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Florentino Pérez pasa la reválida con el 65% de los votos después de 26 años entregado al Real Madrid

Florentino Pérez pasa la reválida con el 65% de los votos después de 26 años entregado al Real Madrid
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  • Publishedjunio 8, 2026



El presidente revalida su cargo con un 65% voces y derrota Enrique Riquelme durante unas elecciones que él mismo convocó y que acabó transformando en un plebiscito sobre su figura, su gestión y su plan de futuro.

La reelección consolida a un dirigente que ya mantiene una relación con la presidencia desde hace 26 años -con una interrupción entre 2006 y 2009- y que, aunque algunos esperaban una retirada, optó por exponerse al juicio directo de la afición del Real Madrid para reforzar su autoridad.

No fue un voto forzado. Florentino aún llevaba tres años en el cargo cuando, el 12 de mayo, durante una tensa rueda de prensa en Valdebebasanunció por sorpresa el adelanto electoral.

Lo hizo en plena crisis deportiva, apenas 48 horas después del Barcelona se proclamó campeón de Liga después de ganar El clasicoe involucrado en exponer lo que llamó un “complot” de periodistas y otras personas determinadas, según su relato, a controlar el club.

Ese día lanzó un reto que terminó marcando la campaña: “El que quiera correr, que corra, esta es su oportunidad, los invito a hacerlo”.

El desafío que aceptó Riquelme

El guante fue recogido por Enrique Riquelme, presidente de la energética Timonelun empresario alicantino de 37 años que, hasta hace unas semanas, era un completo desconocido para el gran público madrileño.

Este hombre «con acento mexicano» al que Florentino aludió sarcásticamente durante su comparecencia tomó su palabra al pie de la letra: en los diez días previstos por los estatutos, reunió la documentación, aprobó el 15% del presupuesto del club -es decir, unos 1.300 millones de euros- y consiguió que su candidatura fuera validada por el consejo electoral. Por primera vez en dos décadas, las elecciones se celebraron en las urnas.

Enrique Riquelme votando en las urnas para las elecciones del Real Madrid.

Enrique Riquelme votando en las urnas para las elecciones del Real Madrid.

EFE

La pelea, en esencia, fue un duelo entre dos titanes empresariales de sectores estratégicos: la construcción de SCApresidido por Florentino, y la energía de Cox.

Una campaña a campo abierto llevada a cabo en platós y portadas durante dos semanas frenéticas donde el bombardeo de promesas nunca cesó.

Los muchos que han sido marcados

Si algo ha demostrado Florentino en esta campaña es que conoce como ningún otro los recursos del Real Madrid. Su discurso se basa en una sola palabra: aprobación. “La historia me avala, los madrileños saben que conmigo siempre juegan los mejores de la historia”, repitió estas dos semanas.

Ante un rival que cuestionaba la salud financiera de la entidad, el presidente respondió con cifras: el club cerrará el año con unos ingresos récord de 1.250 millones de euros y aspira a alcanzar los 2.000 millones. “Seguimos siendo el club con más facturación del mundo”, alardeó.

El segundo gran gol se marcó en el terreno anímico y deportivo. Consciente de que llegaba a las urnas tras una temporada en blanco y con un equipo en mal estado, Florentino hizo del mercado de fichajes un arma electoral.

Mientras las promesas de Riquelme –Haaland y Klopp– se debilitaban ante los desmentidos de los entornos de los protagonistas, Florentino confirmó el regreso de José Mourinho al banquillo y los fichajes de Ibrahima Konaté y Denzel Dumfries, además de prometer una oferta superior a los 150 millones por una gran estrella de la Champions.

El tercero, el más delicado, fue desactivar la principal acusación de Riquelme: la supuesta privatización del club a través de la venta de un porcentaje del capital. El aspirante advirtió de que abrir la puerta a un cambio de estatutos para vender, «aunque sea de un 5%», suponía un riesgo para el control de los socios.

Florentino le dio la vuelta al relato: «El Real Madrid siempre será de sus socios. Yo he puesto mi patrimonio, a riesgo de perderlo, para salvar al Real Madrid», llegando a afirmar que su deseo es que el patrimonio económico, y no solo el sentimental, sea de los socios y «cuando se mueran, que lo hereden sus hijos o sus nietos».

De las propuestas rivales fue tajante: «Sus propuestas son la ruina. Mienten. Estos han venido a por el Real Madrid».

Florentino Pérez celebra su victoria en las elecciones del Real Madrid.


Florentino Pérez celebra su victoria en las elecciones del Real Madrid.

EFE

El objetivo, cumplido. La victoria no solo prolonga su mandato: le otorga el respaldo explícito que llevaba años sin necesitar pedir, después de ser proclamado sin oposición en 2009, en 2013, en 2017, en 2021 y de nuevo en 2025.

Ahora, con el aval de las urnas, podrá afrontar con mayor músculo político el referéndum que él mismo ha prometido para su gran proyecto societario.

Un legado de 26 años

El apoyo de este domingo se puede entender mirando hacia atrás. Florentino Pérez llegó a la presidencia el 16 de julio de 2000, con 53 años, tras vencer a Lorenzo Sanz con la promesa que cambió el fútbol moderno: el fichaje de luis higo.

llegaron mas tarde Zidane, ronaldo Y beckhamlos “Galácticos” que transformaron al club en una marca global mientras se saneaba la economía de la entidad.

Esta primera etapa, reelegido en 2004 con el 94,2% de los votos, acabó abruptamente con su dimisión en febrero de 2006 tras tres temporadas sin título.

Florentino Pérez besa a Cristiano Ronaldo durante su presentación con el Real Madrid en 2009.

Florentino Pérez besa a Cristiano Ronaldo durante su presentación con el Real Madrid en 2009.

EFE

Su regreso en 2009 inauguró la etapa más exitosa. Ese verano jugó en uno de los mercados más espectaculares de la historia -Cristiano Ronaldo-. Kaká, Benzema, Xabi alonso– y construyó el equipo que dominaría Europa.

En estas dos etapas, el club acumula siete Campeones LigaSiete Mundiales de Clubesseis Supercopas de EuropaSiete Tirantestres Copas del Rey y siete Supercopas de España sólo en fútbol, ​​además de un notable palmarés en baloncesto.

Conquistas como la Liga de Campeones de 2014, 2016, 2017, 2018, 2022 y 2024 han cimentado una hegemonía continental sin precedentes recientes.

Pero su legado no se mide sólo en títulos.66 entre las dos secciones-. El propio Florentino lo resumió en una idea: «El nuevo estadio Santiago Bernabéu cambiará la historia del Real Madrid».

La remodelación del estadio, iniciada en 2019 y operativa al completo en la temporada 2024/25, ha disparado los ingresos del club -cerca de 594 millones por el área comercial y unos 233 por el estadio y los días de partido- hasta el récord histórico. El próximo vendrá de la mano de la tecnología y el llamado Bernabéu Infinito.

El mandato por venir

Ningún reinado tan largo está libre de sombras, y la reválida llega precisamente después de una de las peores temporadas de los últimos tiempos. El equipo llevaba dos temporadas en blanco y vio la destitución de Xabi Alonso en enero y su sustitución interina por Álvaro Arbeloa.

El propio Florentino atribuye este parón al calendario: «El Mundial de Clubes nos mató. Tres o cuatro meses después teníamos 28 lesiones en el primer equipo».

Por eso esta legislatura luce diferente. El gran proyecto pendiente es la propuesta de vender un pequeño porcentaje del club -en torno al 5%- a un inversor externo, una operación que Florentino ha prometido someter siempre a referéndum y que repartiría activos económicos entre los cerca de 100.000 socios.

«Madrid siempre será de sus socios y todos los cambios se harán siempre mediante referéndum», defendió, prometiendo que el 95% seguirá gobernando.

A ello se suma la apuesta por un nuevo modelo de fútbol europeo -ahora de la mano de la UEFA de ceferín y con el Madrid como protagonista- y un futuro deportivo que pasa por reconstruir un equipo dañado, empezando por la defensa, con Mourinho volviendo al banquillo.

Sin olvidar el progreso de ‘caso nacidogramoreír«, sobre el que Madrid desarrolló un archivo de 500 páginas que será entregado en los próximos días al organismo rector del fútbol europeo.

A sus 79 años, Florentino Pérez afronta así un nuevo ciclo con la legitimidad reforzada de quien ganó en las urnas aunque no estaba obligado a someterse a ellas. La revalidación ha pasado.

El siguiente paso será que la afición madridista, que este domingo renovó su confianza en él, le acompañe también el día en que le pregunte, sin intermediarios, si quiere ostentar la propiedad económica del club a cambio de la venta de un porcentaje simbólico.



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