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Hay que adaptar el estado de ánimo al nivel social…

Hay que adaptar el estado de ánimo al nivel social…
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  • Publishedmayo 10, 2026




Cada vez son más las personas mayores que buscan alternativas para disfrutar de su jubilación con mayor independencia y menos gastos. En Bélgica, una pareja de más de 75 años ha encontrado la solución en una casa prefabricada de 50 metros cuadrados instalada en el jardín de su antigua casa familiar.

Monique y Jean-PierreLos residentes de Dibeek, han decidido dejar la casa principal a su hija y sus cuatro nietos para trasladarse a una pequeña casa modular adaptada a sus necesidades. Según explicó a los medios belgas 7sur7esta fórmula les ha permitido ganar privacidad y reducir significativamente la presión económica.

Una casa prefabricada para ganar privacidad y ahorrar dinero

La pareja llevaba años buscando apartamentos asequibles, pero no encontraban una opción que se ajustara a su presupuesto. Después de vivir un tiempo con su hija, se dieron cuenta de que Necesitaban recuperar su propio espacio.

«Vivimos juntos un tiempo, pero nos faltaba privacidad», explican. Se descartó la posibilidad de ampliar la casa principal debido al alto coste y las limitaciones de la propia casa. Fue entonces cuando surgió la idea de instalar una unidad residencial en el jardín.

Antes de dar el paso, consultaron con amigos que ya habían optado por este modelo y analizaron detenidamente el mercado para asegurarse de que la construcción cumplía con los estándares de aislamiento y los requisitos energéticos QZEN.

¿Cómo es vivir en una casa de 50 metros cuadrados?

Aunque parezca un espacio pequeño, Monique y Jean-Pierre dicen que no necesitan más.

La casa está diseñada pensando en el futuro, con Puertas y pasillos lo suficientemente anchos para transitar con una silla de ruedas. y baños adaptados en caso de que necesiten ayuda.

El principal desafío fue encontrar muebles que se ajustaran a las dimensiones de la casa, un proceso que requirió tiempo y planificación.

Adaptarse a un estilo de vida más sencillo

La pareja reconoce que vivir en una casa compacta también requiere ciertos cambios en la rutina diaria. ellos siguen usando la lavadora en la casa principal y aprovecha el garaje como espacio de almacenamiento adicional.

Además, han tenido que adaptar su vida social a las nuevas dimensiones del hogar. «Hay que adaptar el estado de ánimo al nivel social»comentan. Pueden acoger a una pareja para cenar o tomar una copa, pero no organizar reuniones más grandes.

A cambio, disfrutan de un gran jardín compartido con su familia, que compensa las limitaciones del espacio interior.

Una alternativa más económica a una residencia de ancianos

Para Monique y Jean-Pierre, la decisión ha sido acertada tanto desde el punto de vista personal como económico.

Consideran que esta solución reduce costos para ellos, para sus hijas e incluso para la comunidad. Recuerdan que, si hubieran entrado en una residencia tradicional, El desembolso habría sido mucho mayor.

Su experiencia refleja una tendencia al alza: las casas prefabricadas se consolidan como una opción cada vez más atractiva para los jubilados que quieran mantener su autonomía, vivir cerca de su familia y controlar mejor sus gastos.



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