LA CAMOCHA MINA GIJÓN | El futuro de la Mina La Camocha de Gijón: de naturalizar las escombreras para usos sociales, educativos o productivos a un «museo de la minería»
El ingeniero, catedrático y experto en patrimonio industrial Juan José del Coz, abogó este martes por «estabilizar y naturalizar» las dos escombreras de Mina La Camocha como primer paso para darles un uso social como parque y también para implantar una actividad productiva con un parque empresarial. Del Coz fue uno de los ponentes en el coloquio que ayer se celebró en la sede de la Asociación de Vecinos de Vega-La Camocha, moderada por el antropólogo Juan Carlos Herrero. En el acto se tuvo un recuerdo para las víctimas del accidente de tren en Córdoba y se señaló que en la larga historia de Mina La Camocha hasta su cierre fallecieron 79 mineros.
[–>[–>[–>Para transformar las escombreras norte y sur de Mina La Camocha en «espacios naturales, sociales y productivos», como se ha hecho en otras zonas de Asturias, la condición previa «sería estabilizar y naturalizar» ambas escombreras, asegurando los taludes, controlando drenajes y favoreciendo la vegetación. No se trata del objetivo en sí, sino del paso necesario para «abrir estos espacios a nuevos usos sociales o económicos», señaló citando como ejemplo varias rehabilitaciones de escombreras de antiguas minas de Hunosa en los concejos de Mieres, San Martín del Rey Aurelio y Langreo.
[–> [–>[–>[–>[–>[–>La siguiente fase, señaló, sería trabajar en la vertiente paisajística y social: «muchas escombreras y suelos mineros se han integrado como parques periurbanos, rutas peatonales y espacios educativos, manteniendo visible su origen industrial» , como siguiente fase, lo que «legitima el espacio antes de introducir usos más complejos». Esos usos posteriores más complejos pasan por la «reutilización productiva» de Mina La Camocha. El catedrático insistió en «mantener esa prioridad paisajística y social, con un parque verde, miradores, recorridos con una función de transición entre el núcleo minero y el territorio, y también una prioridad productiva para viveros de empresas, talleres tecnológicos, economía verde, reciclaje, energía limpia y servicios avanzados de datos con inteligencia artificial», un parque empresarial siempre con baja ocupación de mínima edificación y, por supuesta, un respeto al patrimonio.
[–>[–>[–>
Asistentes al coloquio. / Ángel González
[–>[–>[–>
Las escombreras son sólo una parte de Mina La Camocha, que ocupa 17 kilómetros cuadrados. De entre los ocho edificios catalogados y que hay que proteger, el catedrático hizo menciones a las actuaciones necesarias en la chimenea del castillete dos, que «debe estabilizarse» y también a la necesidad de «rehabilitación» de los edificios de oficinas y auxiliares.
[–>[–>[–>Por su parte, el geógrafo y director de la Fundación Juan Muñiz Zapico, Toño Huerta, echó en falta que el patrimonio industrial de la antigua mina no figure en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias, defendió que en la planificación que se haga para la zona no sólo se ciña a la mina, sino que se tengan también en cuenta a los barrios mineros, las comunicaciones y la senda verde y que cualquier actuación por parte de las administraciones «se haga con la participación de la comunidad local, no de espaldas a los vecinos».
[–>[–>[–>
Archivo
[–>[–>[–>
En representación del Ayuntamiento acudieron el director del Museo del Ferrocarril, Javier Fernández, y la directora de programas, Nuria Vila. El primero opinó, a título personal, que el archivo de la antigua mina y los objetos y maquinaria recuperados que se encuentran en el Museo del Ferrocarril «tendrían que acabar en La Camocha, cuando se lleve a cabo el proyecto de Eco-Camocha». Vila concretó que el archivo consta de «35 toneladas de papel, que debería de estar aquí».
[–>[–>
[–>Las propuestas que se pusieron encima de la mesa fueron acogidas con dudas por parte del vecindario, que recordó el estado de abandono durante décadas de los antiguos terrenos mineros, bajo control judicial tras la quiebra de la mina con el Estado como su principal acreedor. Hubo quien planteó que los terrenos se los quedara el Estado, como vía para una solución. El presidente de la asociación de vecinos de Vega-La Camocha, Jesús Alonso, reclamó que lo que se haga en la antigua mina se acuerde con los vecinos, pidió habilitar un «museo de la minería de La Camocha» en la antigua casa de aseo para «atraer gente a verlo» y pidió que se colocara una estatua de un minero «con un hachu, un pico o un vagón», lo que «sería un orgullo muy grande».
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí