Irán inicia 7 días de funerales de su líder supremo mientras promete responder «con dureza» cualquier ataque de EEUU o Israel
Irán arranca este viernes siete días de luto oficial y varios actos públicos en todo el país para conmemorar la muerte del anterior líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, asesinado por EEUU e Israel el pasado 28 de febrero, cuando arrancó la guerra en Oriente Medio.
[–>[–>[–>En ese ataque sorpresa no solo murió Jameneí, sino que también fallecieron su mujer, una hija y una nieta. El bombardeo hirió de gravedad a su hijo mayor, Mojatabá Jameneí, elegido un par de semanas después como sucesor de su padre. Mojtabá Jameneí no ha aparecido en público desde la guerra, tan solo habla a través de mensajes escritos en redes sociales y se desconoce exactamente su estado de salud.
[–> [–>[–>Los funerales de Jameneí padre han empezado este viernes con la apertura del recinto fúnebre del anterior ayatolá, tan solo para líderes extranjeros y miembros del Gobierno iraní. A partir de este sábado, el recinto se abrirá al público general y se espera que entre 10 y 20 millones de personas —los fieles a la República Islámica, de los 90 millones de ciudadanos— pasen por el lugar.
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Alí Jameneí será enterrado en su Mashhad natal el viernes de la semana que viene. Se espera que a partir de entonces, una vez hayan terminado todos los actos de luto, se retomen las reuniones de los equipos negociadores con EEUU.
[–>[–>[–>«Avisamos a los enemigos de Irán, especialmente a Estados Unidos y al régimen sionista [Israel]que evitan cualquier error de cálculo. Tenga en cuenta que nuestro Fuerzas armadas Responderemos con dureza a cualquier amenaza o agresión contra nuestro país», declaró este viernes el comandante en jefe del Ejército iraní. Ali Abdollahi.
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La segunda ronda de negociaciones técnicas entre Teherán y Washington terminó este jueves en Doha, Qatar, con los países mediadores hablando de «progresos positivos». Pese a ello, según anunció después Irán, las charlas tan solo incluyeron debates sobre el futuro del estrecho de Ormuz y el preacuerdo ya firmado hace dos semanas.
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[–>El tiempo corre, y la fecha límite está marcada en el calendario: Irán y EEUU se dieron un plazo de 60 días para llegar a un acuerdo definitivio, que incluya también el programa nuclear iraní. Las tensiones y escaramuzas en Ormuz han impedido que empiecen las conversaciones sobre el programa nuclear, el punto más difícil —e importante— en la agenda.
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Líderes regionales
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A pesar de que Irán es un país muy aislado internacionalmente, varios jefes de Estado y representantes de naciones extranjeras se han dirigido este viernes a Teherán para participar en los actos fúnebres de Jameneí. Pakistán, Tayikistán, Armenia y Georgia han mandado a Irán sus jefes de Estado o de gobierno y cerca de 100 países han mandado altos funcionarios.
[–>[–>[–>Entre ellos destaca el vicepresidente turco, Cevdet Yilmaz, el único representante de un país de la OTAN que ha viajado a la República Islámica para la ocasión. Turquía, a pesar de ser miembro de la alianza atlántica, mantiene buenas relaciones con Teherán, y de hecho apenas fue atacada durante la guerra, cuando Irán bombardeó a todos sus vecinos a discreción.
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«Con una firmeza aún mayor les declaramos hoy a los enemigos de nuestra nación, a Estados Unidos y al régimen criminal sionista, que vengaremos la sangre de nuestro líder«, ha declarado beligerante este viernes a la prensa iraní el jefe del Estado Mayor persa, Amir Hatamí.
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Jameneí, de 86 años al morir, estuvo en el poder en la República Islámica durante 37 años, en los que el país estuvo en guerra contra Irak en la década de los 80, y después vivió varias épocas de apertura, en inicios de los 2000, y de enorme represión social, sobre todo tras el conflicto contra Bagdad y en años más recientes.
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Jameneí siempre fue reconocido como un líder tranquilo y cuidadoso en el exterior —siempre evitó entrar en un conflicto directo tanto contra EEUU como con Israel— pero brutal al extremo en el interior.
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Una muestra de ello fue la mortal represión policial a la que el régimen persa recurrió durante la ola de protestas de este enero de 2026. En apenas dos días de manifestaciones multitudinarias, Teherán asesinó a más de 10.000 personas, según testigos visuales, con escopetas y disparos a bocajarro.
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