Israel defiende que el alto el fuego reconoce la «realidad creada» en Líbano y que seguirá con sus operaciones
– MINISTERIO DE DEFENSA DE ISRAEL – Archivo
MADRID 4 jun. (EUROPA PRESS) –
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, defendió este jueves el acuerdo de alto el fuego alcanzado con Líbano, insistiendo en que reconoce «la realidad creada hasta ahora» por el Ejército israelí y subrayando que las tropas continuarán con su presencia y operaciones en Líbano, ya que la tregua está condicionada a que los milicianos de Hezbolá se retiren de la zona.
El pacto alcanzado por los Gobiernos de Israel y Líbano «constituye una expresión de la realidad que hemos creado hasta ahora en el Líbano», subrayó el ministro en un comunicado, en el que defiende los aspectos del pacto, subrayando que contiene una «declaración inequívoca sobre el objetivo de desarmar a Hezbollah en todo el Líbano» y «condena la implicación de Irán en el Líbano y la región».
En primer lugar, destacó que el alto el fuego está condicionado a la «pronta retirada temprana de los terroristas de Hezbolá de todas las zonas situadas al sur del río Litani y a la creación de una zona desmilitarizada», por lo que confirmó que las fuerzas israelíes continúan «con sus operaciones y disparos en la zona».
Katz ha subrayado que el acuerdo consolida la permanencia de las tropas israelíes «en la zona de seguridad del Líbano hasta la Línea Amarilla, incluida la zona de Beaufort» y no permite el regreso de la población desplazada, dando así «libertad de acción a Israel para desmantelar las infraestructuras terroristas en la región y atacar Beirut en respuesta a los disparos contra los asentamientos y el territorio israelíes».
Sin embargo, el Ministro de Defensa afirmó que «dependiendo de los acontecimientos sobre el terreno» el alto el fuego podría conducir a un «acuerdo político de paz con el Estado del Líbano y a la consecución de una seguridad real y permanente para los residentes del norte por primera vez en 50 años».
De esta forma, Katz ha aprovechado el acuerdo alcanzado con las autoridades libanesas en los contactos directos facilitados por Washington, que establece el cese total de los ataques del partido miliciano chiita libanés Hezbollah y la evacuación de todos sus miembros de Hezbollah del sector sur del río Litani.
El pacto fija la semana del 22 de junio como fecha límite para retomar las negociaciones «políticas y de seguridad» con vistas a alcanzar un acuerdo «integral». Los miembros de la legación israelí han subrayado que su «seguridad» y el respeto de su «integridad territorial» sólo pueden lograrse mediante «el desarme de Hezbolá» y «el desmantelamiento de sus infraestructuras en todo el Líbano» mientras que la delegación libanesa, en cambio, ha reivindicado la necesidad de «el respeto mutuo de las fronteras internacionalmente reconocidas».
Así, en una lectura interna, el ministro de Defensa instó a los miembros de la oposición a «pedir disculpas y reconocer el gran logro alcanzado hasta ahora en el Líbano», al tiempo que atribuyó los éxitos tanto sobre el terreno como a nivel político al «liderazgo» y a las «decisiones valientes y correctas» del primer ministro Benjamín Netanyahu.
El acuerdo ha sido duramente criticado por facciones políticas israelíes, incluso dentro del Gobierno de Netanyahu, ya que el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, ha tildado el pacto de «grave error» y ha argumentado que «fortalecerá» a las milicias chiítas, por lo que exige que la decisión se someta a votación en el seno del Ejecutivo.
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