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la apuesta por el lujo importado mientras sus rivales sufren

la apuesta por el lujo importado mientras sus rivales sufren
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  • Publishedjunio 30, 2026



Mientras BMW publica un anuncio de resultados y Porsche sufre un revés importante, Jaguar Land Rover (JLR) mira hacia el futuro inmediato en China con sorprendente optimismo. Su nuevo director general, PB Balaji, dejó claro en la última reunión con inversores que no ve signos de crisis para sus modelos, sino más bien una vuelta al crecimiento. La clave está en los carísimos SUV importados, que la marca ofrece con muy pocos descuentos.

Range Rover y Defender, el recurso del lujo sin concesiones

Según datos de la compañía británica, en el último ejercicio fiscal se vendieron en China nada menos que 16.000 unidades del Range Rover, buque insignia de la marca. Estos vehículos, producidos principalmente en el Reino Unido, alcanzaron un precio de venta medio de aproximadamente 123.000 euros (unas 105.600 libras), una cifra superior en más de 11.600 euros a la de hace cinco años y que demuestra la fortaleza del segmento premium en un mercado dominado por descuentos agresivos.

El secreto no es sólo el producto, sino la estrategia de no ceder a la presión promocional. Balaji señaló que JLR se encuentra entre las empresas con menores descuentos en China, protegiendo así los márgenes. El Defender, en particular, sigue siendo un referente estético siete años después de su lanzamiento, hasta el punto de que El director comercial de la empresa, Leonard Hoornik, estima que existen alrededor de un centenar de imitadores en el país.. «Pero cuando estás en el semáforo junto a una réplica», explicó, «el conductor de ese auto te mira y piensa ‘quiero subirme a ese Defender’. Y tú, desde el verdadero, piensas ‘nunca querría subirme a ese otro'».

El verdadero valor del lujo no está en la tecnología, sino en la marca que resiste las imitaciones y mantiene intacto su deseo.

Saliendo del ‘campo de batalla’ de los volúmenes

El giro hacia la rentabilidad implica también abandonar un capítulo doloroso. La empresa conjunta con Chery, que durante años produjo modelos como el Range Rover Evoque y el Jaguar XF, ha generado más dolores de cabeza que beneficios. Según datos financieros oficiales, las pérdidas acumuladas provocaron incluso una depreciación contable de 3.100 millones de libras esterlinas en el año fiscal 2019.. Ahora JLR ha decidido confiar el desarrollo de nuevos modelos a su socio chino, que este año lanzó la primera de una cartera de unidades bajo la marca Freelander, mientras que la última de sus unidades saldrá de la fábrica de Changshu en septiembre.

Este cierre permite a la empresa británica centrarse exclusivamente en vehículos importados de alta gama y cobrar una tasa de licencia sin incurrir en los costes de una guerra de precios en el segmento premium masivo. «Con el retiro de los modelos producidos localmente, terminamos con una familia de productos mucho más pequeña, pero muy rentable y extremadamente poderosa en el mercado», dijo Balaji. El objetivo es reconstruir la presencia sin prisas, a la espera de que se estabilice el mercado chino.

Range Rover presenta una serie exclusiva de ediciones inspiradas en los barrios más influyentes de Londres. Foto: Range Rover.

Impuestos, electrificación y el truco de la exclusividad

Aunque JLR respira un poco mejor, los desafíos no van a desaparecer. El aumento del impuesto al lujo introducido por Beijing el pasado mes de julio redujo el umbral de 1,3 millones de RMB (unos 169.000 euros al tipo de cambio) a 900.000 RMB (unos 116.500 euros), arrastrando a toda la gama Range Rover a una mayor carga fiscal que la empresa no puede trasladar al cliente. Además, los modelos híbridos enchufables han sido retirados del mercado y los puramente eléctricos se posponen hasta finales de 2026, en un contexto donde las marcas locales acaparan ya más del 60% de las ventas.

Sin embargo, la fuerza de la marca parece suficiente para sostener el negocio hasta que lleguen los Range Rover eléctricos. La compañía asegura que sus clientes de lujo siguen prefiriendo los motores de combustión, a pesar de que las matriculaciones mayoristas (importaciones) cayeron un 27% interanual en el último ejercicio. La apuesta, por tanto, no está exenta de riesgos, pero JLR prefiere un mercado más pequeño y selecto para seguir sangrando en el segmento medio-alto como le está sucediendo a BMW o Audi.

📌 Datos internacionales clave

  • La figura a enmarcar: 123.000 euros, precio medio de los Range Rover importados en China, más de 11.600 euros más que hace cinco años.
  • Consejos prácticos: Si se mira el mercado mundial del motor, China es un termómetro del lujo: marcas con imagen consolidada resisten incluso el avance de los productores eléctricos locales.
  • Así es como te afecta: La historia de JLR demuestra que el valor de la marca y la exclusividad pueden ser una armadura más eficaz que los descuentos en los mercados internacionales más competitivos.



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