La cuesta de septiembre se acerca, pero con estos consejos te costará mucho menos
La educación financiera sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes de nuestro país. Los datos son abrumadores: Más del 60 % de los jóvenes Carece de los conocimientos básicos para gestionar su economía. En este escenario, el salario tradicional no se revela como un simple capricho, sino como un instrumento pedagógico de primer orden, siempre que se entienda como una herramienta para aprender a manejar el dinero y no como un mero premio o castigo.
En este sentido, los expertos recomiendan introducirlo a una edad temprana, generalmente Entre los seis y ocho. La clave es adaptar la periodicidad a la madurez del niño: una entrega semanal para los más pequeños, lo que les ayuda a planificar a corto plazo y un mensaje para los adolescentes, lo que fomenta una visión más amplia de sus recursos. Además, los especialistas insisten en un punto crucial: el salario debe estar completamente desconectado de las tareas nacionales, ya que estos son parte de la responsabilidad compartida del hogar y no de un trabajo pagado. Para promover esta visión a largo plazo y la gestión efectiva de los recursos, la implementación de trucos de ahorro simples puede complementar el salario, enseñando a los niños a optimizar su dinero para sus objetivos.
De hecho, las cifras manejadas por la organización de consumidores y usuarios (OCU) dibujan una bifurcación de Entre 5 y 10 euros a la semana Para la franja de seis a doce años, promoviendo entre 15 y 30 euros para adolescentes. Para enseñar para administrar estas cantidades, uno de los métodos más extendidos es el de los tres sobres. Este sistema consiste en dividir la cantidad en tres partes: una para gastos inmediatos, otro para ahorros y un tercero destinado a donar o, en el caso de los más antiguos, para invertir.
Más allá de los tres sobres: otras fórmulas de ahorro
Por otro lado, hay otros sistemas igualmente efectivos, como La división por porcentajes fijos. Un modelo popular es del 50 % para gastar, 30 % para ahorrar y 20 % para otros fines. Otra técnica es la fijación de un objetivo visual, como un banco de piggy transparente que muestra el progreso hacia la compra de un objeto deseado. Tampoco deberíamos descartar herramientas de soporte como los juegos de mesa finanzas o la creación de un periódico de gastos simple para tomar conciencia de los hábitos de consumo. En este contexto, la estrategia del pre -Horo, que implica asignar una parte de los ingresos a los ahorros antes de considerarlos disponibles para gastar, está ganando popularidad como una de las fórmulas más efectivas para acumular grandes cantidades.
Sin embargo, los especialistas recuerdan que ninguna de estas técnicas funciona por sí sola. Acompañamiento y, sobre todo, El ejemplo de los adultos Son fundamentales. Observar cómo sus padres administran la economía del hogar, planificar compras o ahorrar para un objetivo común es la lección más valiosa que un niño puede recibir en su camino hacia la independencia financiera.
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