Hacienda sube por la puerta de atrás la tributación del IRPF de las rentas bajas hasta un 180%
La negativa del Gobierno a deflactar el IRPF ha provocado una subida silenciosa de impuestos que afecta a todos los contribuyentesespecialmente los de ingresos medios y medios-bajos. Desde 2018, la inflación acumulada ha superado el 23%, pero los tramos, mínimos y umbrales del impuesto a la renta permanecen prácticamente congelados, lo que ha intensificado el fenómeno conocido como progresividad fría.
A nueva herramienta interactiva del Instituto Juan de Mariana le permite comprobar el impacto de este aumento para cualquier nivel de ingresos. La fórmula utilizada para presentar esta calculadora contrasta los tipos y tramos de referencia que tiene hoy el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas con los niveles que presentó en 2018, para estimar cuáles deberían ser sus umbrales si el debido ajuste del IPC se hubiera producido bajo el mandato de Pedro Sánchez. Este ejercicio contrafactual ayuda a comparar la tributación actual con la que enfrentarían los contribuyentes en un escenario ajustado a la inflación.
En el siguiente gráfico se puede observar la aumento muy fuerte que se ha producido en la tributación efectiva que se aplica a los ingresos.
Como recuerda el Instituto Juan de Mariana en su informe, la llamada progresividad fría no afecta sólo a los tramos impositivos. Mínimos personales y familiares — 5.550 euros por contribuyente y 2.400 euros por el primer hijo — No se han actualizado desde 2007.. Como consecuencia, el mínimo exento tiene hoy un valor real un 30% inferior al de entonces.
Las familias con hijos, que teóricamente deberían estar más protegidas por el sistema fiscal al tener menores a su cargo, sufren de forma especialmente gravosa la falta de actualización del IRPF. Una pareja con dos hijos y un salario bruto de 30.000 euros sufre una pérdida de ingresos netos cercana a los 1.200 euros al año debido exclusivamente a la fría progresividad.
La calculadora IJM permite realizar diferentes simulaciones de donde se puede desglosar fácilmente el impacto de no deflactar el impuesto a la renta personal sobre las facturas tributarias de los contribuyentes. Por un salario bruto de 32.000 eurosCifra más o menos acorde con el salario medio, el incremento de tributación ha sido de 809 euros, cifra equivalente a entregar dos semanas más de sueldo íntegramente a Hacienda.
Por este supuesto, el tipo efectivo en 2025 fue del 19,1%, frente al 16,6% que habría pagado el contribuyente si el IRPF hubiera seguido el IPC. Hablamos, por tanto, de una subida de impuestos del 15,3% que, a su vez, recorta el salario neto un 3,3%.
En el caso de una renta de 18.000 eurosel incremento de tributación es de 630 euros, lo que supone un tipo efectivo del 5,4% frente al 1,9% que se habría pagado si se hubiera evitado la fría progresividad. El incremento oculto del IRPF es del 179,9% y la pérdida de salario neto alcanza el 3,8%.
En el caso de una renta de 50.000 eurosEl IJM señala que el contribuyente estaría pagando 1.414 euros más anualmente como consecuencia de la no deflación del IRPF. En la práctica, esto significa que su tasa efectiva aumenta del 22% al 24,8%, un aumento oculto del 12,9% que reduce su salario neto en un 3,9%. Para un directivo con un sueldo de 90.000 euros, la sanción asciende a 2.564 euros, un tipo efectivo del 32,7% que contrasta con el 29,9% que se pagaría si se hubiera vinculado el IRPF al IPC. En este caso, el aumento es del 9,5% y el salario se reduce un 4,4%.
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