Economia

La asfixia de la clase media por la inflación

La asfixia de la clase media por la inflación
Avatar
  • Publishedenero 17, 2026




El aumento de los precios sigue empobreciendo a la población, especialmente a la clase media. Así, la inflación de diciembre se sitúa en el 2,9% interanual, ya que el dato definitivo confirma el registro del indicador adelantado, que si bien es una décima inferior al de noviembre, los datos muestran una resistencia al descenso de la inflación, y un aumento mensual, lo que refleja que la inflación sigue aumentando, siendo la reducción interanual un mero efecto de base.

Por su parte, la tasa subyacente se mantiene en el 2,6% interanual. Dado que la inflación subyacente es más estructural, al eliminar los componentes más volátiles, se demuestra que todavía hay cierta resistencia a la baja en los precios, acelerándose más aquellos que tienen un componente menos volátil, de modo que la disminución del poder adquisitivo no es temporal.

Además, el IPC tiene un incremento intermensual del 0,3%, tras haber subido un 0,7% en octubre, y un 0,2% en noviembre, por lo que se trata de un incremento sobre una potente subida anterior, mientras que el subyacente también sube en términos intermensuales, un 0,4%, tras hacerlo un 0,5% en octubre y un 0,1% en noviembre.

Se produce, por tanto, un mantenimiento de la tendencia alcista de la inflación interanual, con un IPC armonizado con la UE del 3% interanual en diciembre, lo que lleva a que la evolución de los precios en España esté un punto por encima del objetivo de precios del BCE.

Además, podemos ver cómo los impuestos elevan los precios, ya que el IPC a impuestos constantes de diciembre se sitúa en el 2,6% interanual, tres décimas menos que el IPC de ese mes, por lo que sólo las subidas de impuestos están elevando los precios casi medio punto interanual este mes. Por tanto, si no se hubieran aumentado los impuestos, la presión sobre los precios sería casi medio punto menor.

Lo que también es grave es que estas tasas de crecimiento de la inflación se producen sobre niveles de precios muy elevados alcanzados en meses anteriores, lo que sigue reduciendo el poder adquisitivo de los agentes económicos. La acumulación del deterioro de dicho poder adquisitivo es intensa y los agentes económicos han ido gastando sus ahorros y ajustando su cesta de la compra. Es cierto que la bajada de tipos puede dejarles algo de renta disponible si tienen financiación a tipo variable y se revisa, pero esa mayor laxitud en los tipos puede traducirse en una mayor subida de la inflación, lo cual es preocupante. Todo ello hace que desde que gobierna Sánchez la inflación ha subido un 23,56%, mientras que la inflación subyacente, durante su mandato, ha subido un 21,09%.

Además, la preocupante evolución del crecimiento económico, basado en el gasto público (que ha ahuyentado en gran medida a la inversión), ha empujado al alza los precios durante mucho tiempo, con el riesgo de un resurgimiento inflacionario por los acuerdos tarifarios, que si bien se ha alcanzado un acuerdo sigue siendo un elemento que hará subir los precios. Además, estos acuerdos arancelarios con Estados Unidos nunca son claros, y muchos sectores podrían verse fuertemente penalizados.

Somos más pobres, con una clase media cada vez más empobrecida, con una generación entera que, por primera vez en décadas, va a vivir peor que sus padres. Ése será el triste legado económico de Sánchez: las revisiones al alza del PIB con la metodología de Calviño, confesada por ella en sus memorias, no pagan cuentas; La economía real de los ciudadanos ve como cada vez pueden afrontar sus gastos con menos margen, porque su poder adquisitivo ha caído, porque se han empobrecido, y no hay quien pueda ocultarlo; Simplemente, basta observar el día a día de los ciudadanos en el supermercado, donde es más palpable.

Si bien la inflación es un fenómeno exclusivamente de causas monetarias, es cierto que determinados comportamientos de la política fiscal pueden intensificar los desequilibrios en el corto plazo, lo que también puede ocurrir en el largo plazo si el banco central no retira suficiente liquidez para impedir el crecimiento de los precios y si, además, esa liquidez es utilizada por el sector público para aumentar aún más el gasto, empujando la inflación hacia arriba, que es lo que ha sucedido.

La escasez de cestas de la compra, impuestos confiscatorios y cotizaciones asfixiantes empobrecen a una clase media que, a este ritmo, se irá alejando cada vez más de los niveles de vida que caracterizan a dicha clase media, algo que sería, de confirmarse, letal para la propia evolución económica española, ya que una economía necesita una clase media poderosa y próspera para crecer de forma sana y equilibrada, pero la política económica de este Gobierno -y gracias a Dios que no tiene competencias en política monetaria- intensifica este empobrecimiento con la gasto público excesivo, impuestos y contribuciones, mencionado anteriormente. Están estrangulando la economía y a los ciudadanos.



Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

Compartir esta noticia en: