que oculta la verdad, no sólo a la familia de Haitam, sino a todos los ciudadanos».
Ha hecho un llamamiento al ministro Marlaska y al sistema judicial para que decidan «si están del lado del Estado de derecho y si investigan a fondo y acaban con esta impunidad» o si, por el contrario, «hacen como han hecho hasta ahora, que es actuar con absoluta y vergonzosa connivencia».
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