Illa calcula presentar los presupuestos a final de mes tras desencallar el IRPF en el Congreso
La segunda semana de 2026 ya ha dejado uno de los acuerdos políticos del año, el nuevo modelo de financiación, pero no ha conseguido despejar la incógnita de si Cataluña tendrá nuevos presupuestos para poder dejar atrás la prórroga que arrastra desde hace tres años. El problema es que los Comuns exigen multas ya ante las vulneraciones de la ley de vivienda y ERC sigue sin dar el visto bueno a negociar unas nuevas cuentas catalanas con el president Salvador Illa porque la Moncloa mantiene el rechazo a la ley que presentó en el Congreso para que Cataluña pueda recaudar íntegramente el IRPF. Pese a la discrepancia pública, entre bastidores las posiciones están cada vez más cerca para empezar a corto plazo las negociaciones presupuestarias.
[–>[–>[–>Según ha podido saber EL PERIÓDICO de fuentes conocedoras, la intención del president Illa es presentar las cuentas en sociedad en la última semana del mes de enero. Esto pasaría por aprobar el proyecto de ley en la reunión del Consell Executiu del 27 de enero -o, a más tardar, del 3 de febrero-, para luego ese mismo día registrarlo en el Parlament para que empiece el recorrido parlamentario. Si la negociación llega a buen puerto, Cataluña podría tener nuevas cuentas entre marzo y abril. Serían las primeras desde aquel ya lejano 10 de marzo de 2023, cuando la Cámara catalana aprobó los últimos presupuestos catalanes aún con Pere Aragonès al frente del Govern.
[–> [–>[–>El presidente Pedro Sánchez recibirá a Junqueras el pasado jueves. / José Luis Roca
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La cuestión clave aquí es que el asunto del IRPF está más maduro de lo que podría parecer. En primer lugar, en Cataluña hay sintonía total entre el Govern y ERC sobre el proyecto. De hecho, el ejecutivo de Illa ya ha empezado a impulsar los primeros cambios en la Agència Tributària de Catalunya (ATC) para que a partir de 2028 empiece a encargarse de este impuesto. Ahora solo falta acabar de convencer al Gobierno de Pedro Sánchez. A la parte catalana le vale con que el PSOE asuma el compromiso de empezar a tramitar la ley de ERC en el Congreso. Cuando lo haga, eso marcará el pistoletazo de salida a la negociación presupuestaria en Cataluña.
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La ley del IRPF que aguarda en un cajón del Congreso está redactada desde el pasado mes de septiembre. El problema es que el Gobierno de Sánchez pidió al Govern y a ERC dividir la negociación en dos partes para quitarse presión. Primero quiso cerrar la carpeta de la financiación, para abordar luego la de la recaudación. Pensó que gestionar las dos a la vez generaría demasiadas turbulencias de golpe provocadas por el PP y barones socialistas críticos como Emiliano García-Page. Cerrada esta semana la primera carpeta, la segunda es cuestión de tiempo.
[–>[–>[–>Junqueras ya ha dejado pistas de que el acuerdo sobre el IRPF está cerca
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En su comparecencia del viernes, el líder de ERC, Oriol Junqueras, ya dejó algunas pistas de que este asunto está más avanzado de lo que las partes pueden admitir públicamente. Allí evitó fijar «ultimátums y líneas rojas» al PSOE y se mostró confiado en desencallar el tema de la recaudación «lo antes posible». «ERC quiere que haya presupuestos en todas las instituciones», remató. El tono conciliador del republicano dista mucho del que tenía el día que su partido registró la ley en el Congreso. Fue en septiembre pasado y, por aquel entonces, las negociaciones sobre la financiación no pasaban por su mejor momento. Aquel día, Junqueras acusó a los socialistas de «inmovilismo» y de «perjudicar a la sociedad catalana y a su economía«. Las cosas han cambiado.
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El tercer actor
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Para que haya nuevos presupuestos en Cataluña, a Illa no le valdrá solo con los votos del PSC y ERC, sino que necesitará también los de los Comuns. El partido de Jéssica Albiach ya ha bendecido el pacto para la nueva financiación y ve con buenos ojos la ley del IRPF, pero fija sus propias condiciones para sentarse a negociar las cuentas. La primera, que la Generalitat empiece a multar a los propietarios que se saltan la ley que fija límites al precio del alquiler. Esta norma cumplirá un año a finales de mes y no consta ni una sola sanción, lo que irrita a los Comuns. La segunda condición que fijan es que Illa cumpla con la inyección de recursos a las escuelas que se comprometió con los Comuns en la aprobación en junio pasado del tercer suplemento de crédito para la Generalitat. PSC, ERC y Comuns suman 68 escaños, justo el umbral de la mayoría absoluta en Catalunya. El día de la votación no puede fallar ni uno.
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Los diputados de los comunes David Cid y Jéssica Albiach este viernes en el Palau de la Generalitat. / Jordi Otix
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Si todas las piezas encajan –el IRPF de ERC y las condiciones de los Comuns-, las tres partes se comprometen a una «negociación rápida». Al Govern de Illa le interesa tener lo antes posible unas cuentas porque lleva en el cargo desde agosto de 2024 y aún no ha aprobado ninguna. A ERC y los Comuns tampoco les conviene demorar el asunto, ya que apoyar a un Govern del que no formas parte siempre te expone a un desgaste no deseado. Catalunya aún no tiene la garantía de que tendrá presupuestos este 2026 pero, por primera vez desde 2023, las piezas empiezan a encajar para que los tenga. Las tres próximas semanas serán decisivas.
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