GRAN DESPRENDIMIENTO ASTURIAS | «No tenemos miedo», aseguran vecinas de la zona del argayo de Ribadesella
No hay temor entre los residentes en las inmediaciones del gigantesco argayo que afectó al monte Corberu, en la zona de Guía, en Ribadesella. Eso al menos aseguran las dos personas con las que habló ayer este periódico. Una de ellas, tiene su vivienda en la ladera contraria al argayo, la que da a la ría del Sella, y tal y como señalan los geólogos, esa zona no está en peligro. «No tenemos miedo«, manifestó una de las vecinas, que resaltan las apreciaciones de los expertos.
[–>[–>[–>Ocurre justo lo contrario con la otra parte del Corberu, en la que los expertos aseguran que sí hay riesgo de nuevos desprendimientos que podrían afectar a las viviendas allí existentes, aunque admiten que es «imposible» determinar si eso ocurrirá «dentro de un año o dentro de trescientos».
[–> [–>[–>«Algo parecido a un trueno»
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Los vecinos de la zona recuerdan que durante la madrugada en la que se registró el argayo oyeron «algo parecido a un trueno». Todos los consultados hasta ahora estaban durmiendo, despertaron por el ruido, pero solo a la mañana supieron lo que había ocurrido.
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Mientras tanto, el propietario de la finca más afectada sigue a la espera de un informe de la Demarcación de costas del Estado en Asturias, que revelará el estado de la zona afectada por el corrimiento y el riesgo para las viviendas más cercanas. El primer mensaje de Costas fue de tranquilidad, al considerar que no existe un riesgo inminente para las propiedades.
[–>[–>[–>Vista del Argayu en el monte Corberu desde un dron. / David Bode
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El desprendimiento arrastró hacia el mar entre 200 y 300 metros cuadrados de una finca, dejó una caseta de aperos al borde mismo del acantilado e inutilizó el acceso directo desde la vivienda a una zona del terreno donde se ubica un huerto, al verse afectada la franja intermedia por la caída de material; en concreto, dos piedras de grandes dimensiones.
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