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La clonación de matrículas en Reino Unido dispara las multas falsas: 750.000 coches al año

La clonación de matrículas en Reino Unido dispara las multas falsas: 750.000 coches al año
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  • Publishedjulio 7, 2026



Según la Asociación de Recicladores del Reino Unido, hasta 750.000 vehículos desaparecen del registro oficial de carreteras del Reino Unido cada año, y gran parte de estos datos terminan en manos de redes que producen matrículas clonadas para cometer delitos o evitar multas. La consecuencia más visible para el ciudadano medio es la llegada de multas de tráfico –y en ocasiones incluso cargos penales– por infracciones nunca cometidas.

El verdadero tamaño del agujero en el registro británico

Las autoridades de tráfico británicas estiman que cada año siguen desaparecidos entre 650.000 y 841.000 vehículos, una cifra que Asociación de Recicladores de Vehículos del Reino Unido calificado de alarmante tras obtener los datos a través de una solicitud de información pública. “Algunos son declarados, con razón, fuera de circulación, pero un gran número acaban robados, desmantelados ilegalmente o exportados sin documentación”, explica Andy Latham, presidente de esta organización industrial. La falta de control sobre los depósitos de chatarra no autorizados –que Latham estima que son más de mil– permite que piezas y componentes viajen en contenedores a destinos de todo el mundo, incluidos los mercados europeos donde la trazabilidad está aún más extendida.

Multas fantasma, el peaje que pagan los conductores inocentes

La técnica de clonación de matrículas (copiar datos de un coche real y reproducirlos en otro) se ha convertido en una herramienta común para eludir los controles de cámaras de reconocimiento automático (ANPR). La Oficina de Aseguradoras del Reino Unido relaciona estas matrículas falsas con incidentes de tráfico de drogas, economía sumergida y, sobre todo, con un aluvión de multas de aparcamiento, peajes municipales y multas por exceso de velocidad que acaban en el buzón del legítimo propietario. De los 100 millones de lecturas diarias tomadas por las cámaras de la ANPR, entre el 1 % y el 2 % son ilegibles o incompletas y un porcentaje importante corresponde a intentos deliberados de ocultar la identidad del vehículo, según la unidad policial que investiga estos delitos.

Recibir multas por infracciones no cometidas, a cien kilómetros de casa y sin que la administración ofrezca un medio rápido de reparación, se ha convertido en una amarga rutina para miles de automovilistas británicos.

Es lo que le ocurrió a Louise Fletcher, una enfermera de West Sussex que compró un Nissan Juke en un concesionario y, unas semanas después, empezó a recibir notificaciones de infracciones cometidas en Londres, a casi 160 kilómetros de su casa. Una de las notificaciones la acusaba de conducir por el lado equivocado de la vía y otra de un presunto accidente vial. Se sospecha que la matrícula fue copiada de fotografías del anuncio del vehículo en Internet, una práctica cada vez más común. “Me provocó un estrés inmenso”, confiesa.

Un mercado salvaje con 34.000 proveedores de chapa gruesa y casi sin controles

La facilidad con la que se falsifica una matrícula tiene su origen en la laxitud del registro oficial. La Agencia de Conductores y Vehículos del Reino Unido reconoce que aproximadamente el 7% de los coches matriculados no tienen propietario registrado, la mayoría de los cuales están relacionados con el sector del comercio y el desguace. Un diputado laborista denunció que el sistema de producción y venta de matrículas se ha convertido en un «salvaje oeste» debido a la incapacidad de las autoridades de controlar a los más de 34.000 proveedores registrados, un volumen que supera los controles inicialmente previstos para unos miles de talleres autorizados.

Este vacío administrativo aumenta la factura que pagan todos los automovilistas. La asociación de recicladores. subraya que la actividad incontrolada de los chatarreros ilegales provoca un aumento de las primas de seguros, mientras que los delincuentes aprovechan las lagunas en el registro para clonar matrículas sin dejar rastro. El Departamento de Transporte de Gran Bretaña dice que ya está trabajando con la policía y la industria para revisar el estándar internacional de matrículas, con miras a endurecer las sanciones por uso fraudulento y explorar el uso de inteligencia artificial para detectar vehículos que no cumplan.

La conexión con la realidad del conductor español

Para un automovilista español que viaja a Reino Unido o compra un vehículo importado, el fenómeno de la clonación de matrículas trasciende la anécdota estadística. Aunque la legislación británica no se aplique en España, el negocio de las matrículas falsas alimenta un tráfico internacional de piezas robadas que pueden acabar en vertederos europeos y, además, demuestra el peligro de una relajación de los controles sobre el sistema de matriculación. En España, la Dirección General de Tráfico mantiene un registro centralizado y la tasa de duplicados fraudulentos es baja, pero la digitalización de los anuncios de compra y venta –donde cada vez es más común ver las matrículas reveladas– abre una potencial vía para la clonación transfronteriza que las fuerzas de seguridad ya están vigilando. Según fuentes del sector asegurador, las primas en el Reino Unido han experimentado un notable aumento en los últimos años, en parte debido al fraude relacionado con matrículas falsas, un coste que acaba filtrándose en el mercado europeo a través de las reaseguradoras.

Los expertos en seguridad vial señalan que la cooperación policial europea es fundamental para interceptar contenedores de componentes robados y que la actualización de las normas internacionales sobre matrículas, en la que participan las autoridades británicas, podría introducir elementos de seguridad más difíciles de falsificar. Mientras tanto, si un conductor español recibe una multa británica que no le corresponde, la recomendación es conservar toda la documentación del vehículo, contactar con el organismo emisor y, si es necesario, recurrir a los canales de arbitraje europeos para evitar que la multa se agrave.

📌 Datos internacionales clave

  • La figura a enmarcar: Cada año en el Reino Unido, entre 650.000 y 841.000 vehículos quedan en el limbo administrativo, una puerta abierta a la clonación de matrículas y al fraude de seguros.
  • Consejos prácticos: Si compra un automóvil importado o viaja con frecuencia al Reino Unido, verifique el historial del vehículo para ver si hay placas de matrícula clonadas y conserve siempre la documentación en caso de que reciba una multa fraudulenta.
  • Así es como te afecta: La laxitud en el registro de vehículos en el Reino Unido encarece las pólizas de seguro en toda Europa y muestra que un sistema de registro débil puede inundar a los conductores honestos con multas injustas, incluso más allá de las fronteras del Reino Unido.



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