gaitas, bailes y sabor tradicional en Porrúa
Hay citas que huelen a hierba, a bollu y a gaita… a tradición. Una de las más singulares de cuantas se celebran en el oriente de Asturias es la romería de Llacín, que se celebra cada año en Porrúa (Llanes) con su mezcla perfecta de devoción lúdica y tradición popular. Y es que Llacín no solo es un paraje; es un estado de ánimo. Bajo el lema «Llaciniegu», que ya se ha convertido en grito de guerra festivo, la localidad celebró este sábado una fiesta que reunió a cientos de personas y que no dio tregua al aburrimiento.
[–>[–>[–>Actuación de la “Banda Llacín Gaites”. / C. C.
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La romería echó a andar a las 14:00 horas, con el primer gran ritual: la entrega del bollu. Una hora después, a las 15:00, llegó el momento más esperado por los estómagos agradecidos: la comida de prau en Llacín.
[–> [–>[–>Ya bien entrada la tarde, a las 19:00 horas, los acordes de la «Bandina Llacín» pusieron el primer compás serio de la tarde. Media hora más tarde, el Taller de Baile Tradicional invitó a pequeños y mayores a aprender los pasos que han bailado tantas generaciones. Una clase magistral con sabor a tradición.
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Bailes en el Llaciniegu. / C. C.
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El turno de la «Banda Gaités Llacín», llegó a las 20:30 horas, con protagonismo especial para los temas de su último disco, «Resollu», publicado hace un año, que fue galardonado como Mejor Disco Folk en los Premios AMAS 2026 de la música asturiana, pero también con dos temas del anterior, «Xideces».
[–>[–>[–>[–>[–>[–>La velada se aceleró a continuación, con los bailes del Grupu l’Orienté-Llacín, y las actuaciones de «Llariega», «Abéu» y «Los Vicentos». El cierre de la jornada, de madrugada, llegó con la música de un Dj.
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