«Hay medios que sabotean el Mundial y dañan la economía de EE UU. Somos la gente más hospitalaria del mundo»
A Nick Adams no le gusta la indiferencia. Por eso el enviado especial de Trump para Turismo, el primero en la corta historia de Estados Unidos, prefiere la grandilocuencia. Emulando a su jefe, al que le gusta aderezar sus entradas al ritmo del WMCA del Village People, Adams opta por el Thriller de Michael Jackson, sin demasiadas coreografías de por medio, todo hay que decirlo. Australiano de nacimiento, Adams pertenece al núcleo duro del «trumpismo». Influencer con cuatro millones de seguidores y autor del libro «Alpha Kings», representa al «macho alfa» americano aunque creció en Sydney. Un americano hecho a sí mismo que llegó a la «tierra prometida» en 2009, con 24 años, y que obtuvo su residencia en 2016. Hoy, diez años después, afronta un Mundial y las celebraciones de los 250 años de la independencia el 4 de julio. Amante de la paella y los pintxos bilbaínos, en un encuentro con un pequeño grupo de medios en Port Said (Egipto) niega que EE.UU. haya implementado filtros de entrada más duros. como revisar publicaciones antiamericanas en las redes para obtener ESTA, y predice el éxito del Mundial. «Voy a trabajar sin desmayarme, nací para esto».
A menos de un mes del inicio del primer Mundial norteamericano, ¿predice el éxito?
Estamos muy entusiasmados con la Copa Mundial de la FIFA, que es el evento deportivo más complejo. Tenemos 78 partidos en los Estados Unidos con el más alto nivel de seguridad. Para aquellos que siguen el Super Bowl, son 78 Super Bowls en 40 días. Ningún país lo ha hecho. Después del Mundial, los acontecimientos continúan: las carreras de Fórmula 1, la IndyCar, las celebraciones de los 250 años de la independencia. Los Juegos Olímpicos de 2028, los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles, el Mundial de Rugby masculino y femenino, los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake City…
¿Qué pasa con las informaciones que sugieren que muchos aficionados no van a ir al Mundial, no en masa, y que se corre el riesgo de que sea el peor Mundial, con los estadios vacíos?
La cantidad de mentiras que he soportado sobre el Mundial, sobre la falta de hospitalidad estadounidense, sobre la inseguridad… Nada de eso es cierto. Estamos muy contentos con la venta de entradas. Como cualquier otro evento deportivo importante, a medida que nos acerquemos, la venta de entradas aumentará aún más. He oído que vienen muchos europeos.
¿Y los rumores sobre inspecciones a las publicaciones en redes sociales de los pasajeros al ingresar al país?
No se aplica, hasta donde yo sé.
«Si vienes a divertirte, a seguir la ley y seguir el proceso, es muy poco probable que tengas problemas».
¿Tiene previsto retirar esa propuesta?
No es mi decisión. Estaré involucrado en cualquier conversación sobre su futuro. Pero hay una campaña muy deshonesta por parte de los medios para hacer creer que si viajas a Estados Unidos como turista, te detendrán, te confiscarán el teléfono, te escrutarán tus redes sociales y eso no es cierto. Habrá incidentes en los que eso pueda suceder, pero he hablado con el Departamento de Seguridad y me aseguran que la cantidad de incidentes en los que sucede ese tipo de cosas es idéntica a la última administración, la primera administración Trump y la segunda administración Obama. No hay una gran diferencia. Si lees los medios parece que hay un gran aumento de estos casos y la gente lo tiene en cuenta antes de comprar una entrada para el Mundial. Escucho amigos de otros países decirme que van a entrar con un celular desechable o borrarán sus redes sociales antes de venir. Todo por las mentiras deshonestas de muchos periodistas. Han construido esta percepción para sabotear a Estados Unidos y dañar su economía. Esto es moralmente reprobable y los días en que los medios hacían esto se acabaron. Porque ahora tienen que lidiar conmigo y con el presidente, y yo no vamos a tolerar que Estados Unidos y los estadounidenses sean difamados, deshonrados y pisoteados. Somos un país serio. Nos encanta tener turistas. Somos las personas más hospitalarias del mundo.
¿Y los aficionados iraníes?
Si vienes a Estados Unidos a pasar un buen rato, sigues la ley y sigues el proceso para visitar Estados Unidos, es muy poco probable que tengas problemas.
¿Recibe usted noticias de medios europeos que, como usted dice, están saboteando a Estados Unidos?
A diario. Cualquiera que informe que Estados Unidos no es seguro, que las redes sociales serán investigadas de inmediato, que van a ser arrestados o que los estadounidenses no son hospitalarios, está lleno de mierda. Sí, mierda. No es verdad. Estoy seguro de que hay publicaciones en Europa. Es una pena que haya medios de comunicación que publiquen esa basura.
¿Qué importancia tiene el turismo para la administración Trump?
Es muy importante, mi puesto ni siquiera existía. Nunca ha habido un mejor momento para el turismo y el presidente Trump es el más proturista que jamás haya tenido Estados Unidos. Y eso no debería sorprendernos, porque construyó hoteles antes de gobernar el país. La prioridad que le damos al turismo es muy alta. Los estadounidenses son conscientes de la importancia del sector. Somos gente muy hospitalaria y no olvides que somos 50 estados que son 50 países diferentes. Hay tanto que ver, tanto que hacer, tantos lugares a los que ir. Y a veces los mejores lugares aún están por descubrir. No has oído hablar de ellos, los encuentras cuando vas por el camino equivocado.
«Trump y yo no vamos a tolerar que se difame a los estadounidenses. Nos encanta tener turistas.»
¿Cuáles son sus principales desafíos?
Superar esta percepción que, lamentablemente, se ha desarrollado. El otro desafío, que es mucho más fácil porque hasta ahora no hemos tenido un papel como el mío, es que no hemos maximizado nuestro potencial como nación turística. Somos la economía turística más grande del mundo y creo que ahora el cielo es el límite para Estados Unidos.
50 países diferentes con 50 políticas turísticas diferentes. ¿Es un problema? ¿Cree que sería mejor centralizar todas las políticas turísticas en su puesto?
No. Soy conservador, pero por principio general no me gusta centralizar nada. Me gusta mantener las cosas locales, porque los estados saben mejor qué funciona en Nueva York y qué puede funcionar en Iowa. Es importante que los estados mantengan esa soberanía cuando se trata de esas cosas. No hay nada más poderoso o emocionante que tener un país que pueda verse como 50 países diferentes desde una perspectiva turística.
El WTTC ha advertido que Estados Unidos es la región más lenta en cuanto a crecimiento del turismo mundial.
El año pasado. ¿Qué tiene que cambiar? No voy a revelar todos mis secretos, pero puedo decirles que Estados Unidos ahora tiene a alguien en mí que trabajará incansable y creativamente para lograr grandes cosas en un período de tiempo muy corto. Ese es mi objetivo. Lo haré sin desmayar.
¿Tiene alguna estrategia o plan específico para los estados con menos turistas?
El turismo es muy complicado porque hay muchas agencias diferentes involucradas, pero mi objetivo personal es garantizar que en 2030 haya una media de 100 millones de visitantes al año. Es un objetivo ambicioso, pero soy un hombre ambicioso.
¿Mantiene ese modelo o cuál es su idea de cómo manejar la promoción mundial para Estados Unidos?
Creo que la promoción es en imágenes, en radio, en televisión y en todas las versiones de los nuevos medios. Yo personalmente me dedico a las redes sociales. Tengo más de 4 millones de seguidores y me aseguraré de aprovechar las redes sociales de la mejor manera posible. Trabajaré en conjunto con cada una de esas ciudades y estados para asegurar que también estén alcanzando su máximo potencial. Quiero que sepan que el gobierno federal ha comprometido más de 1,23 billones de dólares para ciudades y estados. Eso es por seguridad, eso es para el tránsito y eso es para la experiencia segura que mencioné. Básicamente, buscamos asegurar o convertir a un visitante de primera mano en un cliente de por vida. Ese es nuestro objetivo. Creo que los viajes y el turismo son la mejor herramienta de diplomacia blanda. Creo que de esta manera podemos crear un mundo más fuerte. Creo que de esa manera podemos construir mejores conexiones, tener mejores aliados y, al final del día, de eso se trata. La familia, los amigos, los negocios, los viajes se trata de reconectar lo que el tiempo y la distancia nos han quitado. Y toda mi vida me he considerado un conector. Me gusta conectar a la gente, me gusta viajar, así que creo que en muchos sentidos nací para este rol.
Hablando de los turistas internacionales que está intentando atraer a Estados Unidos, ¿en qué mercados se está centrando?
en total [ríe]. Mire, estamos mirando a Japón, Corea del Sur, Australia y, por supuesto, Europa. Serían las primeras que me vienen a la cabeza, pero en todas partes está la verdadera respuesta.
¿Te parece España un buen referente?
Voy a mirar lo que está haciendo España. He ido un par de veces y me encanta la paella. Amo muchas cosas. He pasado mucho tiempo en Bilbao, Sevilla… Sé diferenciar los pinchos de las tapas. Me encantan los churros.
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