Integración en la UE | Macron y Merz reactivan el eje franco-alemán por «una Europa más fuerte»
«La pareja franco-alemana está perfectamente alineada para una Europa más fuerte», afirmó este jueves el presidente Emmanuel Macron tras recibir al canciller alemán, Friedrich Merz en su refugio veraniego de Fort de Bregançon.
Un encuentro a los pies del Mediterráneo, en un ambiente relajado y sin corbata, donde Macron y Merz volvieron a mostrar su voluntad de reactivar el motor franco-alemán, estancado desde hace unos años, antes del Consejo de Ministros que tendrá lugar este viernes en Toulon.
“La relación franco-alemana es una piedra angular, un pilar de Europa, pero otros 25 Estados miembros nos observan. Pueden contar con nuestra determinación para actuar juntos, porque así somos verdaderamente fuertes”, declaró Merz.
En la reunión ministerial del viernes, a la que acudirán una veintena de ministros, se abordarán los principales asuntos diplomáticos del momento, incluyendo el acuerdo nuclear con Irán, la guerra en Gaza y las garantías de seguridad que se brindarán a Ucrania como parte de un posible acuerdo de paz con Rusia.
Sobre esto, tanto Francia como Alemania se han mostrado alineados a la hora de condenar los últimos bombardeos rusos que dejaron una veintena de muertos en Kiev, así como el fracaso de la mediación estadounidense en esta etapa. «Está claro que no habrá una reunión entre el presidente Zelenski y el presidente Putin, contrariamente a lo acordado entre los presidentes de EEUU y Rusia», reconoció Merz recientemente.
Precisamente, el deshielo de las relaciones entre Francia y Alemania se ha visto impulsado por la llegada de Donald Trump y su acercamiento a Putin, pero también por la amenaza de sus políticas arancelarias. La solución a estas políticas han generado justamente discrepancias entre Macron y Merz; ambos líderes siguen divididos en varias cuestiones fundamentales, como el acuerdo comercial con Mercosur.
A pesar de las divisiones, esta nueva visita del líder alemán a Francia rompe así años de tensión, marcados por un distanciamiento tras la llegada de Olaf Scholz, especialmente, porque hasta ahora, solo dos líderes alemanes habían sido acogidos en la fortaleza de Bregançon; Helmut Kohl por François Mitterrand en 1985 y Angela Merkel por Emmanuel Macron en 2020.
Una relación que parece recuperar la salud de antaño y que devuelve la esperanza de abrir un nuevo capítulo en la relación franco-alemana, especialmente tras el interés que mostró el canciller por Francia al realizar su primera visita oficial al país el pasado mayo, días después de ser escogido por los alemanes.
Entre sintonía y presiones
Mientras ambos líderes posaban este jueves para la foto de familia en el Fort de Bregançon, el ministro de Defensa alemán presionaba a París sobre la urgencia del proyecto europeo de los cazas FCAS, a pesar de que Merz y Macron se mostraron más prudentes sobre este tema, que ya ha generado tensiones en el pasado entre los países.
El proceso «no puede durar indefinidamente» y es imperativo «salir del estancamiento y ganar impulso, porque el proyecto ya no tolera retrasos», insistía el ministro.
Sin embargo, Merz recordó que los FCAS no estarán en la agenda del Consejo de Ministros franco-alemán de este viernes. «Tomaremos una decisión sobre el futuro del proyecto a finales de año», afirmó el canciller.
El FCAS -Futuro Sistema Aéreo de Combate- fue lanzado en 2917 por Berlín y París, y posteriormente se unió Madrid. Es el mayor proyecto de defensa de Europa, destinado a fortalecer la autonomía estratégica del continente, pero desde hace un tiempo ha permanecido estancado debido a las tensiones entre el fabricante francés Dassault y el grupo Airbus.
Suscríbete para continuar leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí