Harry Styles convierte un vibrador en fenómeno fan y dispara el éxito de Pleasing, su marca de bienestar sexual
Harry Styles ha conseguido algo que muy pocas estrellas logran sin sacar disco, sin posar en una alfombra roja y sin necesidad de alimentar un romance de portada: convertir un vibrador en noticia global. El cantante británico ha vuelto a demostrar que su magnetismo va mucho más allá de la música con el éxito de Pleasing Yourself, la nueva línea de bienestar sexual de su marca Pleasing, donde un lubricante y, sobre todo, un juguete sexual agotado -y ahora repuesto- han disparado la conversación en redes y entre sus fans.
[–>[–>[–>El movimiento encaja con bastante precisión en el personaje público que Harry Styles lleva años afinando: un ídolo pop cómodo en la ambigüedad, libre de prejuicios estéticos, que lo mismo se pinta las uñas, se calza bailarinas, un tutú o se coloca un modelo de la colección mujer de Dior, y cada vez más abierto a hablar del placer sin solemnidad ni vergüenza.
[–> [–>[–>La pista estaba ahí desde hace tiempo. Cuando lanzó ‘Watermelon Sugar’, internet convirtió la canción en objeto de debate por sus posibles dobles sentidos sexuales («sobre la dulzura de la vida» o también «sobre el orgasmo femenino»). Él lo negó al principio con ironía, pero más tarde terminó admitiendo que sí, que aquella letra hablaba del orgasmo. Fue uno de esos momentos en los que Styles dejó claro que entendía perfectamente el juego entre insinuación, cultura pop y conversación pública.
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El famoso vibrador de Harry Styles vuelve a estar a la venta. / PLEASING
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Faceta de empresario
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Después vinieron las confesiones más directas. El artista ha reconocido que durante años sintió pudor al pensar que otros supieran que tenía sexo o con quién lo tenía. Esa incomodidad, según explicó en distintas entrevistas, desapareció con el tiempo. Y ese cambio personal ayuda a entender el paso que ahora ha dado como empresario.
[–>[–>[–>Porque Pleasing nació en 2021 lejos de ese terreno. En sus inicios, la firma estaba centrada en esmaltes de uñas, sérums y productos de belleza concebidos como herramientas de autoexpresión. Styles llegó a explicar que la idea había surgido de algo muy simple: ver colores en flores o paredes y querer llevarlos en las manos. Esa visión, más emocional que cosmética, le dio a la marca una identidad reconocible desde el principio.
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Pack lubricante y vibrador
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El salto a la intimidad era, en cierto modo, el siguiente capítulo. La colección Pleasing Yourself incluye un lubricante de 25 euros y un vibrador de 68 euros que la firma presenta sin asociarlo a un género u orientación concretos. Harry Lambert, director creativo de la marca, lo resumió de forma clara: el placer ya estaba en la filosofía de Pleasing desde el inicio y la comunidad llevaba tiempo pidiendo que la firma entrara en ese universo.
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[–>La comunidad respondió como se esperaba de todo lo que toca Styles: arrasando. El vibrador se agotó rápidamente y la propia marca tuvo que anunciar que volvería a reponer existencias.
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La gran victoria de Styles seguramente es que, mientras otras celebridades lanzan marcas que parecen simples extensiones de su fama, él ha logrado que Pleasing funcione como una prolongación bastante coherente de su identidad pública. Del esmalte al placer, del color al cuerpo, de la imagen a la intimidad.
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