La gran historia de la zarzuela está por escribir
Emilio Casares Rodicio reivindicó ayer en el Club LA NUEVA ESPAÑA la grandeza histórica y artística de la zarzuela, tomando como eje «La verbena de la Paloma», de Tomás Bretón y Ricardo de la Vega, tercer título del XXXIII Festival de Teatro Lírico Español que se representará los días 14 y 16 de mayo en el Teatro Campoamor bajo la dirección musical de Víctor Pablo Pérez. La conferencia, presentada por Begoña García-Tamargo, directora artística de La Castalia, fue un absoluto canto de amor a la lírica española, injustamente denostada, opinó el catedrático emérito de Musicología de la Universidad Complutense de Madrid, que inició su carrera docente en 1972 en la Universidad de Oviedo y en 1984 impulsó la primera titulación de Musicología en España.
[–>[–>[–>«Todavía nadie ha escrito la gran historia de la zarzuela. Realmente no sabemos lo que es», afirmó el introductor de la Musicología en España, que cayó rendido ante el género hace más de medio siglo, cuando investigaba a los maestros de capilla de la Catedral de Oviedo y acabó sumergido en el archivo de Francisco Asenjo Barbieri. Encontró, contó ayer, «cientos de páginas sobre música lírica» y cerca de cuatro mil cartas cruzadas entre compositores, teatros y libretistas. Aquella experiencia marcó el inicio de una dedicación que culminaría años después, en Madrid, con la creación del Instituto Complutense de Ciencias Musicales y un ambicioso proyecto de recuperación editorial.
[–> [–>[–>Público en la conferencia impartida ayer por Emilio Casares Rodicio. | LUISMA MURIA
[–>[–>[–>
«Cuando murió Barbieri no había ninguna zarzuela suya editada; todo lo contrario a lo que les pasó a Mozart o Rossini«, explicó. Desde entonces, se han editado más de doscientas zarzuelas y se impulsó el célebre «Diccionario de la Zarzuela», hoy agotado. Además, anunció, ayer mismo entró en la imprenta el primer tomo de la «Historia de la Zarzuela» que Casares ha promovido con el apoyo de la Fundación Beckmann, dirigida por Juan Domingo Beckmann Legorreta, con sede en Tequila (Jalisco, México). Casares cuantificó en 15.000 las zarzuelas compuestas. «Somos el país que más lírica ha producido», aseguró, comparando la tradición española con la italiana y la francesa. Recordó también que a comienzos del siglo XX llegaron a representarse 4.401 funciones anuales de zarzuela frente a poco más de un millar de ópera, mientras que hoy apenas se programan unas 120 funciones anuales en España. «¿Eso significa que las otras 15.000 son malas?», se preguntó con ironía, antes de defender que existen más de doscientos títulos «magníficos», a la altura de «La verbena de la Paloma».
[–>[–>[–>
Bretón, uno de los grandes
[–>[–>[–>
A Tomás Bretón lo definió como «uno de los grandes compositores de Europa», junto a nombres como Chapí o Gaztambide. Casares subrayó la enorme cultura musical del autor salmantino, enriquecida tras sus viajes europeos entre 1881 y 1884, donde conoció de primera mano las corrientes musicales del continente. «Bretón componía con la misma seriedad con la que se escribe una ópera», afirmó.
[–>[–>[–>Sobre «La verbena de la Paloma», destacó que supuso una revolución estética dentro del género chico. El conferenciante relató como el estreno de la obra en 1894, en el teatro Apolo de Madrid, se convirtió inmediatamente en un fenómeno popular. «A cincuenta metros estaba Barbieri (enemigo acérrimo de Bretón) muriéndose». señaló. Citó la crítica de «El Imparcial», que habló entonces del nuevo género del «sainete sentimental», y explicó cómo el libreto permitió a Bretón desarrollar una partitura rica, llena de bailes populares y de continuidad musical. «La gente iba a la zarzuela a ver las cosas de su vida, magnificadas por una música maravillosa», resumió.
[–>[–>[–>
«La verbena de la Paloma» recorrió todos los teatros de España e Hispanoamérica. Llegó a representarse en quechua y aimara. «Los mineros del cobre de Chile la escuchaban en sus descansos», relató el maestro de musicólogos. Casares lamentó que el éxito inmenso de esta obra haya eclipsado el resto de la producción de Bretón, autor de cerca de 140 composiciones, entre ellas La Dolores, que alcanzó 66 funciones consecutivas en Madrid. También reivindicó a otros compositores olvidados como Amadeo Vives o Gerónimo Giménez, a quienes situó al nivel de Manuel de Falla.
[–>[–>[–>
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí