Economia

La gestión del talento:el gran desafío de la IA

La gestión del talento:el gran desafío de la IA
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  • Publishedjulio 3, 2026



Uno de los grandes retos que tienen hoy las empresas, las instituciones y el conjunto de la sociedad es entender cómo la inteligencia artificial está transformando la forma como trabajamos, aprendemos, innovamos y gestionamos el talento. La IA ya no es sólo una cuestión tecnológica; es también una cuestión de personas, de liderazgo, de ética, de competitividad y de futuro, que obliga a repensar perfiles profesionales, formas de organización, modelos de aprendizaje y la forma en que las empresas atraen y retienen talento.

Estos fueron algunos de los temas de debate y análisis en la jornada Gestión del Talento e Inteligencia Artificial. Estrategias, Ética y Futuro, que tuvo lugar el pasado 30 de junio en el Recinte Modernista de Sant Pau de Barcelona. Organizada por EL PERIÓDICO, Prensa Ibérica y Activos, reunió a instituciones, expertos y empresarios.

“No es que parezca un cambio rápido: estamos multiplicando las capacidades tecnológicas por dos cada seis meses”

Pep Martorell

— Experto en estrategia tecnológica, supercomputación e IA

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Abrió el encuentro la secretaria de Políticas Digitales de la Generalitat, Maria Galindo, reivindicando el papel de Catalunya como uno de los principales polos europeos en inteligencia artificial (IA) y defendiendo que el desarrollo de esta tecnología debe estar siempre al servicio de las personas, con criterios éticos, transparentes y responsables.

Galindo aseguró que Catalunya parte de una posición sólida gracias al ecosistema construido durante los últimos años, con centros de investigación, universidades, empresas y profesionales especializados. La responsable de Políticas Digitales destacó el peso creciente del sector tecnológico en la economía catalana: el ámbito digital representa cerca del 14% del PIB, el sector tecnológico ronda el 9% y da empleo a más de 270.000 personas. Galindo destacó que el impulso por parte del Govern de la Estrategia Catalunya IA 2030 con el objetivo de reforzar el ecosistema propio, incrementar la soberanía tecnológica y convertir la IA en un activo estratégico.

De izquierda a derecha: María Galindo, secretaria de Políticas Digitales de la Generalitat de Cataluña; Carles Ortet, experto en IA, reputación y estrategia de negocio; Pep Martorell, experto en estrategia tecnológica, supercomputación e IA; Jordi Vila Oliva, presidente de UVE Soluciones; Noèlia Asensi, directora general de Gsatek; y Jaume Boada, director general de Bakoffice.ai. / Maite Cruz

Más allá de los avances técnicos, Galindo identificó el talento como el principal reto de futuro y defendió que el valor diferencial seguirá residiendo en las personas, su pensamiento crítico y la capacidad de adaptarse a un aprendizaje permanente.

Por último, Galidno advirtió que la irrupción acelerada de la IA está generando nuevas brechas digitales e hizo un llamamiento a garantizar una transición inclusiva que no deje a nadie atrás.

“El gran reto de la inteligencia artificial no es tecnológico; es educativo, formativo, de personas y de ética”

Maria Galindo

— Secretaria de Políticas Digitales de la Generalitat de Catalunya

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Análisis del fenómeno

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El experto en estrategia tecnológica, supercomputación e inteligencia artificial Pep Martorell defendió en una ponencia, que la revolución de la IA no responde a una moda pasajera, sino a una transformación tecnológica sin precedentes impulsada por un crecimiento exponencial de la capacidad de computación, los nuevos algoritmos y la explosión de datos disponibles.

Martorell explicó que las capacidades tecnológicas se duplican aproximadamente cada seis meses, un ritmo que, a su juicio, resulta difícil de asimilar para las personas y las organizaciones. Sin embargo, pidió huir tanto del entusiasmo desmedido como del catastrofismo, recordando que la IA sigue teniendo importantes limitaciones, entre ellas el elevado consumo energético de las infraestructuras que la sustentan, la falta de rentabilidad de los actuales modelos de negocio y las conocidas “alucinaciones” de los modelos generativos. En este sentido, defendió que la combinación entre inteligencia humana e inteligencia artificial ofrece mejores resultados que cualquiera de ellas por separado.

Conversación con Carles Ortet.

Conversación con Carles Ortet. / Maite cruz

El especialista identificó tres grandes transformaciones que ya están en marcha. La primera es la disrupción de sectores como la investigación científica, donde la IA ya permite resolver problemas hasta ahora inabordables. La segunda es la automatización de procesos para ganar productividad, aunque rechazó las previsiones más alarmistas sobre la destrucción masiva de empleo y sostuvo que el verdadero desafío será organizativo: decidir si el tiempo liberado por la tecnología se traduce en recortes de plantilla o en más innovación, mejores servicios y mayor valor añadido. La tercera transformación será, según destacó Martorell, la incorporación de agentes inteligentes capaces de trabajar de forma autónoma, lo que obligará a los profesionales a asumir un papel de coordinadores de equipos formados tanto por personas como por asistentes virtuales.

“Si alguien tiene que resolver el problema energético o encontrar la cura definitiva para el cáncer, lo hará con la IA”

Carles Ortet

— Fundador de ZOOPA y de 498AS, IA, reputación y estrategia de negocio

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De cara a los próximos meses, Martorell señaló que el reto principal ya no será tecnológico, sino la adopción efectiva de la IA dentro de las organizaciones. A ello se sumarán debates sobre la gobernanza de estas herramientas, la conveniencia de desarrollar soluciones propias o recurrir a plataformas comerciales, el auge de los modelos abiertos, la escasez de datos para entrenar nuevos sistemas y el impacto de factores geopolíticos sobre el acceso a la tecnología. También alertó de la necesidad de abrir un debate social sobre las consecuencias cognitivas del uso intensivo de la inteligencia artificial, especialmente entre las nuevas generaciones.

El experto Pep Martorell.

El experto Pep Martorell. / Maite Cruz

Retención de talento

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La irrupción de la inteligencia artificial está acelerando la transformación de las empresas, pero el principal desafío ya no reside en la tecnología, sino en las personas. Esa fue la principal conclusión de la mesa redonda sobre inteligencia artificial y retención del talento, en la que participaron Jaume Boada, CEO de Bakoffice.ai; Noèlia Asensi, CEO de Gsatek, y Jordi Vila Oliva, presidente de UVE Solutions. A lo largo del debate, los tres coincidieron en que el éxito de la IA dependerá menos de las herramientas que adopten las organizaciones que de su capacidad para atraer, formar y fidelizar profesionales preparados para trabajar junto a ellas.

“La IA no quitará puestos de trabajo; una persona que utiliza la IA sí puede quitárselo a otra que no la utiliza”

Jordi Vila Oliva

— Presidente de UVESolutions

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¿Ycuál es la clave para retener el talento? Aunque los tres ponentes coincidieron en que el salario sigue siendo importante, defendieron que los perfiles digitales valoran cada vez más otros factores, como la calidad de los proyectos, la cultura corporativa, la flexibilidad y las oportunidades de crecimiento.“Si tienes proyectos aburridos, el personal se aburre”, resumió Asensi, antes de reivindicar también la importancia del teletrabajo, la conciliación y los planes de carrera para fidelizar a los equipos. En este punto, Vila Oliva introdujo un matiz. Aunque reconoció el valor de la flexibilidad, defendió que el trabajo presencial seguirá siendo esencial para desarrollar capacidades que la IA no puede sustituir. “Lo que se valorará será entender problemas y buscar soluciones, y eso es muy difícil hacerlo encerrado en casa y sin socializar”, sostuvo.

Precisamente, el consenso fue que las habilidades más demandadas en los próximos años tendrán poco que ver con la programación pura. Empatía, comunicación, pensamiento crítico, curiosidad y aprendizaje continuo fueron algunos de los atributos que los tres directivos señalaron como imprescindibles. “Necesitamos personas que entiendan los problemas de los clientes y sepan formular buenas soluciones”, defendió Asensi, convencida de que las tareas repetitivas serán las primeras en desaparecer, mientras aumentará el valor de quienes sepan interpretar contextos complejos.

“Necesitamos personas que entiendan los problemas de los clientes, sepan empatizar con ellos y con espíritu crítico”

Noèlia Asensi

— CEO de Gsatek

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Para Vila, la actitud marcará la diferencia. “La curiosidad y las ganas permanentes de aprender serán la característica que tendremos que detectar a la hora de buscar talento”, afirmó, recordando que las herramientas evolucionan a un ritmo tan acelerado que obliga a actualizar conocimientos de forma constante.

Los tres coincidieron también en que la adopción de la IA requiere mucho más que implantar aplicaciones. El verdadero cambio, insistieron, es cultural. Vila defendió que la transformación debe impulsarse desde la dirección y formar parte de la estrategia empresarial. “Si esto no viene desde arriba, no seremos ni más productivos ni ofreceremos mejores productos”, aseguró.

María Galindo, Generalitat de Cataluña.

María Galindo, Generalitat de Cataluña. / Maite Cruz

Boada puso el foco en otro obstáculo habitual: las resistencias internas, especialmente entre los mandos intermedios, que a menudo perciben la IA como una amenaza. Según el CEO de Bakoffice.ai, la única forma de superarlas pasa por implicar a quienes deberán utilizarla en el diseño de los nuevos procesos. Asensi compartió ese diagnóstico y defendió que la participación de los equipos resulta mucho más eficaz que imponer cambios de manera vertical.

Se habla mucho de la formación, pero si algo destacaron durante el debate fue el hecho de que muchas organizaciones todavía están enseñando simplemente a manejar herramientas, sin desarrollar una verdadera comprensión de cómo transformar los procesos de trabajo. “Seguimos en la superficie de este gran cambio”, resumió Boada.

Los tres directivos ilustraron además cómo ya están obteniendo beneficios tangibles de la inteligencia artificial. Backoffice.ai ha logrado aumentar la facturación sin incrementar prácticamente la plantilla gracias a la automatización de procesos internos. Gsatek ha implantado un sistema de reconocimiento de voz que alimenta automáticamente el CRM comercial, liberando tiempo administrativo y generando métricas antes inexistentes. Por su parte, UVE Solutions utiliza agentes inteligentes tanto para acelerar el desarrollo de software como para ayudar a sus clientes comerciales a planificar visitas y tomar decisiones basadas en datos.

“Seguimos en la superficie de este gran cambio; todavía estamos enseñando a utilizar herramientas”

Jaume Boada

— CEO de Bakoffice.ai

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Privacidad, seguridad, sesgos y gobernanza aparecieron como cuestiones clave y como riesgos de la IA que hay que abordar. Vila Oliva defendió el uso de plataformas especializadas para garantizar la protección de los datos y reducir las llamadas “alucinaciones” de los modelos generativos. Asensi recordó que la calidad de los resultados depende directamente de la calidad de los datos con los que se entrena la IA, mientras Boada advirtió que muchas empresas todavía subestiman el impacto de la nueva regulación europea.

La mesa de debate quiso desmontar uno de los mitos más extendidos sobre la IA: la destrucción de empleo. Los tres rechazaron esa idea, aunque matizaron que sí transformará profundamente el mercado laboral. “La inteligencia artificial no quitará puestos de trabajo; una persona que utiliza la IA sí que puede quitarle el trabajo a otra que no la utiliza”, apostilló Vila.

Estrategia y seguridad

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Para concluir la jornada, el experto en innovación y estrategia digital Carles Ortet mantuvo una conversación con el periodista Carles Planas Bou, en la que abordó el impacto de la IA sobre el negocio, la geopolítica y la sociedad. Ortet sostuvo que el primer paso para las organizaciones pasa por asumir que el cambio ya se ha producido. “La primera fase es la negación, pero cuando la gente cambia su manera de buscar información y de tomar decisiones, las empresas también tienen que cambiar su manera de gestionarse”, afirmó.

Sobre la carrera por la IA y la suspensión del uso de Mythos por parte de los EE.UU. a países extranjeros, el experto alertó de que la inteligencia artificial se ha convertido en un factor estratégico que trasciende el ámbito tecnológico. “Cualquier medida para poner freno está bien, pero también es estéril: haremos todo lo que se pueda hacer, para bien o para mal”, concluyó Carles Ortet.



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