La brecha entre jubilaciones y nacimientos en España se dispara un 760% en solo dos años
En cierto sentido, el tiempo corre en contra sociedad española. En un contexto general europeo de envejecimiento y crecimiento natural a tasas negativas –con mayor número de muertes que de nacimientos– la prosperidad y el bienestar económico de los españoles estan amenazados debido a una preocupante tendencia demográfica que ya se ha consolidado.
Esta tendencia obstaculiza el futuro económico de nuestra sociedad por diferentes motivos. Uno de ellos ocurre en términos de gasto publicodado el aumento del número de pensiones que habrá que pagar y la reducción de la aportación de los ocupados al sistema de pensiones. Seguridad social. Pero, además, la propia falta de mano de obra implica una disminución de la fuerza productiva de la sociedad y, por tanto, de la capacidad de ofrecer nuevos bienes y servicios.
Crisis demográfica
La población de España se acerca ahora a los 50 millones de personas. Pero el motor de este crecimiento demográfico se encuentra en la inmigración. En realidad, el pirámide de población en nuestro país se está invirtiendo. Como podemos ver a continuación, actualmente el grueso de la población está formado por personas entre 40 y 60 años. Si observamos el siguiente gráfico, vemos que en el año 2025 el número de personas entre 0 y 4 años era incluso menor que el de personas entre 70 y 74 años.
Como hemos indicado anteriormente, esta tendencia implica que cada vez será necesario realizar un mayor gasto público para costear el pensiones de jubilación y el gasto en salud y cuidados vinculado a la vejez. Esto en sí mismo podría ser una carga para cuentas publicas. El problema se agrava aún más si tenemos en cuenta que la cotización de los ocupados será cada vez menor, puesto que el número de nacimientos ya está por debajo de los niveles de jubilación.
Si miramos las estadísticas de nacimientos anuales en nuestro país, vemos que en la última década cada año se han registrado menos nacimientos que el anterior, con la única excepción de 2025, cuando fueron un total de 321.164, lo que supuso un incremento del 1,0%, según los datos facilitados por el INE. Sin embargo, esta cifra está un 23,6% por debajo de los niveles de 2015, año en el que los nacimientos sumaron 420.290.
Por su parte, el número de fallecidos continúa una tendencia ascendente. Según el INEDurante 2025, se estima que en España fallecieron 446.982 personas, un 2,5% más que el año anterior. De esta manera, desde 2015 el fallecidos Han crecido un 5,77%, desde hace una década sumaban 422.568, según las estadísticas del INE.
La consecuencia de que, al mismo tiempo, aumenten las muertes y disminuya el número de nacimientos es que la equilibrio vegetativo el resultado es negativo. Como podemos ver a continuación, en la última década solo ha habido un año, en 2016, en el que los nacimientos superaron a las muertes. De esta forma, en 2025 el saldo vegetativo de la población fue negativo en 122.167 personas. Respecto a 2015, este saldo ha crecido un 6.082,5%.
Por todas estas razones, esta situación amenaza directamente nuestro sistema de Seguridad socialque ya está viendo cómo el número de jubilaciones supera al número de nacimientos. En concreto, a lo largo de 2025 se registraron 375.324 nuevas altas de pensiones de jubilación, según el Ministerio de Seguridad Social. De esta forma, el año pasado fue el tercer año consecutivo en el que se jubilaron más personas de las que nacieron.
Según los datos del Seguridad socialen 2023 el número de altas de jubilaciones llegó a 326.949 al cierre del año, cifra superior a los 320.656 nacimientos ocurridos ese mismo año. En 2024 se produjo la misma situación: se registraron 368.065 jubilaciones y, en cambio, nacieron 318.005 personas. El año pasado la tendencia continuó: frente a 375.324 jubilaciones, nacieron 321.164 personas.
Ahora bien, profundizando en estas estadísticas vemos que hay un problema aún más preocupante: no sólo hay más jubilaciones que nacimientos, sino que la brecha entre ambos se está haciendo más grande. De esta forma, el diferencial entre jubilaciones y nacimientos fue de 6.293 en 2023. Un año después, el déficit de natalidad llegó a 50.060. En 2025 la brecha se situaba en 54.160. Por tanto, en este periodo ha aumentado un 760%.
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