INTELIGENCIA ARTIFICIAL | China financia el ‘gran hermano’ africano
La expansión global de la vigilancia inteligente impulsada por empresas chinas encuentra eco en Canarias. Mientras Pekín amplía su influencia en África a través de la ‘Nueva Ruta de la Seda’ y de tecnologías para consolidar ciudades inteligentes, una decena de países del continente utilizan sistemas de vigilancia basados en Inteligencia Artificial. Un escenario que, aunque con objetivos distintos, se refleja en Canarias, donde avanza el modelo de ‘smart island’ –islas inteligentes– impulsado por empresas chinas que, en África, han sido señaladas por la posible vulneración de «las libertades de los ciudadanos y su derecho humano a la privacidad».
[–>[–>[–>Así lo refleja el informe ‘Vigilancia de ciudades inteligentes en África: mapeando la vigilancia de la IA china en 11 países’, publicado por el Institute of Development Studies. El documento evidencia que 11 países africanos han invertido más de 2.000 millones de dólares en sistemas de vigilancia, que incluyen reconocimiento facial, cámaras inteligentes y rastreo de vehículos. Los riesgos son claros: pueden afectar las libertades civiles y posibilitar la vigilancia política en espacios públicos, ya que las cámaras, apoyadas por Inteligencia Artificial, son capaces de identificar personas de manera inmediata, geolocalizarlas y permitir a las fuerzas de seguridad acceder a su información. Mientras China financia esta tecnología, el estudio subraya la existencia de una «falta de regulación democrática» en su implantación. Y así, la tecnología de vigilancia china que se expande en África entre las críticas sociales está presente en proyectos de monitorización territorial en Canarias.
[–> [–>[–>La situación refleja la estrategia de China de consolidar su presencia global a través de inversiones en infraestructuras, telecomunicaciones y proyectos tecnológicos en regiones estratégicas. África se ha convertido en uno de los principales escenarios de esta expansión, pero también lo son territorios cercanos a sus rutas comerciales, como Canarias. La proyección internacional de Pekín –típica de una superpotencia económica y tecnológica– alcanza también al Archipiélago.
[–>[–>[–>
Laboratorio europeo
[–>[–>[–>
De hecho, en La Palma, el proyecto ‘Smart Island’ utiliza tecnología de la empresa china Hikvision, una de las compañías señaladas en el informe y que se ha consolidado como una de las principales exportadoras del modelo chino de vigilancia. El sistema en el Archipiélago incluye cámaras térmicas y vigilancia activa del territorio para la gestión de emergencias en la Isla. En este sentido, Canarias se posiciona como un laboratorio europeo de smart islands con tecnologías diseñadas para gestionar turismo, seguridad, movilidad y medio ambiente. Otro proyecto destacado en el Archipiélago es ‘Smart Coast 4.0’, que emplea radares marítimos e Inteligencia Artificial para la detección de embarcaciones y el control automatizado de la seguridad portuaria.
[–>[–>[–>El escenario es evidente: lo que China exporta a África también llega a Canarias. Pero los gobiernos africanos justifican estos sistemas como herramientas para reducir el crimen o combatir el terrorismo, pese a que según el informe no hay evidencia clara de una disminución de la criminalidad. Un contexto que refuerza la conclusión del estudio. En África se utilizan para «vigilar opositores, monitorizar protestas, seguir a activistas o controlar periodistas».
[–>[–>[–>
Los países implicados
[–>[–>[–>
De los 11 países implicados, uno mantiene una vinculación especial con Canarias por sus lazos migratorios: Senegal. Los datos reflejan esta relación entre ambos territorios. En 2024, 9.237 personas llegaron a Canarias desde las costas senegalesas, lo que representó el 20% del total de 47.000 migrantes por mar, un año de récord histórico. En 2025, la cifra descendió a 2.531 personas, el 16% de un total de 17.000 llegadas. Y en lo que va de 2026, han arribado en torno a un centenar de personas desde Senegal. En este contexto, el informe apunta a que el modelo chino podría expandirse a más países, especialmente en África, donde Pekín centra su atención en ciudades que crecen rápidamente y enfrentan crecientes necesidades de seguridad.
[–>[–>
[–>Las principales empresas identificadas son ZTE, Hikvision y Huawei. Esta última ha mantenido una presencia activa en Canarias, donde ha colaborado con el Instituto Tecnológico y de Energías Renovables en Tenerife y ha presentado al Gobierno su estrategia para las ‘smart islands’ en el Archipiélago. Mientras tanto, Bruselas avanza para excluir a proveedores chinos –entre ellos ZTE y Huawei– del mercado europeo, al proponer una reforma del reglamento de ciberseguridad destinada a «reducir los riesgos en la cadena de suministro de tecnologías de información y comunicación procedentes de proveedores de terceros países con problemas de ciberseguridad».
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí