Huelva acompaña a la Guardia Civil en la despedida a los agentes fallecidos en persecución de una narcolancha
– María José López – Europa Press
HUELVA 9 de mayo. (PRENSA EUROPA)-
Cientos de onubenses se han sumado este sábado al dolor y luto de la Guardia Civil tras la muerte de dos agentes este viernes al chocar dos pateras del Servicio Marítimo del Instituto Armado mientras perseguían a una patera narco en las costas de Huelva. Así, además de las autoridades y numerosos representantes de distintos Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, han sido muchos los ciudadanos que han querido acudir a la Iglesia de la Concepción de la capital para despedir a los fallecidos en el acto del servicio.
Antes de la misa fúnebre, celebrada a las 12:00 horas, oficiada por el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, hasta la capilla funeraria habilitada en la Comandancia de Huelva se desplazaron numerosas autoridades, que quisieron trasladar su pésame a los familiares de los fallecidos y a los miembros del Instituto Armado en Huelva, en un ambiente de absoluto respeto y luto.
Allí también han estado presentes miembros de la Policía Nacional, la Armada, la Policía Portuaria, Bomberos de Huelva e incluso miembros de la Guardia Nacional Republicana (GNR) de Portugal, con la que la Guardia Civil mantiene una estrecha colaboración en su lucha contra el narcotráfico en la zona del río Guadalquivir, que separa la provincia de Huelva del Algarve portugués, entre otros cuerpos.
Así, además de la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, y la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo -que se encontraban en Huelva acompañando a las familias desde este viernes-, el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno; y la secretaria general del PSOE de Andalucía, María Jesús Montero.
Asimismo, el ministro de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, la ministra de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad, Loles López, han asistido a la despedida de estos agentes y para proteger a sus familias; el delegado de la Junta en Huelva, José Manuel Correa, junto a varios de los delegados; así como la alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda, acompañada de varios de sus concejales; el presidente del PP de Huelva, Manuel Andrés González, y la diputada Bella Verano.
Por su parte, también asistieron la subdelegada del Gobierno en Huelva, María José Rico, la viceportavoz del PSOE-A, María Márquez, la secretaria general del PSOE de Huelva, María Eugenia Limón, el secretario general del PSOE de la capital, Enrique Gaviño, y el exalcalde de Huelva, Gabriel Cruz, entre otros miembros del PSOE onubense.
Tras su paso por la capilla funeraria, tanto familiares como compañeros de la Guardia Civil, autoridades y representantes de otros cuerpos, se desplazaron hasta la Iglesia de la Concepción de Huelva donde, en un ambiente de absoluto respeto, dolor y silencio -sólo roto por los aplausos de la ciudadanía a la llegada de los dos agentes-, y acompañados de cientos de onubenses, esperaron la llegada de los féretros que, cubiertos por la bandera española y portados por varios compañeros de la Benemérita, realizaron el recorrido hasta la iglesia con la bandera nacional. himno en el interior.
En su homilía, el obispo de Huelva señaló que hoy «nos duele la muerte de estos dos guardias civiles, Germán y Jerónimo, arrancados de sus vidas cumpliendo con su deber, mientras servían a la sociedad, mientras protegían a tantas familias de una amenaza que destruye vidas y pueblos enteros». «Hoy sus familiares y compañeros están de luto. Y con ellos se conmueve también una sociedad que, con demasiada frecuencia, se acostumbra a las terribles noticias sobre el tráfico criminal de drogas y su incursión en nuestra tierra, sin pararse a pensar en el coste humano que supone».
Gómez Sierra ha destacado que «decir que sus obras les acompañan es afirmar que una vida entregada por los demás no desaparece» ya que «el bien hecho permanece: en las personas protegidas, en las familias servidas, en la paz preservada y, sobre todo, ante Dios». «Queridas familias de Germán y Jerónimo, quisiera decirles, con enorme respeto y cariño, que los acompañamos en su inmenso dolor. Hay ausencias que nadie puede llenar y heridas que tardarán mucho en sanar».
«Y a vosotros, vuestros compañeros, Guardias Civiles: gracias. Gracias por vuestro servicio muchas veces abnegado, incomprendido y arriesgado. Gracias porque seguís saliendo cada día sabiendo que vuestra misión puede salir muy cara. España necesita hombres y mujeres que no se rindan al miedo, a la violencia ni al dinero fácil de la delincuencia.
El obispo destacó que «en estos servidores públicos, Germán y Jerónimo, podemos reconocer una expresión concreta del amor que protege, sirve y se sacrifica por la seguridad de los demás. Estos hombres salieron ayer a proteger la vida de los demás. Han entregado su vida haciendo el bien, defendiendo a los demás, sembrando justicia y servicio».
«LAS DROGAS NO SON UN NEGOCIO INOCENTE»
En su homilía, el obispo también quiso subrayar que «la droga no es un negocio inocente» ya que «detrás del narcotráfico hay muerte, corrupción, familias rotas, jóvenes perdidos, violencia y desprecio por la vida humana». «El dinero del narcotráfico parece fácil, incluso admisible, pero siempre está manchado de lágrimas y sangre».
«Y sería una grave irresponsabilidad mirar para otro lado. Quizás toda la sociedad debería reaccionar con menos silencio y mucha más intolerancia ante este negocio de la muerte, que encuentra colaboradores en nuestros pueblos y ciudades, con el dinero fácil», remarcó Gómez Sierra.
Finalmente, ha lamentado que la provincia de Huelva «se ha convertido en los últimos años en una de las principales puertas de entrada de la droga al mercado nacional y europeo» y que «el tráfico de droga está apoyado por el crimen organizado, cada vez más potente y violento», por lo que «la lucha contra esta plaga corresponde a las fuerzas de seguridad, a las que el Estado tiene la obligación de proporcionar todos los medios necesarios y proporcionados para hacer frente a esta potente y tecnológica red criminal de la droga».
«Además, es tarea de todos. No podemos resignarnos a este fenómeno, que pervierte a nuestros jóvenes y familias, y corrompe nuestra convivencia. Cada escondite interceptado, cada red desmantelada, cada noche de vigilancia en el mar o en las carreteras, no es sólo una operación policial: es una defensa de la dignidad humana, por cuya causa Germán y Jerónimo han dado la vida», señaló en su funeral.
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