la Guardia Civil no da crédito al pedirle la documentación
EL Guardia Civil Posteriormente se centró en modificaciones ilegales de scooters y bicicletas. Identifican dos casos especialmente graves en La Rioja que acabó con un conductor investigado por un delito contra la seguridad vial y otro denunciado administrativamente.
En ambos episodios los involucrados circulaban con vehículos manipulados cuya transformación los ha transformado, para fines legales, en ciclomotores, lo cual requiere la posesión de la correspondiente autorización y el cumplimiento de la normativa administrativa vigente.
Un scooter artesanal transformado en ciclomotor
La primera intervención tuvo lugar en cAutovía LR-115, en el municipio de Autol. Una patrulla observó las maniobras irregulares de un vehículo de dos ruedas y, tras su detención, los agentes comprobaron que se trataba de un scooter hecho a mano quien era instaló un motor al que le faltaba una marca y número de chasis. Por falta de homologación, el vehículo fue intervenido y remitido al Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT).
La valoración posterior, realizada en un taller acreditado, estableció que el vehículo debía estar clasificado como ciclomotor de categoría L1e-B, para lo que el conductor debía disponer de un permiso AM. La persona involucrada, un hombre de 29 años No sólo no tenía dicho permiso, sino que además había perdido todos los puntos, lo que constituye un delito contra la seguridad vial. Aunque realizó un examen para recuperarlo, fue declarado no apto.
Una bicicleta manipulada que no respetó una ‘señal de stop’
La segunda actuación tuvo lugar en LR-134, cerca de Calahorra, Cuando los agentes de tránsito detectaron a un conductor que no se detuvo en un semáforo detener. En este caso fue un bicicleta cuya transformación la transformó también en ciclomotor, motivo por el cual fue reportado administrativamente.
La Guardia Civil alerta de un fenómeno creciente: la manipulación de bicicletas y patinetes eléctricos para aumentar potencia o velocidad. Estas modificaciones, además de ser ilegales si no cuentan con la correspondiente aprobación, constituyen «un grave riesgo para la seguridad vial», El instituto armado lo asegura en una nota.

«Estos vehículos no han superado las pruebas técnicas de frenado, estabilidad o seguridad estructural que garantizan un uso seguro en la vía pública», añade la Guardia Civil. Su uso “puede tener consecuencias penales” e Para conducirlo es obligatorio disponer del permiso clase AM, así como cumplir con las autorizaciones administrativas exigidas por la normativa vigente.
En la causa penal, las actuaciones fueron trasladadas al juzgado correspondiente, mientras que el infracciones administrativas derivados de la segunda cirugía fueron enviados a Dirección Provincial de Tráfico de La Rioja.
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