Gonzalo Bernardos resta importancia al repunte del paro
El paro del primer trimestre de 2026 dejó un dato frío pero contundente: el desempleo volvió a situarse por encima del 10% y fueron destruidos 170.000 puestos de trabajo. Un registro que no se vio desde la recuperación del arranque 2013 y eso, sin embargo, no ha logrado apagar el optimismo del economista Gonzalo Bernardos.
Durante su intervención en el programa mejor tarde, Bernardos pidió «mirar la foto completa». Con ese enfoque, señaló que en los últimos doce meses el empleo ha crecido en 527.600 personasmientras que el trabajo temporal ha disminuido y el trabajo permanente ha aumentado «notablemente».
En su análisis, la primera impresión de deterioro se matiza cuando aislar los factores estacionales propios del invierno: eliminando este efecto calendario, el paro bajó un 0,40% y el empleo subió un 0,43%.
A partir de ahí, el discurso de Bernardos viró hacia la paradoja que, a su juicio, define el momento actual. «Las empresas Están locos por contratar más gente. porque no encuentran la mano de obra que necesitan», afirmó. Con esa convicción, lanzó una ambiciosa proyección que da sentido al titular: «Creo que este año, a pesar de todo, vamos a generar más de 500.000 nuevos empleos.» El comunicado no niega la desaceleración trimestral, pero la sitúa como un ruido pasajero dentro de una tendencia de fondo que el economista percibe como sólida.
Absentismo, salud mental y el desequilibrio que frena la cobertura de vacantes
La conversación pronto giró hacia un tema que el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, había puesto encima de la mesa: la necesidad de afrontar «Valientemente el tema del ausentismo». Bernardos recogió el desafío y propuso una batería de reformas que conectan la salud ocupacional con la eficiencia del mercado.
En su opinión, una inversión en sanidad sería fundamental para reducir las listas de espera, revisar atentamente las causas y edades de quienes se toman bajas y, sobre todo, reforzar la atención psicológica y psiquiátrica. «La salud mental debería estar dentro de la protección de los trabajadores«, afirmó, convencido de que detrás de muchas ausencias hay síntomas de ansiedad y depresión que el sistema apenas aborda.
Ante la otra gran paradoja (sectores como la hostelería que no pueden cubrir sus necesidades pese a la demanda), Bernardos esbozó varios factores. Recordó que una parte de la población preferir cobrar un beneficio por desempleo antes de aceptar salarios tan bajos que no compensan el esfuerzo, agravado por el hecho de que el poder adquisitivo de los salarios es prácticamente el mismo que hace treinta años.
A esto se suma el desacoplamiento geográfico entre el lugar donde viven los solicitantes de empleo y el lugar donde se ofrecen las vacantes. Y, para cerrar, lanzó una advertencia dirigida a administradores, contables, auditores y perfiles similares: la inteligencia artificial eliminará buena parte de estas tareas repetitivas, de modo que «que están pensando en reciclar.»
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