Gracias por hacerme sentir uno de los vuestros
“No me despido de una ciudad, me despido de mi casa y, por ello, creo que os merecéis unas palabras a la altura de todo lo que me habéis dado. Ojalá el Suárez Puerta pudiera haber sido testigo de mi despedida”. Álvaro Fernández, uno de los héroes del ascenso del Avilés a Primera Federación, ha querido pronunciarse tras hacerse oficial su salida del club. El madrileño ha emitido un comunicado a través de sus redes sociales en el que se muestra muy agradecido a sus compañeros durante los tres años y medio que defendió la camiseta avilesina y asegura que esto “no es un adiós definitivo”. “Gracias por hacerme sentir uno de los vuestros, siempre seré un avilesino más”, señala.
[–>[–>[–>“Desde el primer día entendí que defender esta portería era mucho más que ponerse unos guantes cada fin de semana. Era sostener el peso de una ciudad, una historia y una afición que nunca deja de creer”, apunta Fernández, que tiene palabras de cariño hacia la afición avilesina. “Convertisteis Avilés en mi hogar. Jamás imaginé que alguien pudiera verme como un ídolo, gracias por regalarme ese privilegio. Hay paradas que quedan para la historia, pero hay otras que no se ven; las que hace una afición cuando sostiene a un portero en los momentos más difíciles. Ese cariño vale mucho más que cualquier penalti parado”, señala el madrileño, que también se acuerda de “todas esas personas que se dejan la piel trabajando por este club incondicionalmente y que no aparecen en las fotos”.
[–> [–>[–>[–>[–>[–>Álvaro Fernández se despide del Avilés
[–>[–>[–>
El guardameta también tiene palabras de cariño para sus compañeros, con los que compartió “mucho más que un vestuario”. “Ha sido un orgullo caminar a vuestro lado y que hayáis confiado en mí como capitán, pero sobre todo como amigo. He disfrutado mucho”, destaca Fernández, que asegura que “mi compromiso con este club nunca dependió de las circunstancias, siempre fue absoluto”. “Hubo momentos en los que tocó convencer desde el silencio, pero mi respuesta siempre fue la misma: rendir. No me guardé ni una gota de esfuerzo, ni un entrenamiento, ni una parada. Cada día intenté estar a la altura del escudo que llevaba en el pecho”, ahonda el cancerbero.
[–>[–>[–>
“Esto no es un adiós definitivo, porque estoy convencido de que los lugares que uno ama nunca se abandonan del todo. Gracias por hacerme sentir uno de los vuestros. Siempre seré un avilesino más. 108 partidos después, me marcho orgulloso de haber escrito una pequeña página en la historia de este club”, afirma Fernández.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí