Investigadores españoles destapan el mecanismo inédito detrás de la mayor causa de muerte súbita en deportistas
Aunque su incidencia es muy baja, la miocardiopatía hipertrófica es la lesión más temida en campos de fútbol o pistas de atletismo, una de las pocas que, en última instancia, puede provocar la muerte del deportista. Esta enfermedad genética, que provoca un engrosamiento anormal de la … músculo cardíaco y causa una contracción excesiva del corazón, es el principal responsable de Muertes súbitas entre jóvenes y deportistas..
En España se estima que algo más de 95.000 personas la padecen, una prevalencia que se sitúa entre uno de cada 250 y uno de cada 500 individuos en la población general. Él El gran desafío siempre ha sido entender por qué.compartiendo la etiqueta de una misma patología, el corazón de cada paciente se comporta de una manera tan esquiva y diferente.
Una nueva investigación internacional codirigida por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) parece haber encontrado una pieza clave del rompecabezas. El estudio revela una mecanismo molecular previamente desconocido lo que explica cómo un subgrupo concreto de mutaciones en el gen MYBPC3, uno de los sospechosos habituales de esta enfermedad, acaba dañando el corazón. Sin embargo, este trabajo también trae buenas noticias: confirma que mavacamten, el primer y único fármaco dirigido de próxima generación disponible para esta enfermedad, es universalmente eficaz, independientemente de la variante genética que porta el paciente.
Hasta ahora se sabía que la mayoría de las alteraciones genéticas debilitan la estructura de la miosina cardíaca, la proteína esencial para la contracción del músculo cardíaco. Sin embargo, hubo un grupo de pacientes cuyos niveles de dicha proteína permanecieron intactospero el corazón todavía fallaba. Los científicos no pudieron descubrir qué estaba mal con estos engranajes.
El corazón, un motor sin frenos
La clave está en cambiar distancias y contactos. “El trabajo se centra en estudiar el mecanismo molecular de un subgrupo de mutaciones en MYBPC3 que, a diferencia del tipo de mutación más común, no reducen la cantidad de proteína, sino que modifican su capacidad para interactuar con otras proteínas cardíacas”, explica Laura Sen-Martín, científica del CNIC y autora principal de la investigación. Según el investigador, el mecanismo exacto por el cual estas mutaciones provocaron el daño aún no estaba bien definido.
Para levantar el velo sobre este error, el equipo generó un modelo de ratón genéticamente modificado que llevaba la variante específica conocida como R502W. Al analizar estos corazones a escala microscópica, descubrieron que la mutación sabotea la capacidad de la proteína para unirse a la miosina, el motor molecular responsable del bombeo de sangre del corazón. Cuando se rompe este ajuste, el motor se acelera y se contrae incontrolablemente, desencadenando la peligrosa hipercontractilidad característica de la enfermedad.
El “motor” acelera y se contrae incontrolablemente, provocando una peligrosa hipercontractilidad
Este descubrimiento abrió un dilema. Si el origen del problema en este grupo de pacientes es completamente diferente al de la mayoría, ¿responderían tan bien a los tratamientos farmacológicos actuales? La respuesta corta es sí, pero los matices abren la puerta a la esperanza de una medicina de precisión.
Un fármaco contra la lotería genética
El equipo del CNIC probó mavacamten, un fármaco que actúa directamente sobre la miosina, moderando su actividad y reduciendo la fuerza excesiva de los latidos del corazón. Los investigadores probaron el fármaco tanto en ratones con la mutación R502W como en modelos que carecían por completo de la proteína.
El tratamiento logró detener la remodelación patológica del músculo cardíaco en ambos escenarios, pero con un beneficio adicional: solo los ratones con la mutación específica también tuvieron una mejora sustancial en su tolerancia al ejercicio físico.
Los científicos probaron la molécula en tejido cardíaco humano generado en el laboratorio a partir de células madre inducidas.
Para garantizar que el éxito en animales se refleje realmente en nuestra especie, los científicos probaron la molécula en tejido cardíaco humano generado en el laboratorio a partir de células madre inducidas. El fármaco también redujo la tensión excesiva en los tejidos enfermos. “El mavacamten y moléculas similares están transformando el tratamiento de los pacientes con miocardiopatía hipertrófica; sin embargo, No todos los pacientes reaccionan de la misma manera», subraya el Dr. Jorge Alegre Cebollada, jefe del grupo de mecánica molecular del sistema cardiovascular del CNIC e investigador del CIBERCV. Para el experto, la conclusión es muy clara: “Este trabajo sugiere que la causa de esta eficacia desigual no se debe a las diferentes mutaciones que portan los pacientes”.
Saber que el fármaco es eficaz independientemente del origen de la mutación. amplía significativamente el espectro de pacientes quiénes se beneficiarán de las consultas. Además, el modelo animal desarrollado se convertirá en un laboratorio perfecto para dar respuesta a cuestiones aún pendientes en el ámbito clínico. Lo más urgente es descubrir si una administración muy temprana del fármaco, antes de que aparezcan los primeros síntomas, podría prevenir la deformación del corazón y salvar vidas con antelación.
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